Para toda la vida – All My Life

Otro sorpresón de esos que no me canso de comentar con una película de la que jamás de los jamases había oído hablar y que por el cartel, yo pensaba que era algo de floristería que trastoca los planes de una pareja para casarse o algo así. Resultó que no y esto es un telefilm maquillado para ponerlo en los cines. Se trata de All My Life y hasta llega a los cines de España en diciembre con el título de Para toda la vida.

Una pareja de julays chimpunean hasta que se les acaban las pilas

Una pava sale con sus amigas de copas y a buscar macho y se tropieza como con un chino o así (vamos, amarillo, amarillo) y se encoña de él y con el paso del tiempo, acaban viviendo juntos y eso y él se quiere casar con ella para poder empetársela hasta los pelos de los güevos y referirse a ella como una propiedad suya usando el mi mujer. La cosa es que le entra un dolorcillo y aquello acaba como el rosario de la aurora cuando le diagnostican un cáncer que lo va a matar pero que ya, pero él sigue empeñado en casarse.

Si esto no es un telefilm de sobremesa de fin de semana de Antena Triste o de Telajinco no sé lo que es, porque definitivamente no es cine. Esta es una de esas pelis basadas en una historia real y tal y tal con mucho drama y mucho primer plano como mandan los cánones de la tele. Aquí tenemos a dos protagonistas sin carisma alguno y sin química entre ellos que nos tienen que hacer creer que están enamorados pero que vamos, se ve más amor entre ella y sus amigas y entre él y sus amigos que entre los dos. La historia es simple tirando a simplona y la hemos visto mil veces y en este caso ni la enfermedad terminal consigue arrancarnos una lágrima o que nos solidaricemos con ellos. Van pasando su serie de desgracias en pantalla y nosotros vamos mirando la hora para ver cuantos minutos quedan de los noventa y uno que se supone que dura la película. Para cuando el chino se muere, yo ya lo estaba celebrando poniéndome el abrigo para participar en la competición con los otros cuatro que estábamos en el cine y ver quién ganaba en llegar antes a la calle. En fin, para olvidar.

Da igual si eres un miembro del Clan de los Orcos o un sub-intelectual con GafaPasta. Esto no se hizo para ninguno de los dos grupos sino para la gente que se pega un atracón los fines de semana y necesita algo de ruido para acompañar la siesta.

Publicada el
Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

1 comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.