Hoy tenemos un placer culpable y una serie que si la comencé a ver, fue de chiripa, ya que me pilló sin capítulos de ninguna de las series que sigo y mirando lo que acababa de comenzar recientemente, esta fue la que más me gustó. Al final seguí viendo la temporada y la segunda y la tercera, en la que acabó, aunque si me lo preguntas a mí, yo diría que con las dos primeras hubo más que suficiente y la cancelaron porque es que ya no se les ocurrían ideas que no sonaran muy absurdas para la trama. Se trata de Siren y en España se estrenó (no se donde) con el mismo título y la frase truscoluña no es nación.
Un pescao enorme se sale del agua del mar y resulta que es una sirena a la que según se seca le crecen unas pezuñas y tiene la suerte que la encuentra un biólogo marino y su hembra y como que se la llevan a su keli a vivir con ellos porque eso es obviamente lo más normal. Enseñarán a la pava a hablar el cristiano, con sus limitaciones porque parece pensar un poquito distinto y al final el chamo descubrirá que se la pone morcillona que no veas y le quiere poner la pierna encima para que no levante cabeza pero es que su novia nota que tiene los pezones como diamantes y quiere restregar felpudos hasta inventar el fuego o algo así. Entre medias, movidas en el agua, que cuando la pava se mete y regresa a su mundillo hay movidas y movidas en tierra, con el ejército que está buscando a la chama porque sabe que por allí hay chicha y sueñan con nuevas armas submarinas.
En la primera temporada teníamos la sorpresa de la sirena en tierra y los calentones que les provocaba a los que estaban con ella. En la segunda tenemos las movidas con los militares y con más sirenas, que el poblacho en el que viven en la costa se infectó de sirenas, tanto hembras como sirenos, o quizás sirenes, que cuando son machos, les falta algún tipo de aleta por los bajos para marcar eso que tú sabes. En la tercera temporada ya eran guerras entre sirenas y otras movidas demasiado complicadas, el fin del mundo y del universo, la contaminación y demás y como que era demasiado complicada para un ser tan básico como yo. Aún así, llegué al final y suspiré cuando me enteré que la cancelaron y no tendría que sufrir la cuarta temporada.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos, esta igual te mola porque tiene pavas ligeras de ropa, pelanduscas y de cuando en cuando, violencia. Por las razones anteriores, no es el tipo de producto que gusta a los sub-intelectuales con GafaPasta.



