Una de las primeras cosas que descubrimos de los monumentos en Vietnam es que son algo más folclóricos que los que hay en occidente. Cerquita del puente que conduce al templo de la montaña de Jade tenemos el Thap Bat, que creo que se podría traducir como torre pluma o truscoluña no es nación. Este monumento, que parece levantado sobre una pila de escombros, creo que lo hicieron en el siglo XIX (equis-palito-equis) los alumnos de un poeta vietnamita y se supone que honra la literatura. El shock de verlo te deja pasmado y viviendo sin vivir en tí. Lo mejor es la chocha con el gorrito vietnamita (como en las películas) que está en primer plano justo debajo del monumento.
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La semana pasada en Distorsiones
El lunes pasado celebramos La raza, esa que un puñado de deleznables y repugnantes alimañanas ahora pisotean sin que ningún político les pare las piernas y los enchirone.
Creo que ya comenté que la semana pasada estuve por Ginebra y de aquella escapada llegó el relato que comienza en Saltando a Ginebra, continuó en Callejeando por Ginebra y terminé el relato con El teleférico, la bruma y el chorro que no llega en Ginebra.
En Hanói, comenzamos la semana viendo El puente Huc en el lago Hoan Kiem y por los alrededores vimos La torre de la Tortuga en el lago Hoan Kiem, vimos de nuevo El puente Huc iluminado en rojo por la noche y seguimos erre que erre en el mismo lugar con El lago Hoan Kiem de noche con la torre de la Tortuga iluminada y acabamos viendo un Altar en el templo de la Montaña de Jade.
Acompañando a las fotos de Hanói tenemos Fotos de bodorrio con la torre de la Tortuga al fondo en la que se puede ver una pareja guardando para la posteridad ese instante.
Fui a ver cuatro películas al Cine, aunque dos de esas visitas fueron para repetir y tripitir con Marte – The Martian, récord impensable del actor ese con dos nombres que no mueve un músculo en la cara. Después de ver su escandalosa pérdida de peso en un tramo de la peli y que hasta le creció pelo en las piernas afeitadas, busqué en IMDb porque me parecía algo inédito en un actor tan monótono y resultó que es un doble. En mi tercer visionado sí que noté como en todas esas escenas, la cámara corta la cabeza del pedazo de actor que interpreta al chamo anémico y nunca se le ve. Gracias a Dios que fue así o se habría roto mi esquema de todas las cosas en el universo conocido. En la bitácora hablé de cuatro pelis, comenzando con la sosa La cumbre escarlata – Crimson Peak de la que me esperaba mucho más. Seguimos con la comedia holandesa también flojilla titulada Ja, Ik Wil! y empeoró con la aburrida Black Mass: Estrictamente criminal – Black Mass y por suerte acabamos de buen rollo con la comedia El becario – The Intern.
En el mundillo de mi cocina, tuvimos lo siguiente:
Y así transcurrió la semana pasada.
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El becario – The Intern
Hace casi un mes fui a ver a un cine en Amersfoort una comedia que tenía un trailer muy chulo pero que te dejaba la sensación de que no te ibas a reír mucho. La película está protagonizada por dos estrellones inter-galácticos y con eso y mucho anuncio, suponían que sería suficiente. Por descontado, yo lo voy a ver casi todo y más si es una comedia, que esas no abundan y lo de reírte en el cine, cuando sale bien, es lo más de lo más. La película se titula The Intern y se estrena en España a finales de octubre con el título de El becario.Un julay pensionista vuelve a trabajar de becario en una oficina de pijos y horteras y les da un repasito a todos con mucho chimpún
Un pensionista ya viudo se aburre como una ostra y se apunta a un programa para contratar pensionistas como becarios en una empresa joven y que así transfieran su conocimiento a las nuevas generaciones. Le asignan a la jefa del cotarro, que lo ve como una molestia pero que después de un par de ratos no podrá vivir sin él y sus consejos y se acabarán por hacer muy amigos.
Esta es una película de dos horas con dos velocidades. La primera hora es de obra maestra, todo funciona con precisión, te descojonas, te emociones, te diviertes, te cachondeas y pareces vivir en lo alto de una ola que avanza a buen ritmo en la dirección correcta. Gran parte de la culpa la tiene la fabulosa química entre el genial Robert De Niro, al que con la edad, las comedias se le dan de puta madre y la siempre eficaz Anne Hathaway. El problema surge en la segunda hora, cuando el guión no está a la altura, la directora pierde el control del timón y la película comienza a flaquear. Aunque en general es muy buena, creo que todo el dramote que metieron por detrás y como lo resolvieron se lo podían haber ahorrado. Pese a este tropezón, el balance final es muy positivo y todas las movidas relacionadas con la diferencia de edad y como las maneras actuales son más relajadas, todo eso funciona a piñón.
Seguramente puede divertir a los miembros menos bastos del Clan de los Orcos y por ser una comedia, que es algo zafio e indigno, jamás será tomada en consideración por los sub-intelectuales de GafaPasta, aunque deberían ir a verla. Una película para pasar un buen rato.
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Black Mass: Estrictamente criminal – Black Mass
Soy consciente que críticos y público están emocionados hasta las lágrimas por ver la nueva del capitán Jack Sparrow pero en mi caso, me he llevado tantos palos últimamente con Johnny Depp que lo único que logró que fuera al cine a ver su nueva película es que la daban en una sesión especial solo para la gente abonada al cine ilimitado y además de la película nos daban comida y bebida gratis. Así fue como me convencieron para entrar a ver Black Mass, película que se estrena la semana que viene en España con el título de Black Mass: Estrictamente criminal.
Un julay mafioso es más cafre que el Güaca
En una de estas barriadas criminales de una ciudad americana, se crían tres niños, dos de ellos hermanos. Uno acabará como senador, el otro como el puto amo de los criminales de la ciudad y el tercero, como policía super-famoso del FBI porque está compinchado con el criminal. En la película vemos como Dios los cría y ellos se juntan y las trastadas que hacen por aquí y por allí. Vivimos el ascenso del policía y del criminal, la impasibilidad del político y como en su caída el más cagado es el policía.
A mí lo del super-maquillaje de Johnny Depp me tiró para atrás desde el principio. Lo han hecho tan exagerado que en ningún momento puedo ver al actor haciendo su trabajo, lo que veo es una reinona presentándose a un concurso para ser la Drag-Queen del año. Repito, no vi nada extraordinario o reseñable en el trabajo de Johnny Depp, solo un maquillaje dantesco. A su alrededor las cosas no van mejor. Benedict Cumberbatch está totalmente perdido y entre que le falta la mitad de la mandíbula y que aquí la cámara como que lo evita, su presencia no sirve de nada. Joel Edgerton no da tampoco el tipo y parece aterrorizado por la reinona que le ponen delante para trabajar. En ningún momento sientes lástima o te alegras de lo que le sucede. Simplemente, no nos interesa. El guión es lento y nunca acaba de enganchar a los espectadores, que corrimos al comenzar los títulos de crédito huyendo del cine como almas que lleva uno o varios diablos. Al parecer esto está basado en hechos reales o algo así. No deja de ser una vulgar película de gangsters con todos los clichés habidos y por haber. No hay nada original en la forma en la que cuentan la historia.
Le faltan las escenas de acción que atraen a los miembros del Clan de los Orcos y le sobran diálogos infinitos que repelen a los miembros de dicho clan. Al parecer, los sub-intelectuales de GafaPasta se pirran con la película. Para ver en la tele mientras haces la digestión.






























