Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • Edificio en Poho?elec

    23 de marzo de 2010
    Edificio en Poho?elec

    Edificio en Poho?elec, originally uploaded by sulaco_rm.

    Cuando subimos a la parte alta de la ciudad nos bajamos del tranvía en una parada llamada Poho?elec que recibe su nombre de una calle. Justo enfrente del tranvía me tropecé con un edificio que me gustó mucho y que gracias a un cielo espectacular pasó el corte y tenemos el placer de ver en esta serie.

  • Mi segunda visita a Praga

    22 de marzo de 2010

    Siempre que mis padres me visitan estoy atento a las ofertas de vuelos de los portales de viajes y compañías aéreas y así planeo alguna salida con ellos a algún lugar del universo. Juntos hemos estado en Nueva York, Bruselas, Brujas, París, Colonia, Berlín y otras ciudades. Son viajes más relajados en los que procuro reducir el ritmo habitual o extender la estancia para que nos de tiempo a verlo todo. El año pasado, cuando supe que venían, compré billetes para ir a la ciudad de Praga unos días. Yo ya había estado allí en el año 2005 junto a mi amigo Kike y el relato de ese viaje lo tenéis en Día 1. Nos vemos en Praga y me apetecía volver a esa ciudad. Organizando el viaje opté por usar dos compañías aéreas diferentes. Para la ida iríamos desde Amsterdam con SkyEurope y volveríamos con WizzAir por Eindhoven. La razón eran los horarios, ya que quería ir el jueves por la tarde. Compré los billetes, reservé el hotel y me olvidé de todo.

    A primeros de septiembre leí en algún lado que una compañía aérea de bajo coste se había ido a hacer puñetas y no lo asocié con mi viaje. Sin embargo, unos días más tarde, revisando las reservas, entré en la página de SkyEurope y encontré un anuncio en el que decían que la compañía ya no volaba y que tendría que buscarme la vida. Me lancé de cabeza a Internet para buscar alguna alternativa y la cosa pintaba mal hasta que vi que WizzAir había incrementado los vuelos a Eindhoven y reservé tres plazas para el mismo día en el que habíamos previsto ir. La diferencia estribaba en que con este nuevo vuelo iríamos a primera hora de la mañana y tendría que tomar un día adicional de vacaciones. Además, como el avión salía a las ocho y media de la mañana, podía tener un problema logístico para llegar al aeropuerto. La opción de un taxi era prohibitiva y con el tren se me antojaba un palizón de cojones así que se me ocurrió pasarme por la página de Hertz y resultaba que podía alquilar un coche en Utrecht el día anterior y dejarlo en el aeropuerto por muy poco dinero. El coste total del alquiler del coche y los tres nuevos billetes era inferior al que pagaba por volar con SkyEurope, algo asombroso ya que aquel billete ya me parecía muy barato. Contacté con mi banco e inicié el procedimiento para recuperar el dinero pagado con mi tarjeta de crédito al comprar los primeros billetes y así quedó todo más o menos apalancado.

    El día anterior a nuestra salida recogí el coche y lo dejé en la puerta de mi casa. Por la mañana, pasadas las seis, salimos en dirección a Eindhoven por unas carreteras que comenzaban poco a poco a llenarse de coches. Cerca del aeropuerto, en Best, hice una parada técnica para llenar el tanque de gasolina y unos minutos más tarde ya estábamos en el pequeño y agradable aeropuerto de Eindhoven, uno de mis favoritos. Desayunamos mientras esperábamos a que abriera la oficina de la compañía de alquiler de coches y cuando lo hicieron, entregué las llaves, pasamos el control de seguridad y nos dirigimos a la sala de espera. El avión daba la impresión de ir bastante lleno. Al igual que sucede con Ryanair, hay que pagar un dinero adicional si quieres tener prioridad a la hora del embarque y como no lo hicimos, nos tocaba correr por la pista con los otros pasajeros y perder la poca dignidad que tenemos para conseguir los asientos deseados. Yo me encargué del tema mientras mis padres me seguían a distancia y así bloqueé una tira y nos sentamos los tres juntos. El avión se veía en muy buen estado y salimos a la hora prevista en un vuelo que no tuvo mayores incidencias. Llegamos a Praga a primera hora de la mañana y en el mismo aeropuerto compramos el bono de transporte ilimitado para los siguientes tres días. Después buscamos el autobús que nos debía llevar hasta la estación de metro en donde lo tomamos para ir hasta la estación Andels, cercana a nuestro hotel, el cual compartía nombre con la estación. Sin andar por la zona antigua de la ciudad, elegí el hotel porque era moderno, tenía muy buenas críticas, me lo había recomendado un compañero y los precios eran de risa.

    Para cuando dejamos las maletas y tomamos posesión de nuestras habitaciones se aproximaba la hora de comer y optamos por ir al centro de la ciudad, dar un pequeño paseo y de paso almorzar. Tomamos el tranvía y en unos minutos ya andábamos cerca de la plaza del mercado y veíamos por primera vez el Reloj astronómico – Starom?stský orloj. En este viaje decidí usar toda la tecnología a mi disposición y a través de Internet seleccioné una serie de restaurantes que tenían muy buenas referencias y además mi amigo el Rubio me recomendó algunos. Introduje la información de esos lugares en mi pequeño Garmin y estando por la zona lo usé para localizar el »Restaurante STOLETÍ«, uno especializado en comida checa. Mi padre alucinó en colores cuando íbamos andando por la calle y la voz de la chama que habita dentro de mi navegador nos puso en la puerta del local sin cometer ningún error. Después de años obligándolo a dar vueltas por mi nefasta capacidad para orientarme, esto fue posiblemente lo mejor del viaje para él. La comida en aquel local fue deliciosa y el servicio fantástico y de hecho, fuimos a almorzar todos los días de nuestra estancia.

    Tras la comida volvimos al hotel para una pequeña siesta y yo también aproveché para conseguir un adaptador para el enchufe de mi portátil ya que en las tomas de pared tienen un pitote metálico que sale del enchufe que jode bastante. Por la tarde volvimos al centro y paseamos por las zonas más turísticas sin rumbo fijo, tomando un café en donde se terciaba, entrando en tiendas y cruzamos el Puente de San Carlos ? Karl?v most. Por la noche fuimos a cenar al Ristorante Carmelita el cual tenía unas recomendaciones tan buenas que lo habían aupado a la segunda posición de los novecientos restaurantes con críticas de la ciudad. De nuevo llegamos sin más problemas gracias a la magia de mi Garmin y la comida no solo fue barata sino que estaba de morirse de buena. Casi en la misma puerta tomamos el tranvía que nos llevó de vuelta a nuestro hotel y una vez me aseguré que mis padres se iban a la cama yo aproveché para ir al centro comercial cercano al hotel y darme un garbeo y ver una película en el cine que hay en el lugar. Fue un primer día en el que acabas cansado por el viaje, ya que madrugas demasiado y quieras que no, al final del día se nota.

    Cinco años después de mi primera visita, la ciudad seguía teniendo el encanto que recordaba.

    El relato continúa en El castillo de Praga y la Iglesia de San Nicolás

  • La semana pasada en Distorsiones

    22 de marzo de 2010

    Esta semana la pasé por el norte de Portugal y Galicia. Hicimos una pequeña escapada de esas en las que llegas al sitio, besas el suelo y sales corriendo para el siguiente destino después de haber visto las cosas que pintan más grande en los mapas turísticos. El anuncio del viaje lo hice en Portugal y Galicia. En este paseíllo en el que me acompañó Waiting tuvimos el placer de conocer a varios de los comentaristas habituales de ésta la mejor bitácora sin premios en castellano. El otro evento que quiero guardar de estos siete días en mi pequeño cuaderno trata sobre La cena imposible que finalmente se celebró.

    Por alguna conjunción astral que no puedo explicarme tuvimos por segunda semana consecutiva un Desvarío. El de esta semana se tituló Ni dimisión ni asumir errores y trata sobre lo que pienso de esos señores que se visten de negro, parecen tener la autoridad para decirnos las leyes que podemos o no podemos tener y ellos sin embargo no respetan sus propias leyes y se dedican a violar niños. Sucede aquí, allá y en cualquier lugar en donde haya un cura, lobos vestidos con faldas para engañar a los más incautos.

    La semana pasada me tropecé con una nueva bicicleta para mi colección. Se trató de una Bici taxi del Giro de Italia que cruzó mi camino en Amsterdam. Uno de estos días las voy a agrupar en un álbum porque ya son demasiadas.

    Hemos seguido viendo fotos de la ciudad de Praga y creo que esta semana acabará este pequeño paseo. Además de Paseando por Praga en coches antiguos tuvimos la Iglesia Strahov ? Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, Loreta na Hradcanech ? Loreto en Praga, la Kostel svatého Mikuláše ? Iglesia de San Nicolás, el Interior de la Iglesia de San Nicolás en Malá Strana, el Národní muzeum ? Museo Nacional y Plaza de Wenceslao y la Plaza de Wenceslao.

    Alice in WonderlandDear John

    En realidad solo fui al Cine una vez pero tenía otra película en la reserva y así mantuve el ritmillo. Se habló de la fantástica Alicia en el País de las Maravillas ? Alice in Wonderland y de una adaptación que no ha quedado tan bien de un libro muy bueno llamada Querido John ? Dear John.

    Dado que pasé la mayor parte de la semana fuera, el repaso visual a la comida es algo más escaso de lo habitual:

    KersenflapPollo con salsa de judías negras fermentadas
    sopa de maízTarta de quesos Ricotta y Mascarpone
    ZandkoekjesMagdalenas
    Tortilla de papas

    Así transcurrió la semana.

  • Querido John – Dear John

    21 de marzo de 2010

    Mis gustos literarios son muy variados y salto de género en género procurando recalar más a menudo en los del terror y la ciencia ficción. En ese continuo cambio de rumbo, las novelas románticas me fascinan y he de reconocer que me lo paso bomba con el romance meloso y todo ese drama con el que los personajes se amargan la vida por un quítame allá ese chichi. Una de los audiobooks que escuché el año pasado ha sido adaptado al cine y ha llegado a la cartelera como Dear John y en España lo podréis ver a finales de abril con el título de Querido John.

    Un soldado julay se encoña de una rubia oxigenada y se pasa todo el día con unos dolores de güevos tremendos

    Un soldado está en los Estados Unidos con dos semanas de vacaciones y conoce casualmente a una chica de la que se enamora. Por alguna asombrosa casualidad, ella también cae rendida en sus brazos y en esos quince días tendrán una historia de amor purísimo casi perfecta, que acabará con él volviendo al frente y prometiéndole que cuando se cumpla el año de contrato que le falta lo dejará y podrán estar juntos, ser felices y comer perdices que es lo que se suele decir en estos casos. El tiempo lo matan a base de cartas en las que ella y él son más empalagosos que la miel de caña y cuando quedan quince minutos para que se cumpla el contrato, los odiosos terroristas musulmanes de mierda tiraron las torres gemelas y el tipo se reengancha en el ejército. Ya os podréis imaginar como se le puso la pipa a la chica cuando se enteró que estaría dos años sin que la siembren y claro, una cosa lleva a la otra, el amor sin sexo es tan asqueroso como la cocacola zero y todo se complica.

    Cuando leí el libro me gustó la forma en la que estaba estructurado, las diferentes etapas que íbamos quemando y como vivíamos en todo momento el punto de vista del chico y no el de la chica, que es lo que suele ser habitual. Todo el desarrollo de la historia parece tener sentido, hay acciones y reacciones, causas y consecuencias y por desgracia, esto se ha perdido en la adaptación. La película flojea en muchos momentos y cuando la chica está en pantalla, aburre un poco porque la pobre se debió meter el tampón por el agujero que no debía y los ojos parece que se le van a salir de las órbitas pero aparte de eso, no puede o no quiere actuar. El chaval lo tiene más fácil ya que hace de cacho de carne con ojos y con ese perfil los requisitos no eran muy grandes. De cuando en cuando se quita la camisa y se pone en bañador para que las mujeres que hay en el cine giman como burras en celo, lo cual nos recuerda que el día que las mujeres descubran el universo de pornografía que tienen a su alcance a través de las conexiones de Internet que hay en sus casas, ese día cierra por falta de clientela el caraculolibro.

    La película es entretenida, tiene buenos momentos y también otros malos. Han masacrado el libro cambiando el final y aunque aquellos que no lo hayan leído no lo notarán, seguro que piensan que fue un poco cruel lo que dicen que pasó. Ya sé que puede parecer increíble pero el final del libro es más positivo que el de la película.

    Como hay soldados, escenas de guerra y achuchones, esta es una película perfecta para sacar a la parienta y airearla un poco.

    06/10

←Página anterior
1 … 2.794 2.795 2.796 2.797 2.798 … 3.770
Página siguiente→
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo en Almonte no pagaba luz, tenia mi pr…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo te puedo decir que sin tratar de ahor…
  • Genín
    en Minions & Monsters
    Me dan bastante asquito al pasar volando…
  • Genín
    en Jackass: Lo mejor para el final – Jackass: Best and Last
    Paso mucho y rápido… Salud
  • sulaco
    en Aprende a sumar totorota
    Genín, en España igual la electricidad e…
  • Genín
    en Vaiana – Moana
    Huyendo a toda leche… Salud
  • Genín
    en Buena suerte, pásalo bien, no mueras – Good Luck, Have Fun, Don’t Die
    Pa la tv… Salud
  • Genín
    en El cine de enero a junio del 2026
    Felicitaciones por tu excelente trabajo …

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR