Santos criminales – The Many Saints of Newark

Al parecer, la película que voy a comentar es un telele-film basado en una serie que puedo confirmar y confirmo que jamás he visto y jamás veré y que me parece que se titulas los Marranos o los Sopranos o los Truscolanos. En cualquier caso, siendo una serie de movidas de la mafia, está en un universo paralelo al mío al que no tengo acceso por total falta de interés, que ese género televisivo me la suda enormemente. Como la pusieron en el cine y no había ninguna otra cosa para ver, acabé pasando dos horas de mi vida con The Many Saints of Newark, que se estrenó en España hace más de un mes y que ahoritita mismo está en una de esas plataformas digitales y tales y tales con el título de Santos criminales.

Un julay primo hermano del Güaca se cría en las afueras de Vecindario, capital de Mordor, entre chusma y gentuza de la peor.

La trama se me escapa porque es muy complicada pero como que estamos en un barrio de alguna ciudad gringa y seguimos a un delincuente que comienza su carrera aprendiendo todas las movidas del negocio y matando y esas cosas, lo típico y que se casan, se la pegan a sus hembras con otras hembras, se matan entre ellos, se pelean, se reconcilian, se odian y se aprecian, aunque ahí prácticamente todos parecen toros en una corrida con unos cuantos puñales clavados en la espalda cuál banderillas.

Se supone que esto, que sucede antes de la serie, es como el anticipo que nunca hubo de la susodicha y que te tiene que dejar con unas ganas increíbles de volver a ver la serie porque es lo mejor de lo mejor pero en mi caso, si por razones que escapan a mi entendimiento me viera expuesto a un episodio de la serie, intentaré por todos los medios posibles meter mi cabezón en un barreño de agua o en una bañera llena para intentar aislar mi cerebro de semejante masque. Como juegan con el pasado de algo ya conocido, supongo que estaban muy limitados en el guion y en mi caso, no funciona para nada. Tampoco empaticé con ninguno de los protagonistas y creo que Ray Liotta, que es el único al que reconocí, estaba pasadísimo de vuelta y más bien parecía estar haciendo una prueba para reinona drag-queen del Carnaval de las Palmas, que he visto jefes indios yendo a la guerra con los gringos con menos pintura en la cara. También vale la pena comentar que el chaval joven es un tal Michael Gandolfini, que es el hijo en la vida misma de uno de los protagonistas de la serie esa de los marranos y que está claro que lo enchufaron por el padre, ya que el pobre no es que sea malo actuando, es que es peripatético y va caminito de las pelis esas que solo ponen en la tele de madrugada cuando están seguros que nadie las mira.

En fin, si te gustan los gánsteres y toda esa mierda, igual hasta lo flipas y como hay tiros y violencia, yo diría que igual hasta mola a lagunos de los miembros del Clan de los Orcos. Mucho me temo que los sub-intelectuales con GafaPasta se esperan mucho más de algo que ponen en los cines.

Publicada el
Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

1 comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.