Survivor

Cualquiera que vaya de manera esporádica al cine igual hasta se cree que es cuestión de azar que de repente aparezca una película desconocida y se estrene en los mismos días que otra que arrastra un buen rollito y en la que casualmente, uno de los actores de la primera aparece. Creedme, no es casualidad, es pegar el producto que huele a mierda con el que atrae al público con la esperanza de que así agarre algo de dinero. Así fue como llegó a los cines Survivor, película que jamás verá la obscuridad de las salas de cine en España aunque dentro de quince días saldrá directamente en DéuVeDé.

A una julay se le hincha la pipa del potorro y salva el universo

Una pava que trabaja en movidas de seguridad en la embajada americana en Londres y que busca posibles hijos-de-puta terroristas que quieran atentar en su país se huele que hay unos que intentan pasar. La julay acaba siendo objetivo de ellos y perseguida, teniendo que huir y esconderse y al mismo tiempo procurando detener el atentado con una bomba muy dañina y que parece que sucederá en Nueva York.

Esta es una de esas historias tontas con agentes buenos, agentes malos, malos malísimos, terroristas y demás en las que todo parece orbitar alrededor de un único ser humano que puede determinar el futuro de la humanidad. Se trata de Milla Jovovich, actriz que de siempre se ha movido en películas de acción pero claro, ya empieza a tener una edad y ahora camina más que corre. El guión es demasiado predecible, lo vemos venir todo con demasiado tiempo y aunque ella lo hace bien, la historia es floja. También aparece Dylan McDermott, un actor que es más de series de televisión y que cambia un montón de película a película. El tercero es Pierce Brosnan, que se pilla hasta la mitad del póster de la película aunque en realidad su papel es pequeño. Al colega se le ve mayor o quizás sea porque el resto de sesenteros de Hollywood están tan operados que este es el único que parece de su edad. No se puede decir mucho de su trabajo porque la película es mediocre y en muchos momentos parece más bien un telefilm. Toda la escena final es muy debilucha y te deja pensando si no tendrían que haber currado un poquito más el guión. Lo mejor es ver a Milla Jovovich y el resto es como para olvidar.

Puede valer para una noche en la que algún miembro del Clan de los Orcos esté en su casa con su loba y quiera ver algo con acción antes de empetársela hasta los pelos de los güevos. Definitivamente, no es el tipo de producto para sub-intelectuales con GafaPasta.

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Por sulaco

Maximus Julayus

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