Categorías
Reality sucks Viajes

Una semana en Gran Canaria

En éste mi blog, hay una ristra interminable de relatos con los viajes a Gran Canaria y aunque todos son parecidos, no son exáctamente iguales y hoy tenemos el último que ha tenido lugar y que ha terminado hoy. En el pasado, Ryanair tenía vuelos a Gran Canaria desde Eindhoven los miércoles y sábados. Desde el año pasado redujeron los vuelos a las islas Canarias desde varios sitios de Europa y ahora solo tenemos un vuelo semanal los viernes, lo cual complica las cosas ya que para ir una semana has de gastar seis días laborables de vacaciones, en lugar de los cinco que podíamos emplear previamente. La semana pasada, el viernes, me levantaba temprano como siempre pero en lugar de prepararme para ir a trabajar, desayunaba con calma, hacía mi mochila y preparaba mi casa para que la mucama pudiera hacer su trabajo. Sobre las nueve de la mañana me iba en bicicleta a la estación de Utrecht Centraal y allí compraba mi billete para ir a la ciudad de Eindhoven y mientras esperaba por el tren, reclamaba el café gratuito al que tenía derecho por obra y gracia de un bono que me regaló hace un par de semanas la compañía ferroviaria para disculparse por las obras veraniegas. Cuando llegó el tren, elegí un rincón tranquilo y me puse a practicar el italiano con el Duolingo. Ya en Eindhoven, salí de la estación de tren y fui al aeropuerto en la guagua 400, que es la versión directa y sin paradas de la 401 y que solo ponen en algunos momentos del día, cuando saben que hay muchos vuelos por despegar/aterrizar. Llegué al aeropuerto con tiempo de sobra y tras comprarme un emparedado, pasé el control de seguridad, en el que vieron algo extraño en mi mochila y me obligaron a abrirla y se toparon con dos souvenirs macizos que les llevaba a mi madre y mi hermana y que compré en Singapur. La verdad es que son como dos piedras. Una vez en la zona segura, me compré una botella de agua y me maravilló como siempre las diferencias de precio entre aeropuertos. En el de Eindhoven, son dos leuros y cincuenta céntimos por medio litro de agua y me culpo a mi mismo del despiste porque lo que suelo hacer es llevar una botella vacía y llenarla dentro del aeropuerto (como hace casi todo el mundo) pero esta vez se me olvidó. Esperé que anunciaran la puerta de embarque y cuando salió en pantalla, era uno de los primeros en la cola sin prioridad. Por primera vez en la historia del universo conocido, Ryanair tenía la posibilidad de usar su propia App para la tarjeta de embarque, así que en lugar del clásico papel opté por este sistema más avanzado. El programa es algo patético pero como funcionó, no le pedí más. El avión llegó en hora y pronto estábamos entrando en el mismo, momento que quedó registrado para la posteridad en esta imagen:

Hasta hace poco más de dos lunas, los aviones de esta compañía y de otra eran heraldos de alguna comunidad autónoma española pero parece que las vacas flacas los han obligado a dejar esta forma de publicidad y ahora los aviones promueven destinos polacos. Despegamos en hora y el vuelo transcurrió sin mayor incidencia. Yo llevaba mi comidita, con dos magdalenas, un paquetito de papas fritas pequeño y otro de M&M con lo que ninguneé a los mercaderes de la tripulación. El vuelo por culpa del viento fue de cuatro horas y veinticinco minutos en las que no pasamos sobre ninguna región peligrosa, ya que el piloto supo evitar Ucrania, Siria, Irán, Iraq e incluso truscoluña, que no es nación pero está llena de ratas rastreras y temibles como alguno de los otros lugares mencionados.

De la semana en Gran Canaria diré poco, solo que he ido a la playa y a comer con mucha gente y que de todos esos días, me quedo con una foto de la playa de la Garita, aunque aquellos que prestan atención a mi blog de fotos de comida seguro que algún día verán las fotos de la pitanza:

Playa de la Garita

Playa de la Garita, originally uploaded by sulaco_rm.

Alguno de los días tuvimos lo que en Gran Canaria se conocen como las Mareas del Pino, aunque este año parece que llegaron temprano y se han llevado algunos julays estúpidos que se ahogan por no seguir las indicaciones.

Saltando al regreso, ayer por la noche abría la App de Ryanair y me anunciaban que tenían una nueva versión así que la descargué. Resultó una cagada espantosa. La información necesaria para la tarjeta de embarque quedaba oculta por información innecesaria y convierte el programa en inútil, al menos cuando tienes un iPhone 4/4S. Por suerte había hecho un pantallazo de la tarjeta con la versión anterior:

FR7735

FR7735, originally uploaded by sulaco_rm.

En el próximo pantallazo tenemos la misma tarjeta de embarque, como objeto inútil y que no se puede usar:

Tarjeta de embarque sin vuelo

Tarjeta de embarque sin vuelo, originally uploaded by sulaco_rm.

Han añadido la estúpida zona celeste de la parte inferior que no aporta información interesante, bloquea el código QR para la tarjeta de embarque y se les ha olvidado poner algo tan estúpido como el número de vuelo. De nuevo, el embarque fue puntual y en esta ocasión nos llevaron al avión en guaguas, lo llenaron al completo y salimos en hora hacia Holanda. También en esta ocasión llevaba mi comidita y solo compré agua en el aeropuerto. Cerca de nuestro destino y cuando ya estábamos iniciando el descenso tuvimos uno de esos momentos hermosos que con frecuencia se pueden ver desde las ventanillas de los aviones:

FR7735 Gran Canaria - Eindhoven

FR7735 Gran Canaria – Eindhoven, originally uploaded by sulaco_rm.

Aterrizamos quince minutos antes de la hora prevista y al salir fui a la estación de tren en la guagua 401 y desde allí cogí el tren a Utrecht, para acabar de cerrar el círculo regresando a casa en la bicicleta que dejé aparcada fuera de la estación. Ha sido una semana muy bien aprovechada.

Por sulaco

Maximus Julayus

4 respuestas a «Una semana en Gran Canaria»

¿Sabes que modelo y marca de avión es ese?
A Bruselas fui también con Ryanair, en uno que tenia la misma aleta en la punta de las alas, no soy experto y ahora viajo muy poco, no se que tipo de avión era.
Salud

Los comentarios están cerrados.