Yo ya he perdido la cuenta pero creo que esta fue la tercera vez que fui a Kakaban, isla a la que soy adicto porque siempre que fuimos allí nos divertimos un montón, sobre todo con las inmersiones en Barrracuda Point, lugar que cuando acaben los vídeos, habré visitado en seis ocasiones y está confirmado que soy el cliente que más veces ha bajado allí. En este viaje final, ambos barcos enfilaron para Kakaban con lo que estaban todos los malayos, los canadienses y un par de pavos más que se nos unieron aquel día. En el caso de mi barco, el orden de inmersiones fue Barracuda Point, Kakabanana (con un nombre muy pero que muy desafortunado en español) y Barracuda Point y como siempre, entre la primera y la segunda fuimos al lago de las medusas. He partido todos los vídeos que hice en dos y hoy tenemos la primera inmersión, la visita al lago con uno de los malayos jugando con las medusas, para que se vea que de verdad, de verdad no pican y creo que está justito el inicio de la inmersión en Kakabanana, con todos los malayos y los Dive Master bajando mientras yo iba el último. El vídeo está acompañado de la canción Desert Walk de Deepforest, que ya conocemos y que se sabe que me gusta un montón con ese toque místico apocalíptico que tiene. El vídeo empieza directamente en el fondo de Barracuda Point y vemos a gente agarrados como pueden a las rocas mientras yo vuelo sobre ellos con la corriente. Vemos algunas barracudas en un momento muy chulo con los buceadores agarrados al fondo y las barracudas sobre nosotros haciendo una pared. Después me dediqué a molestar las crías de tiburón escondidas debajo de las mesas de coral, que eso mola un montón y como tengo los güevos chiquititos solo abuso de las crías pero ni de coña me acercaría tanto a un tiburón adulto. Alrededor de los dos minutos y medio tenemos una morena, que ya se donde vive porque la he visto varias veces en ese sitio y después viene el malayo nadando y abusando de las medusas en el lago. Acabamos en una escena épica con el descenso en Kakabanana y todo el mundo saludando a la cámara y el momento espeluznante y estremecedor con mi dive master, que usa una máscara sin ningún tipo de sujeción, la mantiene en su posición con la presión al respirar un poco del aire en su interior e hizo el payaso delante mío.
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Torre dos Clérigos
Una de las cosas que quería hacer e hice en Oporto era visitar y subir a la Torre de los Clérigos, uno de los símbolos de la ciudad. Fui a primera hora de la mañana, justo cuando abrió. La visita es combinada con la iglesia, que es el edificio for detrás de la misma y cuya fachada está en el otro extremo. La subida es de unos doscientos y pico escalones. Ambas iglesia y torre son de estilo barroco. Esta torre fue durante una purriada de años el edificio más alto de Portugal y se acabó de construir en 1763. Las vistas desde la torre son espectaculares.
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Stella Modena Night Blue FDST Comfort
Hace prácticamente una vida, o toda una vida si es la de un niño con menos de nueve años, yo ya era un pionero y me compraba una Gazelle Orange Pure Innergy 2011, mi primera bicicleta eléctrica allá por la época en la que todo el mundo se me tiraba a la yugular por gandul y yo les reprochaba su culocochismo como el de Virtuditas y Genín, que hasta se toman el cafelito en el coche. Esa bicicleta la he usado un montón pero la parte eléctrica, o más bien la batería, se fue a tomar por culo hace unos años y el coste de cambiarla era tan alto que no merecía la pena. En paralelo, durante gran parte de este año, he estado mirando por una substituta y casualmente hace dos semanas mi vecino me comentaba que la marca Stella tenía buenas ofertas. Miré su página, encontré uno de sus escasos centros de reparación y venta a quince minutos de distancia de mi casa alejándote de Utrecht e hice una cita para ir a probar sus bicis para el lunes de la semana pasada después del trabajo. Ahora todo el mundo busca bicicletas espectaculares y con pantallas y todo lo demás y yo lo que quiero es una sencilla, con lo que los holandeses llaman cadena cerrada, que evita que la cadena se ensucie y el cambio de marchas saltando piñones y mi otro requisito primordial era que no quería pantalla para el control, solo un control simple y sencillo. En la tienda, se lo expliqué al vendedor y además pedí la versión julandra, sin la barra esa en la parte superior que cuando te paras en un semáforo te tritura las arriolas y que hace que subir y bajar sea más bien un entrenamiento para ballet. Me gustó mucho la que vemos en la foto y la probé y la sensación fue fantástica así que básicamente, la compré ese mismo día y conseguí seiscientos leuros de descuento por entregar La Zurriaga. Después de eso, llegué a mi casa y tenía un montón de correos con el contrato de compra e información. Durante la semana me llamaron para confirmarme que me la traerían a mi casa este lunes y así, ayer entró en mi vida la Stella Modena Night Blue FDST Comfort de la foto. Una de los detalles de la marca Stella es que no venden a través de tiendas de bici sino directamente, fabrican, venden y mantienen ellos mismos. Además, para el mantenimiento, tienen ciento veinticinco equipos recorriendo los Países Bajos cada día en furgonetas y lo que hacen es citas con los clientes en su casa, en su trabajo o en donde estén de vacaciones en el país y ellos vienen a ti, revisan o reparan tu bicicleta y siguen su camino. La bici que elegí, además del precioso color azul que tiene, está equipada con siete marchas y el motor tiene diez posiciones de ayuda, con lo que puedes elegir la más conveniente dependiendo de lo que estés haciendo. En sus cálculos, a un 70% de ayuda del motor se pueden hacer ciento cincuenta kilómetros con una batería, lo cual es una pasada. Como han pasado más de tres años desde que compré la anterior, puedo volver a recibir la ayuda del gobierno para que usemos bicicletas, el fietsplan, con lo que además del descuento por entregar la vieja, me descontarán setecientos cincuenta leuros en impuestos o algo así y del seguro descontarán cincuenta leuros cada año durante tres años, con lo que el seguro me saldrá muy barato, incluyendo robo, vandalismo, daños de todo tipo y reparación in-situ, que si te quedas tirado por esos mundos de Dios, llamas y vienen a ayudarte y repararla en el mismito lugar. Ahora en el lado obscuro del año la usaré para ir y volver al cine, ruta que con La Zurriaga me tomaba una media hora por su velocidad única y que con eesta puedo hacer probablemente en la mitad de tiempo o más probablemente, en veinte minutos, que tampoco hay que dejarse la piel para llegar hasta el cine o volver a casa. En primavera, cuando el tiempo acompañe, iré hasta Hilversum en bici como hacía antes y que me cuesta diez minutos más que ir con mi rutina habitual de transporte público.
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Cadeia de Relação
Este edificio, construido a finales del siglo XVIII (equis-uve-palito-palito-palito) era la prisión municipal en Oporto y después de restaurarlo y renovarlo, ahora es el Centro Portugués de la Fotografía. Resulta difícil de creer que un edificio así pueda ser una cárcel y cuando lo vi pensé en algún palacio. Se dejó de usar como prisión en 1974 y el acceso a las exposiciones es gratis.



