Obsesión – The Boy Next Door

En las oficinas de las productoras de películas, deben trabajar en espacios muy pequeños, tienen multitud de guiones y de cuando en cuando se les traspapela alguno. Seguramente tienen tres montones, uno de rechazados, otro para telefilms que vender a cadenas como Antena Triste o Telajinco y un tercer montón para películas de cine. La película de hoy seguramente estaba destinada al segundo montón pero una gripe, un fallo de memoria o una venganza la llevó a los cines y así llegamos a The Boy Next Door, la cual hasta consigue llegar a la cartelera española la semana que viene con el título prácticamente calcado del original y una de las traducciones más acertadas que he visto en mucho tiempo ya que han resumido lo de el chico de la puerta de al lado en Obsesión.

Un julay chiflado se encoña de la vieja de al lado y busca mil maneras de ponerle la pierna encima y que no levante cabeza

Una pava que se ha separado y está aún pensándose si divorciarse del maromo putero que la vitorinea o no, vive con su hijo adolescente acarajotado en un barrio de puro lujo. A la casa del vecino viene a vivir un chaval de veinte años que le pone los pezones como huevos fritos cada vez que lo ve y desde que el chaval tiene oportunidad, se lanza a hacerle unas guarrerías sexuales variadas y después se encoña malamente de la vieja, haciendo lo imposible por tenerla toda para él y quitarse al resto del medio. La cosa empeora tanto que acaban todos en medio de una especie de guerra de guerrillas por ver quien se come el potorro milenario.

Desde cien años antes de nacer yo ya veía películas de la Jennifer Lopez y en aquellos años estaba hasta más vieja que ahora. Esta mujer rejuvenece que no veas y casi podía pasar en la peli por compañera de instituto del tonto de su hijo, el cual seguramente compró en unas rebajas porque nadie se puede creer que lo haya parido ella. Resulta muy difícil creerse lo de madre sufrida de la Jennifer y tampoco ayuda que el tipo que se supone que es su ex- parezca el abuelo de todos ellos. El chaval que se encoña de ella es Ryan Guzman, un joven que he visto en otras pelis y quedaba bien pero que en esta no da el tipo, no es capaz de hacernos creer que está obsesionado y no da miedo para nada. El pobre lo que necesita es una jinameña que se la coma dos veces al día y claro, como ahora todos están obsesionados con sus teléfonos inmóviles y ya nadie sale por ahí a coger lo que sea, pues acabamos con situaciones como esta. El guión es básicamente un libro abierto que hasta el más lerdo conoce, sabemos en todo momento lo que pasará, cuando pasará y como pasará y la falta de sorpresas provoca aburrimiento. Suma a eso que nadie parece tener interés y las patéticas interpretaciones de Kristin Chenoweth o Ian Nelson y el resultado es algo absolutamente mediocre, no malo, sencillamente soso.

Si por error algún miembro del Clan de los Orcos entra a un cine con su hembra a ver esto, la cara del colega después de veinte minutos tiene que ser como para ponerla en tu móvil asociada al teléfono de tu suegra. Tampoco es cine para los sub-intelectuales de GafaPasta. Perfecta para una digestión invernal de domingo cuando la pongan a la hora de la siesta en Antena triste.

Publicada el
Categorizado como Cine Etiquetado como

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Que bueno!! yo veía el anuncio y pensaba que estaban promocionando una peli en la tele!! acabo de enterarme que era en el cine!! Pues si que da el tipo de telefilm, si! 😀

Los comentarios están cerrados.