La Maha Vijaya resulta muy elegante y al estar sobre una colina, tiene unas bonitas vistas, tanto de la pagoda Shwedagon como de la parte baja de la ciudad. Además, la entrada es gratuita. Por supuesto, en la estructura de la foto hay escondido en algún lugar reliquias y la estructura que corona la pagoda y que parece un paraguas fue donada por el presidente y lider del país en la época en la que se construyó (1980), razón por la que los locales se refieren a ella en ocasiones como la Pagoda del general. La estupa de esta pagoda es bastante especial ya que está vacía y se puede visitar, cuando lo normal es que estas estructuras sean macizas.
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Día de sol y playa
El relato comenzó en Otro de esos saltos gigantescos
Creo que esta es la primera vez en estas vacaciones en el que no hago nada durante todo el día. Me levanté sin prisa, salí a desayunar, después volví a la pensión, preparé mi bolsa impermeable y me fui paseando tranquilamente a la playa Maya. Una vez allí, extendí mi toballa, me fui al agua y me metí en remojo en esa agua calentita y en ese mar que casi no tiene profundidad y estuve más tiempo en el agua que fuera de la misma, hasta casi las cinco de la tarde. No hice más nada, salvo de cuando en cuando escuchar Podcasts, aunque tampoco demasiado ya que permanecí dentro del agua varias horas. A mi alrededor, un grupo de nórdicas hacían lo mismo que yo y el resto iban y venían, unos aguantando más que otros.
Después de volver a la pensión, me duché, me vestí, llevé la ropa a que me la laven (creo que esta es la tercera vez, aunque en esta ocasión tenía bastante más ropa y el lavado me costó la friolera de un leuro y medio) y después regresé a Maya Beach con la cámara para hacer unas fotos. Cuando iba por la avenida o más bien, el camino de cemento que comunica esa playa con el resto, veo venir un tío hacia mí y pienso: ¡Coño, a ese julay lo conozco! Él debió pensar lo mismo porque nos detuvimos en seco, nos miramos y en seguida nos reconocimos. Era uno de los canadienses con los que me emborraché en la jungla en Chiang Mai. Yo pensaba que ellos habían pasado por aquí hacía ya una semana pero resultó que al igual que me pasa a mí, sus planes cambiaron, se desviaron, se distrajeron y no llegaron a Koh Tao hasta ese día. Dos iban a hacer un curso de buceo y él se iba a dedicar a ir a la playa. Charlamos un rato pero no concretamos nada, algo también bastante normal con la gente que te vas tropezando mientras viajas.
Finalmente llegué a la playa e hice varias fotos. La puesta de sol se acercaba y la luz jugaba con las sombras. Caminé por la playa buscando ese encuadre perfecto que no parece existir.
En esa zona hay una hamburguesería que me habían recomendado y el día anterior la había encontrado pero estaba cerrada. Regresé al lugar y seguía cerrada sin ningún tipo de cartel afuera con lo que Bang Burger perdió las dos oportunidades que le di. Opté por volver al Na Na’s Restaurant, una pequeña joya de comida tailandesa y volví a cenar allí.
Así, sin grandes aventuras transcurrió este día en el que me limité a aceptar las dádivas del dios Sol, ese que nos da la vida. Para el día siguiente contraté una excursión en barco yendo a cinco lugares para bucear y que me llevaría todo el día.
El relato continúa en Buceando alrededor de Koh Tao y la visita a Nang Yuan
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Entrada a la Maha Vijaya Paya
De todas las cosas raras que hice en Yangón, lo de hacer dos kilómetros andando con un sol que parecía sacado del mismísimo infierno fue lo peor. Por el camino pensé que me derretía y cuando llegué a la Maha Vijaya Paya me compré una botella de agua en la puerta y me la bebí delante de la chama en tres segundos. Esta es una pagoda relativamente nueva, se construyó en 1980 y está muy cerca de la Shwedagon Paya, la principal de la ciudad. La pagoda se construyó para conmemorar una movida budista, creo que la primera asamblea de las Órdenes unidas del Budismo Theravada en Birmania.
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No hay dos sin tres – The Other Woman
Poco a poco van comenzando a aparecer en los cines las comedias románticas de primavera, que preceden a las de verano, ya que esta es la época del año en la que tenemos que ver este tipo de cine. Igual que en las de acción la mayor parte de los espectadores son hombres, en este caso predominan las hembras y muchas veces en manada, algo que nunca acabaré de entender ya que yo voy al cine a ver una película y no a hablar con la gente que me acompaña y precisamente esto último es lo que sucede con muchísima frecuencia en las comedias románticas y he terminado por sentarme en la segunda o tercera fila en el cine y así ni oigo ni padezco a esas hembras tan malvadas. La película de hoy es The Other Woman y aunque yo la vi hace unas semanas, en España se estrena la semana que viene con el título que es traducción iLiteral de No hay dos sin tres, ya que el de La otra pava no resultaba comercialmente atractivo y el de truscoluña no es nación ya se ha usado demasiado.Una julay pre-menopáusica descubre que su macho está chingando con otras y se junta con dos de ellas para vengarse de él
Este es el tipo de historia romántica que parte de la ruptura del mito. Tenemos a una mujer casada y que cree vivir en la burbuja de la felicidad más absoluta y que no sabe que su hombre es un putero que no veas. Después tenemos a otra hembra ya algo cascadita que cuando cree que ha encontrado a su media naranja acaba descubriendo que es un mentiroso y está casado y finalmente tenemos a una piba que está como para lefarla de arriba a abajo sin dejar un centímetro sin el jugo de la vida y que pese a dos tetones como cuatro carretas no puede evitar que el chamo del que se ha enamorado perdidamente esté casado y además tenga al menos otra querida. Cuando las tres se juntan, se harán amigas y planearán una retorcida venganza con el pobre putero, que las pasará muy canutas.
Mira que el género está manido de tantas películas que se hacen y sin embargo, de cuando en cuando consiguen hacer algo que no apesta a conocido. En este caso, el guión está muy bien trabajado, la comedia predomina sobre el romance y tienen escenas surrealistas con las que te lo pasas bomba. La película solo pierde algo de ritmo cuando intentan añadir algo de seriedad. Las tres protagonistas parecen estar divirtiéndose y aunque Cameron Diaz da un poco de repeluz con tanto retoque estético y esa piel que siempre parece a punto de estallar de lo estirada que la tiene, está resultona. Lo mismo se puede decir de Leslie Mann, a la que le toca el papel de esposa y que aparenta muchos más de los cuarenta y un tacos que tiene. La chocha del martes es interpretada por Kate Upton, de la que puedo confirmar y confirmo que no sabe ni puede actuar, pero hay que ver los dos pedazos de tetas que tiene y lo bien que se balancean cuando corre por la playa en bañador. No creo que llega a conseguir una nominación a los Oscars en su vida pero sí que puede hacer anuncios de la central lechera truscolana o para promocionar los espárragos.
Una comedia ligera, sin complicaciones, diseñada para que te rías, pases un buen rato y diez minutos después de salir del cine ya la hayas olvidado completamente y sigas con tu vida. Perfecta para sacar a las hembras del Clan de los Orcos y totalmente prohibida para los sub-intelectuales de GafaPasta.



