La segunda parte de la prueba final

Hoy tuve la segunda tanda de exámenes. Mi día comenzó con un buen desayuno con churros. Ya sé, ya sé, yo debería ir al supermercado y comprar productos empaquetados como hace todo el mundo pero no puedo evitarlo, prefiero hacer mis propias cristinas o donuts o magdalenas o zandkoekjes por nombrar algunos de los dulces que han salido de mi cocina esta semana. Había pensado en ir con la bicicleta que me queda del dúo Milly – Vanilly pero como llovía y me dio pereza pedalear con agua a seis grados cayendo sobre mí, opté por ir en guagua y a las nueve de la mañana salí de mi casa. En la estación central de Utrecht debería haber trasbordado a otra pero ya no llovía, el aire olía a fresco e iba bien de tiempo así que seguí caminando hasta el lugar, un paseo que toma unos diez minutos desde allí. Cuando llegué, me identifiqué y recogí la llave para mi taquilla. En estos exámenes, el gobierno holandés tiene tolerancia cero con los hijoputa que van pegados a un teléfono móvil y te obligan a dejarlo fuera de la sala del examen en una taquilla. Si te niegas y lo entras y por un casual te suena, te suspenden de todos los exámenes que hayas hecho inmediatamente y has de abandonar el lugar como la chusma y la gentuza que eres. Yo pagaría un leuro más en el cine si también hicieran esto y la gente no pudiese entrar con los móviles. Tampoco me importaría que usen aparatos para bloquear la cobertura a los móviles y huelga decir que estoy totalmente a favor del tiro en la nuca para los hijosdeputa que entran a un cine a hablar por teléfono.

El primer examen de hoy era el de Lectura y comprensión. Tienes que extraer información de una serie de textos y responde preguntas. En unos de ellos has de leer el texto completo y en otros solo tienes que escanearlos. La duración total de la prueba era de ciento diez minutos aunque a mí me tomó sesenta. Me pregunto una y otra vez que coño hace la gente en los exámenes y como pueden pegarse tanto tiempo para acabarlos. Yo puedo jurar y juro que si en un examen salgo al final, es porque no tenía ni puta idea de nada y esperaba la inspiración. En este caso, las preguntas estaban claras y como tenía que esperar un montón de tiempo hasta el siguiente examen, me fui al centro a pasear, entrar en el convento junto a la antigua catedral de Utrecht, visitar algunos museos, recoger información turística en el punto para los respectivos y comerme un calzone tonijn (atún) en un puesto callejero que me hizo recordar que algún día tengo que aprender a preparar los míos propios. Un rato antes de la hora prevista regresé al lugar del examen y me senté a esperar el momento de la prueba final, el examen Hablado. Esta prueba es un tanto rara, puesto que en realidad no hablas con otra persona sino que respondes a preguntas o a distintas situaciones y todo lo que dices lo van grabando con un micrófono. Este examen debería haber durado una hora pero al final resultó que ese es el tiempo porque nos dividen en dos grupos y a mí me tocó en el primero, así que en media hora había acabado y de los cuatro exámenes que hice, ese es en el que tengo más dudas, ya que nunca sabes si te habrán entendido bien, si dijiste lo correcto y demás ??

No está en mi naturaleza darle vueltas al coco con esto así que regresé a la estación, cogí el primer tren para Amsterdam, al que siguió un metro y después un tranvía hasta Leidseplein y allí fui al Pathé City a ver una película y aprovechar el día libre. Al salir recorrí la distancia hasta el Pathé de Munt y completé la jornada cinematográfica con una sesión doble. Sobre las siete comencé el regreso a casa, con la cabeza perdida en otras cosas ya que este fin de semana será algo movido.

Ahora hay que esperar entre cuatro y seis semanas para conocer los resultados y seguro que para cuando me llegue la carta, ya ni me acuerdo ?? 

5 opiniones en “La segunda parte de la prueba final”

  1. Ya te lei, para que luego digas que el unico que te lee es el Genin. Ahora me voy a dormir que tambien yo necesito cargar pilas para el weekend. Besitos. TQM

  2. No me extraña que los suspendan, si más que móviles son ordenadores en pequeñito. Si lo permitieran me imagino a toda la gente conectados al traductor de Google y resolviendo el examen en cinco minutos. Por cierto, dentro de la catedral de Santiago tienen inhibidores de móviles. El clero se nos moderniza.

  3. Mucho inhibidor, y luego no tienen para un candadito decente que proteja el Códice…. Tiene webs….

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