Hoy no tenemos un lugar específico en Saigón sino una de esas imágenes que valen más que dos o tres palabras. Aunque cueste creerlo, por aquí crucé la calle, sin semáforo y sin que me atropellaran. Es un acto de fe en uno mismo y en el prójimo, suerte, cojones, alegría y cosa buena. Éramos un pequeño grupo, unas seis personas y así generamos un bulto del tamaño suficiente para que las motos, los tuk-tuks y los coches que puedan venir nos esquiven. Escenas como esta las hay en un montón de lugares de Saigón o Hanoi, un tráfico endemoniado, unos niveles de polución alegres como los de Mandril y un nivel de ruido infernal. Al menos en el 2012, que fue cuando yo pasé por allí, en este país las casas de alquiler de coches en las grandes ciudades solo lo hacen si además alquilas el conductor, asumen que por mucho que pasases un examen de teórico y de práctico, no tienes la experiencia suficiente para sobrevivir sin múltiples accidentes en esta jungla de asfalto.
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800 días de constancia
Parece que fue antes de ayer cuando anunciaba mis 700 días de constancia pero va a ser que no, fue a mediados de octubre y el tiempo pasa que pasa y casi que ni me enteré que ya superé los OCHOCIENTOS días de ejercicios en el Duolingo, entretenido manteniendo al cien mil por cien mil mi curso de italiano para españoles, lo mismo con el curso de inglés para italianos y tratando de hacer el trío y poner en naranja el de italiano para ingleses que ya hice en el pasado. ¿Qué tienen en común todos ellos? El italiano, lengua que a un servidor le parece fabulosa. El bajón en el ritmo que se observa el fin de semana se debió a mi paso por Málaga, ya que estando liado allí no me quedaba tiempo para los ejercicios y aprovechaba el jiñote o cualquier otro momento solitario para hacer el mínimo de tres ejercicios que me dan los treinta puntos que necesito.
Ya no queda nada para conmemorar los 900 …
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Altar de la madre de los cinco Budas en la pagoda del Emperador de Jade
Cuando finalmente entramos en la pagoda del Emperador de Jade pasamos por diferentes salas con tallas de madera y cosillas similares. La penúltima de las salas es donde está el Altar de la madre de los cinco Budas, que es la que vemos en la foto de hoy. Lo mejor de la foto es la confianza que tienen en la gente a la hora de no afanar las donaciones, para las cuales se ha rectificado una caja fuerte que aparece en el suelo a la derecha delante del altar y que tiene una abertura por arriba para meter el dinero y que ningún truscolano de-mielda se lo lleve, que esa gentuza está por todo el mundo. Por detrás de la sala (se ven las puertas a ambos lados del altar) está la sala de los diez infiernos, nueve de ellos supuestamente truscolanos.
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La semana pasada en Distorsiones
No hace falta negar que soy un ser ínfimamente superior y si no, a Otra prueba de mi perseverancia me remito. Como lo de ser parcial se aprende rápido y no hace falta ser rubio con cara de mongólico y presidente de un país de acarajotaos, yo divido el mundo entre la chusma y la gentuza y aquellos que hemos disfrutado del La La La La La Laaaaaa
Ni yo me creía la suerte tan grande que tuve cuando me tropecé con un cartel que nos da La solución a los dolores de cabeza: aprende a pajear y siguiendo con las cosas raras vimos unas Manipuladoras de elementos que quitan el sentío. La tercera ronda de boberías de la semana llegó Con dos cojones bien puestos.
La serie sobre Saigón continuó con el Ayuntamiento de la ciudad Ho Chi Minh y nos asomamos para ver el Interior de la basílica de Notre-Dame de Saigón y de allí seguimos para ver el Banco de Saigón para la industria y el comercio y vimos El patio delante de la pagoda del Emperador de Jade y acabamos la semana con la Fachada de la pagoda del Emperador de Jade.
Fui a ver cuatro películas al Cine y comenté cuatro. Cuatripití con La ciudad de las estrellas – La La Land y por la bitácora comenté la fantástica Múltiple – Split y después la cosa empeoró con la aburrida En el bosque – Into the Forest, fue a peor con Sleepless y descendió a los niveles de basura con Resident Evil: Capítulo final – Resident Evil: The Final Chapter
De mi cocina no salió tanta comida porque pasé el fin de semana en Málaga:
Y así transcurrió la semana.






















