Llegamos al tercer video de la inmersión en el pecio Kudagiri y aquí es donde hacemos la transición al Giri que está cerquita y como estábamos profundos, comenzamos a explorarlo rodeándolo y subiendo. La música que acompaña este vídeo es Main Title and The Attack on the Jakku Village de la película Star Wars: El despertar de la fuerza – Star Wars: The Force Awakens y compuesta por el genio John Williams.
Al comienzo estamos junto al pecio pero ya nos vamos alejando hacia el Giri, que para aquellos que no lo sepan, es un pináculo cuya cima está muy cerca de la superficie y hasta puede asomar con marea baja. Cuando hablamos de Thila, es otro pináculo pero que está en el fondo y queda relativamente lejos de la superficie y jamás asoma. Llegando al pináculo también había un montón de vida y hasta vemos un pez ballesta, que pasó de mi y se agradece porque esas malas bestias son agresivas. Miramos en un hueco pero no se ve claro lo que estaba allí dentro. Cuando comenzamos a rodear el Giri, vemos corales, y como estábamos bastante profundos, la luz que llevo con mi cámara al iluminarlos les saca el color. Nos cruzamos con algunos de los otros, pero no muchos, que algunos duraban poco y ya estaban afuera esperando. Vemos un pepino de par grandísimo por los corales, moviéndose lentamente, sobre los cuatro minutos y muchos corales blanqueados porque con el cambio climático y el incremento de la temperatura del agua, han perdido el color. Después vemos una pequeña cueva, que exploramos pero no había ningún bicho grande en su interior, aunque sí que había pescados que por la falta de luz nadaban bocabajo y al salir de la cuevita acaba el vídeo.
El año pasado, cerca de las navidades, viví una experiencia traumática y ostentosamente horrible cuando nos enviaron a dos amarillos del país del Sol Caguiente y tuvimos que entretenerlos y padecerlos durante unos días y aquí, en el mejor blog sin premios en castellano, quedó constancia de todo en un buen puñado de anotaciones y concretamente, en La maldición amarilla, primer día, segundo día, tercer día y cuarto día
La semana pasada, mi jefe, que estaba a punto de irse de vacaciones, me comenta cuando charlábamos que querían mandar a dos nuevos amarillos a finales de agosto y yo ya le dije claritamente que era una pérdida de tiempo y de dinero y que mejor que se los queden allí y no nos torturen con esa miasma. El hombre procedió a añadirme a una conversación de correo con los amarillos en la que hablaban de venir, efectivamente, en agosto. El viernes, en el último día antes de pirarse tres semanas de vacaciones, hubo varios intercambios de correo y al final, me mandó un mensaje por la herramienta de chateo corporativa diciéndome que haga un esfuerzo considerable e innecesario para ser una buena persona y que les preste atención a los dos panolis que van a venir y me indicó, que son una pava y un pavo y la pava, formaba parte del dúo que vino a los Países Bajos a principios de diciembre y cuya historia está enlazada en el párrafo anterior y concretamente, era la que NO hablaba inglés y con la que NO nos podíamos comunicar.
Con este panorama, decido hacer lo políticamente correcto e ignorar todo el intercambio de correos y para ello, añadí la conversación a mi filtro “A tomar por culo…” uno que tengo específicamente para ignorar este tipo de sandeces y estupideces y que marca los correos que encajan en el susodicho filtro como leídos y los archiva en la carpeta de “Nunca mais .….” Seguramente hubo un intercambio considerable de correos que yo ni vi ni leí y esta mañana, la susodicha pava, la que no habla inglés, me manda un mensaje por la herramienta de mensajería corporativa:
– “Aquel-que-está-bendecido” – que es una forma aceptable de referirse al “Elegido” dentro de la corporación – Quiero que sepas que yo me emociono hasta las lágrimas cada vez que pienso que la lluvia en Sevilla es una pura maravilla y que truscoluña no es nación y por consiguiente, que me he dado cuenta que has cambiado la foto de tu icono en la mensajería corporativa y la nueva es tan bella y linda que se me ponen los pezones como piedras de hielo de puro gustito y me quiero preguntar y me pregunto si esa maravilla que ilumina la corporación de una manera tan bella la dibujaste tú mismo, con tus grandes capacidades artísticas e intelectuales o usaste una inteligencia artificial que obviamente no es tan inteligente como tú para que la creara.
Esta pava no es la primera que nota que mi icono ahora, es lindo y profesionalmente neutro y muestra una escala increíble de matices en los que sale la belleza interior que no llevo dentro y demuestra, como siempre, que la gente que dice que no se fija en esas cosas se pasan todo el puto día controlando no lo que dices o haces sino tu foto. Además, cuando el cháyípítí la creó, le dije que quería parecer jinameño, pero a la vez de Vecindario y que la gente como que quisiera fiarse de mí y no se fijaran en las manos con los puñales que les voy a clavar y hay que reconocer que la clavó, la imagen dice todo eso y aún más, que hasta el mensaje subliminal de truscoluña no es nación está ahí para quien quiera verlo.
La pava lo que en realidad quería es que le organice una agenda de reuniones, que no lo haré, que se busque la vida ella solito y con su incapacidad de comunicarse, lo tiene crudísimo. También pretende, según uno de mis colegas al que le mandé el mensaje para que me diera su interpretación, que el inglés de esta es chabacano e incompleto, al parecer pretende que yo forme parte de todas y cada una de sus reuniones, algo que no sucederá, si necesita asistencia, que se la pida a los de la fábrica a los que viene a ver, aunque ya ellos me han dicho que no la quieren ver ni en cómic, que están obligados contractualmente a ser amables con ella y separar los labios como para que parezca que sonríen cuando ella abra la boca pa’cagarla, pero que no harán nada más. Esta mañana, aprovechando que estaba en la sede corporativa, estuve intentando venderles a la pava y a su adjunto para que llenen unas cuantas horas de reuniones, pero las heridas de lo que sucedió en diciembre aún siguen muy abiertas y todos me han confirmado que llamarán y se darán de baja por enfermedades misteriosas si es necesario, pero que lo de pasar unas horas con esta chama es un claro y conciso NO, que ellos y yo sabemos que será una pérdida de tiempo total que no conducirá a nada.
Esto cada vez se parece más al Día de la marmota y ya me veo atrapado en un bucle temporal en el que me mandan una y otra vez a la jodía ésta del país del sol caguiente y no hay forma de quitársela de encima.
Continuamos la exploración del pecio Kudagiri y en esta parte de la inmersión es cuando nos encontramos con Maish, al que la Dive Master que iba conmigo comenzó a molestar con la luz de su linterna en la cara, hasta que él se volvió a mirar, nos vio, me reconoció y se lanzó a abrazarme, todo eso a veinte metros de profundidad. Posiblemente uno de los mejores momentos del año y hasta lo tenemos en la foto que sirve de portada al vídeo. La música que acompaña este vídeo es The Lion King Suite: Part 2 de Hans Zimmer, que para algo así he buscado una música buena.
Primero estamos mirando el pecio y nos asomamos por las grietas, sin entrar porque no está en buen estado. Allí había un montón de peces y los más pequeños se esconden en los huecos para que no se los coman, creando nubes en su interior. Es absolutamente espectacular. Por todos lados que miramos hay miles y miles de peces o millones y billones. Pasados los dos minutos estamos en la proa del pecio, con un alga preciosa que parece un ramo de flores que han puesto allí. Vemos a la dive master por delante de mí y va buscando bichos pequeños en la planta, que a veces esas plantas esconden maravillas. Vemos a la muchedumbre pasando y estamos avanzando por la otra parte del barco y aprovecho para un momento selfie. Seguimos hacia la parte posterior, vemos la cabina de mando, aunque vamos por arriba y detrás de la misma, otra nube de pececillos y ahí, a los cuatro minutos y medio, nos encontramos con Maish que viene con sus buceadores. La Dive master le ilumina la cara y él finalmente mira, me reconoce y se lanza a abrazarme. Un final épico para este vídeo.
Con esta película elegí mantener un poco la distancia y pasar de leer demasiado porque de entrada, el director hizo otra que a mí no me pareció gran cosa, así que no quería llegar con prejuicios, sobre todo porque el tráiler, no da miedo, pero es chulísimo y muestra una escena con niños huyendo de sus kelis en el medio de la noche muy fascinante. La película se titula Weapons y en España se conoce con el mismo título porque les dio pereza ponerle truscoluña no es nación
Un montón de julays desaparecen en una ciudad gringa y todo el mundo cree lo hicieron suciolistas y truscolanes.
En un poblacho, una noche, exactamente a las 2:17 de la madrugada, diecisiete niños de la misma clase salen de sus kelis y desaparecen, quedando solo un alumno en la clase y la profesora, a la que todo el mundo culpa. A través del punto de vista de diferentes julays, iremos descubriendo qué pasó exactamente allí mientras nos vamos acercando a un final que no va a dejar títere con cabeza.
Creo que no lo he mencionado, pero esto es supuestamente una película de terror, aunque yo entré al cine con el espíritu del que cree que va a ver alguna chorrada para histriónicos y cuando empieza la historia y la histeria, que lo hace con los niños despertándose y desapareciendo de sus kelis, comencé a alucinar en tres y hasta cuatro dimensiones y ya todo lo que vino a continuación me flipó y me llevé un buen puñado de sustos y pasé angustia y hasta miedo, que la forma en la que te cuentan la historia, siempre en pequeños capítulos con el punto de vista de alguien, es increíble. Según vamos sabiendo más, comenzamos a encajar las piezas del puzzle y aquello no pinta nada bien y para cuando llegamos a la traca final, en el cine estaba todo el mundo acojonado. Hay abundantes toques cómicos, muy bien colocados y ejecutados y que consiguen que los momentos de terror acojonen muchísimo más. Si no se hubiese descubierto que la digitalmente difunta Virtuditas era la obra de una inteligencia artificial, esta le habría gustado, asumiendo que le crecieron los ovarios para ir al cine a verla. Josh Brolin está fabuloso como el padre que quiere encontrar a su hijo y Julia Garner también va sobradísima como la profesora alcohólica conocida que no es culpable de lo que está pasando y bueno, Alden Ehrenreich es el picoleto más flipante de la historia policíaca.
Esto es obligatorio para los miembros del Clan de los Orcos, que ya deberían estar aullando para convocar al Clan en sus ventanas y por supuesto, llevar a las hembras y magrearlas a base de bien. No creo que interese a los sub-intelectuales con GafaPasta.
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