Cuando revisaba todos los pequeños vídeos que hice en la inmersión en Mawan, he alucinado con la cantidad ingente y mensurable de contenido de calidad que obtuve en aquellos setenta minutos. Lo normal es que deseche y borre una parte considerable de lo que grabo al ver que es puritita basura o aburrido o ni yo mismo me lo puedo explicar. En este caso, además, es que ni siquiera sabía lo que estaba grabando porque la cámara, después de treinta segundos apaga la pantalla para ahorrar batería y no sabía ni siquiera si estaba apuntando en la dirección correcta y tampoco me preocupaba, ya que la máxima prioridad era el verlo con mis propios ojitos, pero parece que hasta apunté en la dirección adecuada y salvo por algunos momentos en los que la imagen está cambada como madre de rey, por lo demás todo bien. La música en este vídeo es la canción Be Still del fabuloso grupo The Fray, con un título muy apropiado ya que nos quedamos quietos como compresa de tetrapléjica para no asustar o molestar a los bichos. Comienza épico y legendario, con las dos mantas, una ninja (la totalmente negra) y que son un diez por ciento de la población y otra de las normales volando juntas en formación. Después las volvemos a ver más alejadas y sobre el minuto y medio se produce el despiporre máximo en el que todavía lo flipo cuando lo veo y tenemos una procesión de mantas avanzando hacia mi. Esto es lo más de lo más de lo más. Alguna de ellas pasa directamente sobre mi cabeza para darse el gustillo con mis burbujitas de aire. Yo si en ese momento se acaba todo ya daba por un éxito completo mis vacaciones en Komodo pero es que aún quedan casi doce minutos de vídeos, hechos en dos tomas, que veremos en las próximas anotaciones. A propósito, estos vídeos tienen dos moscas cojoneras en la parte inferior. La de la izquierda es del programa que limpia el azul y la derecha es la que nos recuerda que este es contenido exclusivo del mejor blog sin premios en castellano.
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La semana pasada en Distorsiones
La semana pasada mencionaba que cada vez voy Más deprisa en lo de escuchar audiolibros y podcasts. Seguimos con los vídeos fabulosos de los días que estuve buceando en el parque Nacional de Komodo, en Indonesia y esta semana vimos algunos relativos al segundo día, que continuará esta semana con tres más. Los de la semana pasada fueron Komodo día 2 – Buceando en Shark Point y Siaba Kecil y el fantástico y fabuloso Komodo día 2 – Mawan, primera parte y Komodo día 2 – Mawan, segunda parte. Solo de Mawan hay tres vídeos más que veremos esta semana, con lo que de setenta minutos de inmersión estoy sacando una cantidad ingente de vídeos fabulosos y que por supuesto, solo están disponibles en el mejor blog sin premios en castellano.

Roque al norte de la isla de Inambuyod 
El Nido desde el mar 
Isla de Pinagbuyutan desde la playa de las Cabañas 
El islote de Depeldet en la playa de las Cabañas
En el Nido, comenzamos la semana con un Roque al norte de la isla de Inambuyod, seguimos con una vista del Nido desde el mar y seguimos con la Isla de Pinagbuyutan desde la playa de las Cabañas y lo dejamos en El islote de Depeldet en la playa de las Cabañas.

Dronningen 
Playmobil: La película – Playmobil: The Movie 
Fast & Furious: Hobbs & Shaw 
Érase una vez en… Hollywood – Once Upon a Time… In Hollywood
Tuve una semana de secano y solo fui a ver dos películas al Cine, lo cual no quita que comenté cuatro, comenzando con la fascinante Dronningen, descendimos a los lodos de la basura de <a href=»https://www.distorsiones.com/playmobil-la-pelicula-playmobil-the-movie/» title=»Playmobil: La película – Playmobil: The Movie» target=»_blank»>Playmobil: La película – Playmobil: The Movie</a> y después nos recuperamos con la entretenidísima Fast & Furious: Hobbs & Shaw y la exceelnte Érase una vez en… Hollywood – Once Upon a Time… In Hollywood.
Y acabamos con la comida:







Salmón cocido con gambas y cuscús 
Churros 
Lentejas con chorizo 
Magdalenas del carajo, mi receta 

Rollitos de canela
Y así transcurrió la semana.
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Érase una vez en… Hollywood – Once Upon a Time… In Hollywood
Si hay un director en Hollywood que parece ir por libre, ese es Quentin Tarantino, aunque también es un tanto rarito ya que dice que solo va a dirigir diez películas en toda su vida, número que no se de donde le sale pero como ha hecho también televisión que no parece contar, me parece una chorrada. Antes que alguno me salga con lo de que es un santo varón y que lo tenemos en un altar, decir que por aquí, por el mejor blog sin premios en castellano, este hombre no ha tenido mucha suerte, ya que desde el películón de Death Proof – Grindhouse: Death Proof en la que él solo hizo media película allá por el 2007, su trayectoria ha sido más bien flojilla, con la aburrida Inglourious Basterds – Malditos bastardos, la interesante pero fallida Django desencadenado – Django Unchained y la basurilla de Los odiosos ocho – The Hateful Eight. Y así llegamos a su última película, Once Upon a Time … in Hollywood, la cual se ha estrenado en España como Érase una vez en… Hollywood.
Unos julays pajilleros descubren que ya son unos puretas.
Un actor de la telelevisión ya puretilla y muy amiguito de su doble descubre que se le ha pasado el arroz y que ya lo consideran uno de los actores viejunos y esto sin que llegara a convertirse en un estrellón de cine de esos de los de toda la vida. Mientras se lamenta de su mala suerte, en la keli de al lado vive Polanski con una chocha del martes, aunque no está claro de a cuento de qué esto es importante, como tampoco sabemos la razón que nos lleva a ver a una secta de gente rara que vive en la periferia o algo así.
Siempre que voy a ver una película de este director, mi mayor miedo es que me voy a quedar dormido, miedo basado en experiencias anteriores con su cine, que en muchos momentos es un masque en el que él se mira el ombligo y trata de impresionarnos con referencias a cine, televisión y música viejuna. La cosa es que en esta ocasión tenemos como dos películas distintas, la primera, que dura dos horas, no tiene una trama muy currada, nos limitamos a seguir al actor y su doble en sus patéticas vidas, con uno que se da cuenta que se le está acabando la carrera y el otro, que lo parasita, que también asume que va a tener que buscarse otra manera de ganarse las legumbres y en su caso, lo tiene más crudo en el cine porque hay gente que le tiene manía. En esta primera película, muy agradable de ver, llena de referencias a actores famosos, tanto Leonardo DiCaprio como Brad Pitt están sublimes. Su amistad resulta creíble y nos podemos identificar con ellos. Hay momentos fabulosos como la pelea con Bruce Lee, que no me extraña que le haya jodido tanto a su hija porque sale muy mal parado. Lo único que te preguntas, en estas dos horas, es qué coño están tratando de contarnos y hacia donde vamos, ya que no está para nada claro. De repente, hay un fundido en negro y un cartelito indicando que han pasado seis meses y comienzan los tres cuartos de hora finales. Esta es otra película que primero parece un documental, algo aburrido de lo que les sucedió a los dos chamos en los últimos seis meses y después nos vamos acercando a la escena final, que es fabulosa. Le tomó más de dos horas el llegar a ella pero mereció la pena, la traca del final, que no pienso destrozar contándola por aquí, es flipante y es una pena que no hubiese hecho una película de hora y media centrándose en esa parte ya que para mí habría sido mucho mejor. Hay un montón de música viejuna, algunas me suenan, otras no y como siempre en las películas de este director, los diálogos son una parte fundamental del contenido, son contundentes y en ocasiones, dañinos. Volver a ver en el cine a Luke Perry fue fantástico y su escena fue fabulosa.
Esto no es cine para los miembros del Clan de los Orcos, que pueden apreciar la traca final pero que se asfixiarán en las dos horas y pico que nos lleva hasta la misma. Sí que es una joya que seguro que degustarán los sub-intelectuales con GafaPasta.
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Fast & Furious: Hobbs & Shaw
No hay más que hacer una búsqueda en el mejor blog sin premios en castellano para confirmar que yo de siempre he sido fans de la saga de Rápido y Emputado y si no, que alguien me explique la razón por la que Fast Five – Fast & Furious 5, A todo gas 6 – Fast & Furious 6, Fast & Furious 7 – Furious 7 y Fast & Furious 8 – The Fate of the Furious están por aquí. También soy de los que creen que lo mejor de la saga es The Rock, que pese a ser unimuscular y definitivamente un prodigio de la naturaleza ya que hay que ver como un solo músculo puede llegar a hacer tantas cosas, para mi era de cajón el ir a ver la película esta que se empotra en ese universo pero que evita a una gran parte de los otros protagonistas. Se trata de Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw, la cual en España y en el resto del mundo se estrenó con el menos pomposo título de Fast & Furious: Hobbs & Shaw y al loro con el cambio, que borraron una palabra y la hacen más saga, en lugar de inspirada en o algo así de esas mariconadas propias de la gente que trabaja en la publicidad y que tiene teléfonos con manzanas mordidas.
Dos julays cachos de carne con ojos salvan el universo conocido de un negro malaje y truscolán que quiere hacer una nación que no existe, como los otros que yo me sé.
Resulta que cuando no están cometiendo crímenes y robando, algunos de los de la banda son contratados como profesionales por las fuerzas del orden público y así, dos de ellos acaban emparejados, pese a su oposición, para atrapar a una pava que tiene un virus robado que resulta que puede exterminar a todo el universo salvo a la ralea asquerosa de los truscolanes, que como las cucarachas, sobreviven también a esto. Más tarde se enteran que la pava es la hermana de uno de ellos y a partir de ahí esto es un despiporre de escenas de acción, coches y edificios destruidos, helicópteros abusados muy malamente y mucha testosterona, que entre los dos protagonistas suman la dantesca cantidad de DOS músculos, uno por ser humano al completo ya que ambos son unimusculares.
Si pretendes ir al cine a ver una película intelectualmente desarrollada y en donde los diálogos activan partes secretas de tu alma y alimentan tu espíritu y te metiste a esto, eres un acarajotado porque aquí no lo encontrarás. Lo que prometen y lo que nos dan son escenas rocambolescas con persecuciones brutales, por en medio de las ciudades sin que la pasma aparezca, destruyendo fábricas sin que nadie le importe e invadiendo una isla como hacen los africanos con Lampedusa. Esto es acción, acción y más acción y frases chorras para hacernos reír. Cada vez tienen que llegar más lejos y las escenas de acción ya son pura fantasía, casi que resulta más fácil creer que un grupo de mariconas recorre un lugar llamado las Tierras Medias para tirar a la basura un puto anillo que lo que vemos aquí, pero esa es la gracia del tema. La película se mueve de escenario en escenario y cada vez que dejan uno, la zona es declarada siniestro total. Hay unos cuantos secundarios con papelillos para hacernos reír con sus volatadas y salvo por la movida final en Samoa, en donde sí que se les fue la mano con lo de los obesos esos encochinados como cerdos que son capaces de batir la marca de los cien metros en una olimpiada, el resto está muy bien. Yo fui a divertirme y eso fue lo que obtuve y de hecho, la he visto dos veces, que no tengo ningún problema en confesarlo.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos esta película es un mandamiento, es obligatoria, asómate a la ventana y aúlla para convocar al Clan y llevaros a las hembras y hasta a las bestezuelas. Este es el momentazo del año para vosotros. Prepárate para una experiencia mística. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, yo se que la vas a ver escondido en tu casa cuando la puedas descargar de alguna plataforma, así que ya sabes que no te respeto.

