Mi segundo día de buceo en Guraidhoo comenzó sin incidencias, aunque me desperté por la noche porque hubo un montón de viento y lluvia y las puertas del balcón están hechas a la Maldiviana, que es el sistema en el que como la temperatura del país no cambia nunca, el aislamiento no es lo suyo, aunque igual no se dan cuenta que ahorrarían energía con el aire acondicionado si non se perdiera tanto aire por esas puertas o por debajo de la puerta de entrada. Después del desayuno me fui al centro de buceo. Como llegué pronto, hice una foto del mapa de las Maldivas con los puntos de buceo que tienen y así ya la ponemos por aquí y la usamos como referencia, aunque esto en el telefonino cuesta mucho verlo:

En el mapa estan los numeritos y la leyenda está por debajo, así que hasta un julay al que no le llegue suficiente oxígeno al kabezón debería ser capaz de encontrar las cosas. Igual hasta lo añado en la anotación de ayer, que casualmente, no la veréis hasta dentro de uno o dos días, con lo que tengo tiempo. Estaba la española de Suiza, el equipo de la telelevisión vasca, el Elegido y venía un ruso para un curso, con otro Dive Master.
Nuestra primera inmersión fue en Back Guraidhoo, punto número 13, que es el punto que está más al sur. Estas operaciones son muy sofisticadas. Primero lanzaron más o menos en la zona en la que esperaban que acabáramos al ruso para su curso, después nos alejamos un montón y nos lanzamos nosotros y los de la telelevisión se lanzarían a medio camino para grabar más buceo y en el barco. En nuestra inmersión vi un pez ángel emperador joven, que son muy pero que muy lindos, vimos un camarón mantis pavo real, que son espectaculares y el animal más rápido al atacar del universo conocido, te golpea con tal fuerza que puede romper gafas de buceo o provocar heridas y además, lanza burbujas y te puede quemar al golpear. A esos les tengo mucho respeto. Después vimos varias morenas verdes y negras y una que no reconocí, vi dos peces cofre, muy espectaculares y juntos, tiburón de punta de aleta blanca, jurel gigante, un par de nudibranquios y un jurel normal. También vimos un grupo de pargos rayado azul, que son muy lindos. Después la chica se quedó sin aire y justo vimos a los de la tele, así que me cambiaron de grupo y también salgo en los vídeos buceando de la vasca en el mundo. Con ellos iba Shahute, al que adoro y con el que no buceaba desde el año 2019, así que fui a abrazarlo y me quedé con él. Ellos iban más arriba y por allí vimos un tiburón de punta de aleta negra bastante grande, alguno más de punta de aleta blanca y como estaban en la parte de arriba, los corales eran espectaculares. Fue una inmersión muy bonita.
En la hora de descanso, estábamos de tertulia fuera del centro de buceo y los de la tele estaban grabando más escenas y yo estoy por detrás, así que es probable que si sobrevivo a los cortes, que no se sabe porque no soy de la región, saldré en casi todo lo que han grabado. El Dive Master con el que bajamos estaba flipando y contándole a Lainko que yo soy épico y legendario buceando y que mi flotabilidad está al nivel de los profesionales, algo obvio si tenemos en cuenta que Lainko me entró durante una semana entera, buceando tres veces al día conmigo y no es un maestro de sugerir, me prohibía tocar mi equipo, el lo configuraba y a fuerza de palos aprendí a confiar en mis pulmones y no poner y quitar aire en el BCD e ir subiendo y bajando como un globo perdido.
Para la segunda inmersión dijeron que pararíamos para ver si había mantas en Sand Dune, el punto número 3, que era poco probable y si no, seguiríamos a Waggiri, el número 14. Los de la tele no venían. Efectivamente no había mantas, asi que seguimos para Waggiri y saltamos allí. Nuestro Dive Master tenía problemas de oído y no podía compensar y se tuvo que quedar arriba y seguimos con Lainko y su estudiante, nosotros por debajo de ellos, pero Lainko nos controlaba y además nos enseñaba cosas. Vimos otro camarón mantis pavo real, totalmente en abierto, sin esconderse, aunque lo grabé de lejos por lo anteriormente mentado. También vimos un gobio dardo de fuego, los corales allí son absolutamente espectaculares, peces globo, una tortuga comiendo, y muchos bancos de peces pequeñitos. Estuve buscando entre las plantas algún pez halcón de nariz larga, que me fascinan, pero no vi ninguno. El ruso, que era su segunda inmersión, ya que empezó el curso ese día, lo hizo muchísimo mejor con el aire que la española, que dice tener 25.
Después me fui a almorzar y descansar un rato y cuando volví al centro había un temporal de viento brutal, los barcos estaban resguardándose dentro del puerto y se canceló el buceo de la tarde por nuestra propia seguridad, ya que al parecer algún barco había sozobrado ese día. Ellos se traumatizan y se sienten culpables pero yo les repito y les tripito que la seguridad es lo mas importante. Me quedé de tertulia por allí y después volví a mi pensión, ducha y a cenar y a recogerme, que va a haber mucho viento y posiblemente lluvia. No sabemos si el próximo día mejorará o empeorará. A los italianos ya los encontraron, en la cueva que tiene un fondo a setenta y cinco metros y ahora están intentando sacarlos lo más rápido posible porque allí dentro hay tiburones y esos bichos son carroñeros y probablemente ya han arrancado algún que otro cacho.
