El último duelo – The Last Duel

Esta es otra de las excepciones que hago a la regla de comentar las películas según las voy viendo y saltamos adelante en el tiempo porque se estrena justo este fin de semana y para cuando yo hable de lla, es más que probable que ya no esté ni en cartelera y sería una auténtica pena perderse tremendo peliculón en el cine, que es el lugar majestuoso en el que hay que verla. La película se titula The Last Duel esta semana está en los cines españoles con el título de El último duelo, pero de los de hostiarse, no de los funerarios.

Un julay jinameño es como una rata podemita y trata de joder la vida de un amigo y a la penca de su hembra.

El rey Carlos VI (uve-palito) de Francia ordena que dos nobles aclaren su disputa sobre un quítame allá una violación de tu hembra en un duelo, el último duelo de estilo medieval que hubo en Francia. Saltamos hacia atrás y veremos la historia desde tres puntos de vista, primero desde el del marido y cornudo, después desde el amigo podemita que se chinga a la hembra del otro y finalmente el punto de vista de la hembra a la que chingaron por pasiva y por activa. Una vez tenemos claras las tres historias, la línea argumental se agrupa nuevamente en el último duelo, en una batalla terrible en la que ganará aquel que Dios quiera.

Esto es un peliculón, ya no se hacen historias así. Pese a las dos horas y media y a que básicamente nos cuentan la misma historia (o parecida) tres veces, te agarras a la butaca del cine con ganas y prácticamente brincas con la tensión según se acerca el épico y legendario final con el duelo, que es una de las escenas más crueles y brutales que se han visto en el cine en mucho tiempo. Hasta un cacho de carne con ojos sin capacidad para actuar como Matt Damon, que quizás ni lo sea y hayan puesto al Mark Whalberg, que yo no los distingo, está fabuloso, igual que Adam Driver como su amigo / enemigo y Jodie Comer borda su papel de noble dama que se casa con un chamo que es un palurdo más o menos pero como que asume que lo tiene que querer y tal y tal y cuando la violan, en lugar de callarse como hacían las mujeres de la época, lo denuncia y monta un pitote que no veas. La mano de Ridley Scott se puede ver por todos lados y nos recuerda que sigue siendo uno de los grandes maestros del cine y pese a los ochenta y cuatro tacos que tiene, sigue en plena forma y haciendo un montón de cine. Decir que la he visto dos veces, con lo que he visto la misma historia narrada seis veces. Fabuloso el orden de la película, sin flashbacks hacia el pasado y limitándose a la descripción de la versión de cada uno y regresamos al punto de partida y vemos la del siguiente y así tres veces. Esto lo pilla alguno de esos pseudo-directores jóvenes y lo prostituye y lo hunde haciéndonos saltar el espacio-tiempo hasta que nos den arcadas de tanto meneo.

Por la violencia, por las peleas y por alguna escena de sexo medieval, igual hasta gusta a los más evolucionados miembros del Clan de los Orcos pero a los que debería encantar es a los sub-intelectuales con GafaPasta. Esto es un flipe grandioso que hay que ver en una pantalla gigantesca.

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Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Entre Dune y esta te van a homenajear poniendo tu nombre a una butaca de ese cine por lo menos…

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