
Esta es una peli de la que intenté leer lo menos posible porque es de un director que me interesa muchísimo, aunque con él tengo una relación complicada. Procuro ir a ver sus películas siempre, pero no conecto con todas y revisando el mejor blog sin premios en castellano tenemos que hace tres años vi Licorice Pizza, que me fascinó y encantó, en el 2018 vi El hilo invisible – Phantom Thread y no me convenció y me pareció flojilla, en el 2015 odié con saña Puro vicio – Inherent Vice, en el 2013 me gustó mucho The master, igual que en el 2008 también me gustó There Will Be Blood – Pozos de ambición y parece que el balance es bastante positivo. La nueva película se titula One battle after another y en España eligieron la traducción literal, que viene a ser Una batalla tras otra.
Un julay podemita tiene que criar a su hija negra y mira que le cansa trabajar.
Esto empieza con unos izquierdosos terroristas que quieren comenzar la revolución a golpe de bomba y dos de los cabecillas, una negra y un viejo, como que chingan en todas las esquinas y rincones, hasta que la pava se queda empreñada, solo que la pava torturó a un militar y aprovechó y se lo chingó o algo así porque le molaba su cipote. La cosa acaba como el rosario de la Aurora y el chamo viejo escapa con el bebé, al que cría y dieciséis años después, es una adolescente criada por un friki, cuando el militar, que ahora creo que es general, empieza una cruzada para encontrarla y neutralizarla porque puede dañar su reputación para formar parte de una organización racista. En ese segundo capítulo tendremos que la llegada del general al poblacho en el que viven provocará una hecatombe en el lugar y la chama descubrirá un montón de cosas y entre ellas, que tiene unos buenos bemoles.
Esto es una pasada. Aluciné y no creo que le sobre un segundo de los ciento sesenta y un minutos que dura. Hay una cantidad brutal de violencia, que resulta altamente entretenida y didáctica, y tenemos una historia fabulosa con Leonardo DiCaprio haciendo uno de los mejores papeles de su carrera y posiblemente está en la carrera a los Oscars del año que viene. Sean Penn tiene un papel secundario maravilloso y no me sorprendería nada que también esté nominado en los Oscars y gane, porque lo suyo fue un espectáculo interpretativo. Y Benicio Del Toro tiene un papel secundario también fantástico. Están todos super-hiper-mega bien, es un placer visual ver a estos tres actores actuando y junto a ellos, Chase Infiniti es la jovencita y consigue robarle escenas a Leonardo DiCaprio, esa chica es una auténtica revelación. La película me mantuvo con los ojos clavados en la pantalla durante más de dos horas y media y para cuando acabó, salí del cine con la sensación que había visto una película buenísima y sigo pensando lo mismo y tengo miedo de volver a verla porque en mi mente, es una película buenísima.
Pese a la violencia, supongo que no interesará para nada a los miembros del Clan de los Orcos pero es de visionado obligatorio para todos los sub-intelectuales con GafaPasta. F-A-B-U-L-O-S-A.












