Va a resultar que esta anotación también está relacionada con la del martes, pero usando una parte diferente del kabezón. Resulta que en todos mis viajes por países musulmanes, lo que no ves con frecuencia, o más bien lo que no ves nunca, son iglesias o templos de otros credos. Sin embargo, en mi ciudad, en Utrecht, se han montado una mezquita gigantesca en el centro, otras pequeñas en varios barrios y hasta han exigido que se les permita hacer las llamadas a la oración, que no se les permitió. Me voy al chatyipití y le pregunto y me dice que en los últimos veinticinco años la construcción de nuevas iglesias cristianas en países musulmanes es muy limitada debido a RESTRICCIONES LEGALES, SOCIALES Y POLÍTICA y en algunos de esos países, como Irán o Arabia Saudita, está PROHIBIDO. Después le pregunto por las nuevas mezquitas construidas en Europa en este siglo y me dice que se estima que hay más de TRECE MIL QUINIENTAS mezquitas en Europa, España tiene más de dos mil, la mayoría en Cataluña, Andalucía, Madrid y Valencia. O sea, nosotros tenemos que permitirlo todo, tenemos que dejar que se hagan mezquitas aquí, pero vete a poner una iglesia en uno de esos países, es más que probable que no sobrevivas, que te maten el mismo día que empiezas las obras y además, lo graban y lo suben a las internetes. Esta es una de las cosas que no consigo entender de la izquierda zarrapastrosa europea, como están permitiendo la destrucción de nuestra sociedad desde sus cimientos sin que les importe un carajo.
Ya con el enrale y acordándome de cuando era un niño y tenía mis amiguitos y hacíamos el CRUZ Y RAYA con los que nos caían mal y aplico el mismo concepto. Resulta que tenemos un amiguito, llamado Israel y otro amiguito, el Islám. El primero, en todo este siglo y posiblemente en gran parte del siglo pasado, vamos, desde antes de que naciéramos casi todos, el amiguito Israel jamás ha cometido un atentado terrorista en Europa. O sea, que el amiguito Israel, es un buen amigo y se relaciona con nosotros civilizadamente. El otro amiguito, el Islám, en los últimos veinticinco años, ha sido y es una de las principales amenazas en Europa, con más de CIENTO QUINCE atentados en el continente, de los que veinticinco fueron entre marzo del 2024 y febrero del 2025. En total, han muerto cientos de personas en Europa, ASESINADAS por terroristas islámicos, en Madrid, Barcelona, Londres, París, Bruselas, Niza, Mánchester y en muchos otros lugares. Está claro que somos basura para ellos y que matarnos forma parte de su plan maestro y de nuevo, la izquierda los defiende y te ves a las pedorras gritando como neuróticas en manifestaciones y pidiendo que se les proteja y se castigue o se mate al otro amiguito, al que NO NOS HA HECHO daño alguno. Personalmente y viendo que está claro que no se quieren integrar en nuestra sociedad y aceptar nuestra cultura, el caminito es el que les lleva a la frontera y se vayan a su tierra, aquí no pintan nada y de seguir así, la cosa va a acabar muy mal para nosotros. Así que al Islam, cruz y raya y que les den por culo a todos.
Después, la izquierda, que no tiene vergüenza alguna, clama, exige y grita por los derechos de los que mataron a más de mil judíos y lo celebraron en las calles y no dice nada, callan literalmente COMO PUTAS, cuando un país musulmán está cometiendo un exterminio con los saharauis o cuando otro país musulmán lo hace con los kurdos. No tienen vergüenza ni moral alguna.
Así que resulta que en nuestra casa pueden matarnos, pueden construir sus templos, pueden violar, robar y asesinar y nosotros, si vamos a su tierra, tenemos prohibido construir templos y si cometemos algún delito, la pena de muerte será instantánea y sin miramientos. No hay ningún tipo de equilibrio. Es una rendición incondicional de la cultura occidental.
En la multinacional para la que trabajo, ya no voy a la cena de Navidad o incluso a la barbacoa veraniega porque ahora son eventos JALAL, les importa un carajo nuestra cultura, pero es fundamental que toda la carne que se sirva sea JALAL y que no hay carne que no lo sea para los demás, que somos una abrumadora mayoría. Eso sí, como la parte de su libro magnífico que prohíbe el alcohol no les gusta, con el alcohol sí que hacen excepción y se cogen unas moñas increíbles en esos eventos, los más borrachos son siempre los musulmanes, que aprovechan que el alcohol es gratis para beber como si fuese el fin del mundo. Por ahí yo ya no comulgo y los que lo organizan ya lo saben, que yo y todos los que dejamos de ir se lo hemos explicado, que como nuestros derechos europeos y cristianos no se respetan, pues que les vaya lindo.
Así que ahora, en cada elección, ejerzo mi derecho democrático al voto y lo hago de acuerdo con las creencias cristianas europeas y contra los que nos quieren destruir, entre los que cuento a todos y cada uno de los partidos de izquierda.