Snake Eyes: el origen – Snake Eyes: G.I. Joe Origins

Hay veces que me emociono hasta las lágrimas con el mejor blog sin premios en castellano. Esto es como el libro gordo de Pitote. La película que voy a comentar me sonaba como de una serie que yo ya vi en un pasado muy lejano y buscando he encontrado que en el año 2009 vi G.I. Joe: The Rise of Cobra – G.I. Joe y en el 2013 fui a ver G.I. Joe: La venganza – G.I. Joe: Retaliation y ambas consiguieron una puntuación de 6, que no llega al punto Genín, pero está bien. Parece que alguien sacó del baúl de los recuerdos el tema y han hecho una nueva titulada Snake Eyes: G.I. Joe Origins y que en España parece ser que se estrenará la semana que viene como Snake Eyes: el origen.

Un julay poligonero busca vengarse de una mala cagá

Resulta que un chiquillo achinao es testigo de como matan al padre y se emputa que no veas, se resconde para que no se lo lleven los de Servicios Sociales Podemitas, que después lo obligan a usar la letra e para referirse a todEs los gilipollEs que hay en el mundo y lo que hace es convertirse en un maestro de las artes marciales o algo así e infiltrarse en una familia de mafia japonesa para encontrar al que mató a su apá, solo que las cosas se tuercen un poco o algo así.

Decir que yo no tenía ni puta idea de quién es Snake Eyes antes de empezar la película es decir una verdad absoluta y pese a ese desconocimiento, mi vida no sufrió ningún trauma adicional. Esta es una peli de acción con capas de esas en plan cebolla de traición dentro de traición. Tenemos a los japoneses, que se montan siempre su rollo tradicional pero son gentuza de la peor y en este caso es una familia que tiene no se qué joya con poderes mágicos y que prometieron proteger. La película entretiene, divierte y es cine de palomitas al que no se le puede pedir mucho más. Seguramente los que conocen el universo ese del G.I. Joe reconocen a todo quisqui en la peli, pero no es mi caso y tampoco me hizo falta. Cada momento se montan una pelea de espadas de esas japonesas en las que más que pelear, bailan como mariconas emborrachadas con pachuli y gimen como hembras que están viendo alguna de las películas de las cincuenta sombras del pollardón aquel. Tengo que reconocer que me reí y me divertí, aunque una vez sales del cine, la cosa se olvida facilmente.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, esto es cine hecho a medida de tus escasas capacidades intelectuales. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, ni te molestes.

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Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

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