Ya avisé que la serie sobre Bohol será bastante monótona. Esta semana nos centraremos en fotos de los tarseros filipinos ojito con trocarlo en traseros filipinos que nos conocemos. Los vemos en el Philippine Tarsier Sanctuary. Este pequeño primate se encuentra en algunos lugares de las Filipinas. Son nocturnos y comen insectos con lo que cuando los visitamos están sobando agarraditos a los árboles. Son bastante lentos. Entre las cosas flipantes que pueden hacer está que pueden girar la cabeza ciento ochenta grados en ambas direcciones. Son los mamíferos con los ojos más grandes en relación al tamaño del cuerpo. En resumen, unas bestias adorables. Este primero lo vemos durmiendo.
-
Pimientos, castañas y todo lo demás
Si yo fuese culocoche, como algunos comentaristas que tienen varias partes sensibles en su organismo y que por eso no mentamos, yo me dedicaría a cosillas normales y no estaría embarcándome día tras día en nuevas y extrañas aventuras. Ya comenté por aquí hace unos meses que en su momento organicé una compra colectiva en mi empresa a un invernadero que vendía diferentes tipos de pimientos y compramos kilos y kilos de pimientos de Padrón, la versión japonesa que son los pimientos shishito y otras cosillas. Aquella compra fue un éxito y un rescándalo en mi empresa, que nos veían por los putos cristales que hacen de pared en las salas de reuniones pesando y repartiendo bolsas de pimientos a aquellos que pertenecen a mi círculo de confianza. Quedé en repetir la aventura y hace un par de semanas comenzó a correr por el correo electrónico corporativo un llamamiento clandestino para pedir y esta vez, además del conocido invernadero, añadimos una segunda tienda en el Reino desUnido en la que hacen tortillas mejicanas frescas, tal que recién hechas allí mismo con su harina de maíz auténtico, hasta de la azul y todo lo demás. El correo fue por las redes ocultas de la compañía encontrando a los que querían alguna cosa y en paralelo yo pregunté a los del invernadero por el tamaño de los pimientos de Padrón, ya que la vez anterior eran enormes y con eso quiero decir que parecían pepinos de Padrón. Me dijeron que los seguían teniendo enormes y que los de shishito eran más pequeños y como al final y mal que le pese a unos y otros, viene a ser muy similar, movimos nuestra compra a estos últimos, un montón de kilos.
El martes de la semana pasada me llegaron las cajas con pimientos, chilis y otras viandas y de nuevo, la ceremonia del reparto y los enlaces a los vídeos en el llutuve para que los nuevos sepan como prepararlos, ya que este tipo de pimientos requiere unas dotes de cocinero altamente avanzadas y cualquier descerebrado como yo y hasta las amebas que pululan en el trabajo los pueden hacer. El evento fue un éxito y ya hay gente reclamando y exigiendo que organice otra compra, algo que por este año no sucederá y tendrán que esperar a enero. El miércoles me llegó otra caja, aún más pesada, espectacular, con las cosillas que compramos en coolchile y puedo confirmar y confirmo que no hay color ni sabor entre las tortillas mejicanas de paquete de supermercado y esas básicamente caseras, sin colorantes, conservantes ni nada por el estilo. El concepto este de las compras secretas se me está yendo de las manos y como me siga creciendo el equipo, acabaré hasta incluyendo a todos los empleados de la nique, la empresa esa deportiva con la que compartimos complejo de edificios en Hilversum.
Durante la semana también me preparé para la mega-rebaja del sábado en Ali-exprés, tienda de la que yo soy muy devoto y como te permitían añadir las cosas a tu cesta y comprarlo todo cuando empezaran las rebajas, eso hice. Me entró el frenesí durante la semana y me agencié un segundo par de mis auriculares bluetooth favoritos, los primeros que me han durado un añito entero y que adoro. Por si acaso, ya tengo un par de repuesto. Me compré otros de estos enormes como de peinado de princesa Leia con cancelación activa de ruido para cuando vuelo y para la oficina y varias cosillas para la cocina de esas que valen cuatro perras. Ya está todo en camino desde la gran China y seguro que la semana que viene empiezan a llegar a mi casa.
Y en mi rutina habitual, ya he añadido el desvío de los miércoles a las siete y media al mercado de Hilversum, lugar en el que se venden las mejores castañas en Holanda. Me estoy poniendo tibio y me he tenido que imponer un límite de diez castañas al día y aún así, el rastro tóxico que dejo en los ascensores y en las escaleras de la oficina está despertando mucho murmullo y crítica, sobre todo de mí que soy el que más acuso y el que tira más piedras para que no me pongan en el elenco de los sospechosos.
Y bueno, ya interrogamos al chamo aquel que nombré una vez y puedo confirmar y confirmo que su história de noviazgo, boda y vida marital es ÉPICA. Algún día igual hasta la cuento pero por ahora, no puedo dejar de reírme.
-
La semana pasada en Distorsiones
La semana pasada tuvimos el relato de la visita al Bokbierfestival 2017 con un montón de fotos y hasta un vídeo increíble y alucinante que solo se puede ver haciendo clic en el mismo ya que la pantalla principal tiene un negro negrísimo. En Hilversum visitamos La casa de los suicidios. En mi jardín vimos que La catalpa se me duerme. Otro evento mesurable y asombroso es que por quinto año consecutivo superé la mítica cifra de las DOSCIENTAS películas ya vistas en el 2017 y en un cine de los de verdad. La lista de películas es brutal.
La última foto de Boracay fue un ¡Hasta pronto Boracay! con una preciosa puesta de sol y por supuesto después de esto agrupé todas las fotos en el Álbum de fotos de Boracay y como mi generosidad tiene límites amplios, repito el vídeo con la selección de fotos y algunas más por aquí debajos para los más güevones. Desde esa isla hemos saltado a Panglao y Bohol, conectadas por varios puentes y en donde no pasaremos más de dos o tres semanas. La primera foto fue en Panglao con la Playa Hoyohoy y desde alli seguimos a la Playa de Alona en Panglao
Tras unos meses y confiando en que tú-sabes-quién no se de cuenta, descubrimos la fascinante y espectacular receta de la Crema de calabaza asada que ya he añadido a mi colección de Cocinillas y por descontado ya está incluída en Mi pequeño libro de recetas de cocina.
La semana pasada fui a ver cinco películas al Cine y llegué a las DOSCIENTAS películas ya vistas en el 2017. Por aquí comenté cuatro comenzando con la interesante Qué fue de Brad – Brad’s Status y después seguimos con un clásico, El resplandor – The Shining y desde ahí bajamos a revolcarnos en la mierda de El muñeco de nieve – The Snowman y acabamos con la preciosa Your name – Kimi no na wa.
Mi congelador está tan petado que voy a tener que dejar de cocinar y vivir de los congelado. El resumen con la comida fue el siguiente:
Y así transcurrió la semana.
-
Your name – Kimi no na wa.
La semana pasada fui durante el fin de semana a ver una película anime o eso que se define como una película de animación japonesa. En realidad era el segundo intento ya que la pusieron en uno de los preestrenos semanales pero llovía un güevo y pasé de ir. Lo primero que me sorprendió es que yo creía que iba a estar allí más solo que la una y el cine estaba petado de gente joven como yo y al ser en la planta alta del cine y no tener montacargas, no había ninguna culocoche, que tendrán que esperar a que la pongan en un auto-cine. La película en cuestión se titula Kimi no na wa. y tanto en España como en Holanda se estrenó con el título internacional de Your Name que obviamente, se puede traducir al cristiano por truscoluña no es nación. Dos julays tienen ramalazos como-de Raticulín y buscan la manera de poder hacer chimpún
Una pava adolescente que vive en un poblacho se despierta en el cuerpo de un macho de su edad que vive en Tokio y ella claro, lo primero que hace es agarrársela y después se pone a gritar que le ha tocao la GORDA y está tan contenta con aquella culebra que tiene en la mano. En paralelo, el chamo se despierta en el cuerpo de la tía y le magrea los tetones a conciencia y se lamenta por no poderle hacer una pajilla rusa y lefárselas todas. Ella vive en el campo. La cosa se repite una y otra vez y en algún momento de todo esto, se quieren encontrar y verse en la carne física y así de paso, darle una alegría al cuerpo como Macarena y coger y coger hasta que se le desolle la salchicha al chamo.
Lo más chocante de todo es en el primer minuto cuando descubres que en Japón no se han enterado que ahora el cine de animación se hace con unos computadores mágicos y maravillosos. Allí parece que siguen con la brocha y el cubo de la pintura o así y la imagen es como de la época de Genín, viejuna, viejuna. Por suerte uno se acostumbra y según nos enganchamos a la historia, ya esto ni nos preocupa y ni siquiera la molestia de tener que leer los subtítulos para saber que dicen (y en mi caso eso requiere la traducción del neerlandés al canario) nos desanima. El guión es fabuloso, es una historia de fantasía increíble, muy bien contada, con un tempo impecable y con muchísimos momentos de cachondeo en los que te tronchas, ya que el pibe siempre que se metía en el cuerpo de ella le daba unas sobadas a las tetas épicas y siempre lo pillaba la hermana pequeña de la pava que se escandalizaba que no veas. La película nos lleva por dos mundos, el de la ciudad, avanzado y siempre con presión y el del campo, más básico y frustrante para los jóvenes que quieren mucho más pero que allí no lo hay. La historia tiene un final épico en el que igual se les fue un poco la mano pero se les perdona porque te lo has pasado tan bien durante la hora y tres cuartos que dura que te da igual.
Esto obviamente está fuera del alcance de los miembros del Clan de los Orcos pero sí que es algo que disfrutarán enormemente los sub-intelectuales con GafaPasta.






























