En la foto de hoy vemos la nave central de la Basilica di San Frediano. En el interior hay bastante mármol, unas columnas enormes con capiteles de estilos romano y romanesco que se reciclaron de edificios de la época romana. Por detrás de mi había una enorme pila bautismal que veremos en otra foto. Al parecer, los restos del santo que le da nombre a la basílica están bajo el altar, con lo que el colega al menos escapó del escarnio público de la momia o los huesos.
-
Desde Surigao a Siargao de chiripa milagrosa
El relato comenzó en Cruzando China camino de Manila
Una nota anecdótica y fuera del relato. Para cuando aparezca esto público es más que probable que yo esté sobre volando el cielo de China y regresando a Europa. Por supuesto, la magia de la programación hace que haya escrito este relato exactamente siete días antes.
Surigao es como una ciudad del lejano oeste por la que uno va de pasada. Me quedé en un hotel enorme y aún así, por la mañana, a las siete en punto que era cuando comenzaban a dar los desayunos, no había nadie en el restaurante. Creo que este es el primer sitio en estas vacaciones en el que el desayuno está incluido en la habitación. Después de papear, fui a un centro comercial que hay a unos ochocientos metros para probar a sacar dinero de los cajeros automáticos, ya que los dos que hay junto al hotel no aceptaron ni la Maestro ni la MasterCard. Hace un año no fue tan mal como en esta ocasión. Salvo por la primera vez, el resto de veces he probado una cantidad increíble de cajeros y al final solo la MasterCard funcionó. Hoy volvió a suceder lo mismo y espero que esta sea la última vez que saco dinero en el país. En teoría hay varios ferries a Siargao y yo elegí ir en el de las once de la mañana porque no me apetecía pegarme el madrugón. Sobre las diez menos diez me llevaron al puerto en una furgoneta del hotel y allí, cuando me acerco a las taquillas, resulta que por las elecciones solo hay un barco, a las doce de la mañana y además el más lento. Como no había alternativa, compré el billete, pagué la tasa del puerto y entré a la sala de espera. Un chamo nos dijo a todos que ya podíamos subir al barco, aunque faltaban dos horas para salir así que hacía allí nos encaminamos para pillar un buen sitio. Esta es la primera vez que hay barco en día de elecciones y los locales no se lo podían creer. Lo de las elecciones en este país es rarísimo. El gobierno decreta la prohibición de venta de alcohol y muchísimos comercios cierran. Tampoco existe el voto por correo y solo puedes votar en el lugar en el que te inscribieron tus padres al nacer o algo parecido. Nos pasamos dos horas en el barco, que se llenó al completo y mayormente de Filipinos, ya que los extranjeros éramos cinco, lo cual os da una idea de lo poco turístico que es el sitio al que he venido. El barco salió solo con quince minutos de retraso y las siguientes tres horas, cruzando los dedos de los pies para que no se hunda ya que no tenía pinta de estar en muy buenas condiciones. En la cubierta en la que yo estaba sentado había una pareja joven con un bebé y cada vez que lloraba, le daban unos meneos terribles para adormilarlo. El chiquillo acabará con lesiones de columna como le hagan eso normalmente. Si lo ve mi amigo el Rubio le da un pasmo. Él que cogía a sus hijos como si fueran de cristal de copa buena y aquella filipina le metía el turbo y lo agitaba como si estuviera montando nata. Cuando nos aproximábamos a puerto, la gente comenzó a ponerse nerviosa y a enfilar las salidas. Según atracamos y salieron los camiones, dejaron salir a los pasajeros y comenzó la desbandada. En la puerta, todos te gritan para que los elijas como transportista oficial y al final pillé a uno con moto a la que le ha añadido una estructura con un toldo para protegerte del sol y la lluvia y con ese fue con el que fui al complejo en el que me quedo, Cherinicole Beach Resort, que escogí porque tiene playa piscina. Vine llegando pasadas las cuatro de la tarde y solo tuve tiempo de darme un baño en la piscina, hacer unas pocas fotos en la playa y buscar un sitio para cenar. Al menos, ya estoy en Siargao.
El relato continúa en Excursión a la isla de Kangbangyo
-
Mosaico en la fachada de la Basilica di San Frediano
El mosaico representa la ascensión de Cristo, que está flanqueado por dos angelosos y que mientras sube, tiene por debajo a los doce apóstoles que seguro que le cantaban lo de algo se muere en el alma cuando un julay se va o igual hasta celebraban que se quedaban sin jefe y se podían centrar en el tema de los tocamientos. El mosaico es de estilo bizantino. Al parecer, en el lugar en el que hay ahora una especie de arco con ventana se encontraba la virgen María pero como que decidieron eliminarla del grupo.
-
Es la jefa – The Boss
El día antes de marcharme de vacaciones y para redondear el tema me hice una sesión doble en el cine con dos películas que resultaron malas. Hoy voy a comentar la segunda de ellas, una especie de comedia tonta que raramente te hacía reír. Se trataba de The Boss y en España se estrena la semana que viene con el título Es la jefa. Una julay es pollaboba del copon
Una gilipollas que se ha hecho rica a base de pisotear a la gente lo pierde todo al parecer cuando comete un minúsculo crimen y la enchironan. Unos meses más tarde, al salir, se le pega como ladilla a su antigua asistente a la que trataba como la mierda y tras un momento de inspiración, crean juntas una compañía con mano de obra infantil por aquello de explotar menores y pasárselo bien. El gilipollas descubrirá que la familia también se puede adoptar, la otra tendrá su propia empresa y los espectadores sufriremos.
Esta es una comedia en la que se les olvidó que los espectadores nos tenemos que reír. Al parecer esta aberración surgió cuando Melissa McCarthy y el chamo que la empala se les ocurrió la atroz idea de escribir un guión y el chamo la dirige, un tal Ben Falcone al que le deseo todo lo peor, siempre. La idea que tienen ambos de la comedia es decir palabrotas sin parar. No hay escenas en las que te ríes y lo único que haces es eso, escuchar palabrotas. La dirección es terrible, el guión es de poner denuncia en juzgado de guardia y Melissa McCarthy está siempre con cuellos altos para taparle el PEDAZO DE PAPADA que le ha salido y en muchas ocasiones, la cabeza parece que está separada del cuerpo. El resto del elenco lo hace tan mal o peor que ella. No he visto el trailer así que no la vi venir pero es probable que en el trailer hayan cortado las palabrotas que no dejan de caer segundo tras segundo. No se me ocurre nada más que decir de esta mierda.
No puedo imaginar que esto le guste a un miembro del Clan de los Orcos. Es un paquetón. Está totalmente fuera de la liga de los sub-intelectuales de GafaPasta.



