Man Up

Los británicos tienen una cierta gracia a la hora de hacer comedias románticas. Quizás es porque las suyas son más extremas y paranoicas que las gringas, país en el que la gente se mete en la cama con dos pares de sábanas separados para que cada uno se tape y en el que parece que pa’follá te tienes que vestir con cuatro capas de ropa. Por eso los ingleses siempre triunfan con este tipo de películas, son irreverentes y no tienen pelos en la lengua a la hora de soltar burradas. La última de estas películas en llegar a la cartelera se llama Man Up y parece que no tiene ni título ni fecha de estreno en España.

Una julay conoce al chamo que quiere que la empale en una falsa cita a ciegas

Una pava que ya ha asumido que los pepinos de la sección de verduras en el supermercado son sus más-mejores amigos acaba ocupando el lugar de otra chama por error en una cita a ciegas y de alguna extraña manera, se encoña del tipo y vive sin vivir en sí esperando que le ponga la pierna y otros atributos encima hasta que no levante cabeza.

Esta es una comedia romántica que no pretende serlo, pero que tropieza en todos los tópicos del género. Se sustenta mayormente por Simon Pegg, el cual no se cansa de poner caras, decir boberías y hacer el payaso. A su lado está Lake Bell que también aporta sus dosis de frikismo. Uno de los problemas es que no parece que haya química entre ellos, los vemos supuestamente enamorados el uno del otro pero no lo reflejan. Son muy distintos y parecen confluir en las bromas y las chorradas y se alejan cuando de lo que se trata es de demostrar que allí hay amor. Tenemos unas cuántas tramas secundarias, no muchas y parecen estar muy vinculadas a la principal y solo aparecen cuando tienen relación con esta, lo cual se agradece ya que en este tipo de películas, se les va la mano y acabas teniendo que seguir quince historias en paralelo. Tenemos una buena dosis de boberías y la película habría funcionado mejor si no se hubiesen empeñado en empotrar el final ridículo que le pusieron con una escena rimbombante y absurda. Había muchísimas maneras de desarrollar la historia mucho más realistas e interesantes y optaron por la que caga el buen trabajo que hicieron mientras presentaban y desarrollaban la historia.

No tiene la grosería y la simplonería necesaria para encandilar a los miembros del Clan de los Orcos pero también carece de la sofisticación que buscan los sub-intelectuales de GafaPasta. Se queda a medio camino de todos. Está bien y entretiene pero no sorprende.

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Por sulaco

Maximus Julayus

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