Raised by Wolves

La ciencia ficción es uno de los combustibles que alimentan mi alma corrupta y continuamente estoy escuchando audiolibros sobre el tema, viendo películas allá en aquellos maravillosos años en los que existían los cines como lugares de entretenimiento y hasta con series de televisión, que todo lo que tenga el sello de la ciencia ficción para mí es obligatorio. Una de las series más curiosas en este género del año pasado fue Raised by Wolves, que al parecer en España se conoce con el mismo nombre, aunque habría sido fácil traducirla al español como truscoluña no es nación.

En un planeta en el quinto coño, dos androides, Padre y Madre, crían a un puñado de bebes, que al parecer es de lo poco que ha sobrevivido de un apocalipsis en la Tierra en el que los ateos se enfrentaron en una guerra a muerte con truscolanes y podemitas y esa chusma, miasma y gentuza de la peor, prefirió destruir el planeta a dejar a los demás vivir sus vidas. Los niños van creciendo y pronto empiezan a surgir dudas y coñas raras y cuando una nave espacial de colonos llega al planeta, a la androide Madre le sale la gitana gritona que llevaba dentro cuando trabajaba en los programas de telajinco y acaba montando un pitote que no veas.

La serie está renovada y parece que están trabajando en una segunda temporada. A mí, la primera mitad, hasta el sexto episodio, me pareció un alucine, todo un lujo televisivo, es ciencia ficción bastante abstracta en la tele, con un ritmo muy pausado y con unos protagonistas fascinantes, dos androides que tratan de criar niños y de protegerlos a cualquier precio en un planeta extraño. Después, justo cuando aparecieron los otros humanos y se montó un pitote en el planeta, por ahí me pareció que la historia comenzó a flojear, quizás porque tuvieron que crear un montón de nuevas líneas argumentales que estropean la simplicidad y la belleza de la primera historia. Amanda Collin como Madre es increíble y no es que los chiquillos le tengan miedo, #YOTAMBIÉN y hasta el Padre la miraba de reojo porque ese androide esconde algo pero que muy chungo en sus interioridades y está clarísimo que no es un peo de castañas de esos que se sueltan en ascensores para neutralizar y eliminar a otros seres humanos.

Por la forma en la que se hizo, por la historia y por el productor, esta serie está totalmente fuera del alcance intelectual de los miembros del Clan de los Orcos y fue pensada más bien para alimentar los cerebros desarrollados de los sub-intelectuales con GafaPasta.

Por sulaco

Maximus Julayus

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