Después de todo el drama con el mal tiempo del día anterior, la noche no anticipaba nada bueno porque había unas rachas de viento brutales cada par de horas, pero misteriosamente, el día amaneció fabuloso, fastuoso y fantástico.

Desayuné y me piré al club de buceo y como no sabían como estaría el mar, optaron por ser precavidos y para la primera inmersión fuimos a la trasera de Guraidhoo, la número 13 en el mapa, que es una inmersión dejándote llevar por la corriente junto a una pared, muy relajada. Maish, que hasta ahora había estado malo, se unió a nosotros, con lo que es la primera vez que buceo con él desde el 2023, aunque todos nos acordamos que me lo encontré en la inmersión del pecio del Kudagiri en el 2024, como hemos visto recientemente en algunos vídeos. Durante la inmersión vi un camarón mantis pavo real que estaba tan campante en la pared, también un pez angel, una langosta que me dio ganas de llevármela para comérmela, un montón de gobios dardos de fuego, un pez globo, morenas verdes, una morena leopardo, el camarón de bandas rojas de coral, algún nudibranquio y fusiliers azules, que no se como se llamarán en español. Según Maish, vio un tiburón zorro por el fondo, pero nosotros no lo creemos.
Dos horas más tarde fuimos a la segunda inmersión, la cual iba a ser un popurri pero las corrientes cambiaron y al final probablemente lo más que hicimos fue Lhosfushi, la número 10 del mapa. Como dije, la corriente cambió un par de veces y era muy fuerte y a eso se sumó que por el camino pillamos varios nidos de peces ballesta y esas malas bestias cuando están anidando son asesinos y tuvimos que huir. Vimos varios tiburones de punta de aleta blanca, gobios dardo de fuego, peces cofre, peces globo, pez ángel, muchos bancos de peces, un par de Napoleón, uno grandísimo y otro joven y por los vaivenes de la corriente cambiamos la ruta en varias ocasiones.
Tras la segunda inmersión almorcé y a las dos y cuarto regresé al centro de buceo y solo buceaba yo con Lainko, aunque se trajo a uno que está aprendiendo y nos fuimos al legendario Kandooma Thila, el número 7 en el mapa, en el que lo llaman Cocoa Thila. Con la de hoy, he buceado en ese sitio diecisiete veces. Para mí es una de las mejores inmersiones del universo conocido. Como no había corriente, fuimos por detrás y además la visibilidad era mala. Vimos dos tortugas carey grandísimas, una tortuga verde pequeña, un Napoleón, un tiburón de punta de aleta blanca y un montón de tiburones grises, pero grandísimos y que se acercaban un montón. También vi una morena leopardo y algún jurel. Al ser la tercera inmersión, el tiempo de fondo fue lo que nos obligó a marcharnos pero valió la pena.
Como el mar estaba tan bien, añadieron una cuarta inmersión, una nocturna en Dhan’di Giri, el número 4 en el mapa. Fui con la española y Maish. Vi un cangrejo ermitaño en un par de ocasiones, que no estaba para nada contento con que lo iluminaran, un pez pipa rojo muy bonito, el cangrejillo verde que se esconde en ujnas plantas que parecen césped, peces león, una holoturia pegajosa, muchos camarones y estrellas de mar de todo tipo, desde las normales a una estrella quebradiza preciosa y varias estrellas emplumadas que solo se pueden ver en las nocturnas. Fue fantástica y estuvimos casi una hora.
Al volver a tierra, ducha y fui corriendo a cenar para retirarme porque con cuatro inmersiones, hoy dormiré como un bellaco. Este fue un día muy completo.
