Quien me ha puesto la pierna encima …

… para que no me echen a la puta calle. Sigo batiendo récords mundiales y ya deberían hacerme la foto para poner mi propia entrada en la güiquipedia. Te acuerdas, Merilléin, cuando allá por febrero de este año en el mejor blog sin premios en castellano se anunciaba una verdad absoluta que dice que A cada cerdo le llega su San … pues va a resultar que las estadísticas han fracasado nuevamente y entre los tres elegidos para incorporarse a las colas del paro neerlandés no está el Elegido. Aún así, he conseguido convertirme en la estrella inmediática de tan desafortunado evento por culpa de mis compañeros. Desde que nos mudamos estamos en una oficina abierta, con salas de veinticinco personas o más en las que si te tiras un peo, el placer es máximo por saber que tantos te lo güelen. Esta vez hicieron el despido por sorpresa, sorpresa, un día entre semana y después del almuerzo. Estaba yo tan feliz en mi puesto en la oficina tocándome los mondongos trabajando como el campeón que soy cuando por la herramienta de mensajes que tenemos me empezaron a provocar para que bajara a la primera planta, acusándome de cosas injustas y viles. En seguida me pusieron la sangre a la temperatura de ebullición del mercurio y salí por patas para leerles los trece mandamientos a los colegas y al llegar allí, todos están con un secretismo que no veas y diciéndome un nombre que yo no conocía, algo como PEPE LUÍ. Me repetían sin parar PEPE LUÍ, PEPE LUÍ, PEPE LUÍ, diferentes personas, en voz baja y yo totalmente convencido que finalmente habían tenido daños cerebrales severos por culpa de la máquina del café o la de las sopas en polvo. Tras obligar a una a que me lo dijera despacito, por fin capté que eran los nombres de dos personas que trabajan en la planta y que estaban desapareciendo en ese momento cabizbajos. Les acababan de dar puerta. En lo que tarda un colibrí en agitar un ala estaba de vuelta a mi puesto y lanzaba un mensaje global a todos los puntos de distribución de información con los dos nombres y además empezaba una cacería para averiguar el tercero. En menos de ciento ochenta segundos toda la empresa sabía a quién habían echado a la puta calle y los intentos de la gerencia de hacerlo discretamente se habían ido a tomar por culo. Eso al parecer los obligó a cambiar la estrategia y para cuando me fui a mi casa aún no se sabía quien era la tercera persona y yo esa noche dormí feliz como un podemita con subvenciones iraníes y venezolanas convencido que el tercero era el menda y que me ejecutarían en los días siguientes, cuando mi vicepresidente regresase de uno de esos inútiles viajes que hacen para demostrar el poder que no tienen.

Por la mañana, llegué a la oficina a las siete y veintinueve minutos y decidí PASAR LISTA, como en el cole. Asigné a nueve julays zonas específicas, dividiendo las cuatro plantas entre las dos alas que tiene cada una y la supervisión adicional de la entrada principal. Como se puede entrar en la oficina hasta las nueve y media, resulta complicado y además hay gente que trabaja desde casa pero antes de las ocho y media ya habíamos recibido confirmación del nombre de la tercera persona y estábamos solo esperando por una segunda confirmación de una fuente distinta, ya que estas cosas hay que hacerlas profesionalmente que para eso tenemos certificación ISO. La conseguimos jugando sucio y no desvelaré el truco porque estas cosas la gente las aprende y después te las copian. El tercer nombre fue una sorpresa para todos aquellos que habían hecho apuestas, era uno que nadie había considerado y que habría ganado el bote. Como sabemos que la gerencia adora estas cosas, lanzamos un sunami por todo el edificio con los tres nombres. Un equipo de expertos comenzó la investigación para tratar de comprender los algoritmos que han usado para hacer la selección ya que en futuros eventos eso puede ayudarnos a ajustar la LISTA.

Ayer teníamos reunión obligatoria de toda la empresa y todos esperábamos un momento emotivo y entrañable con una mención de los caídos, quizás con música como en los Oscars pero el presidente demostró que puede ser más Vil que Cruella de lo anteriormente mentado y se limitó a confirmar que han echado a la gente y pasó a otro punto. No creo que el colega sea consciente de la cantidad de puntos de karma que ha perdido al ningunear el suceso. Nos ha regalado una victoria épica y él mismo se ha inmolado como un bicho malo y verdaderamente de ascendencia truscolana.

Yo ya he perdido la cuenta pero he superado más de diez reorganizaciones estando en la lista de favoritos a recibir la patada y enviarme a la puta calle, como gritaba mi último jefillo en España cuando quería asustar a un empleado. Tengamos unos instantes de silencio en su honor … yo me fui de la empresa voluntariamente al encontrar un trabajo en otro país europeo y tres meses después de marcharme, a él lo echaron a la puta calle gracias a la información que suministré desinteresadamente a la hija del presidente de la compañía en una cena que tuve con ella y otros amigos antes de marcharme de España. Cuando regresé a Gran Canaria por primera vez, en septiembre de aquel año, visité la empresa y me recibieron con una ovación en pie de agradecimiento por lo que hice por ellos …

2 opiniones en “Quien me ha puesto la pierna encima …”

  1. Por cierto, pensaba yo que a lo mejor podrias considerar meter en la cofradía del trusco también a los de podemos, podría ser algo así como truscomitas 🙂
    Salud

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