Después de la debacle del Duolingo, ya comentada en el mejor blog sin premios en castellano, instalé dos programas diferentes en mi telefonino para más de lo mismo, aunque por ahora los he limitado al neerlandés y los uso y dejo de usar sin constancia alguna. Uno de ellos, en su versión gratuita, es buenísimo para palabras y frases, pero se niegan a darte gramática. Se llama memrais o algo así. Te enseñan palabras y frases, te ponen vídeos para que las veas en uso y te permiten hasta charlar con una inteligencia de esas artificiales para practicar y todo eso, gratis total, pero sin gramática. Por eso me instalé otro programa, llamado vuzúuuu o algo así, que tiene lecciones en las que te explican la gramática claramente, pero en la versión gratuita no hay posibilidad de repaso del vocabulario, con lo que la combinación se complementa perfectamente para mis necesidades y uso ambos programas gratis total, padeciendo los anuncios ocasionales que ignoro grácilmente. Una ventaja adicional de este segundo programa, es que gracias a la disponibilidad de inteligencias artificiales, todo está explicado en cristiano, que conseguir un curso de neerlandés en cristiano antes de la llegada de las susodichas inteligencias era misión imposible.
Antes de las navidades, uno de los días que practicaba en mi trayecto en tren a la chamba, me topé con una de esas explicaciones y prácticamente me eché a llorar porque llegar a comprender el concepto es algo que a mí me tomó un par de años, quizás tres o más, seguramente porque cuando se trata del neerlandés, soy lento y zoquete y también porque en la multitud de cursos que hice, explicaban esas cosas por separado pero nunca antes nadie se molestó en agruparlo todo en una explicación sencilla y horrenda a partes iguales. Esta es una de las cosas más retorcidas de la lengua bárbara local y tiene que ver con la palabra POLFAVOL, en sus versiones informales y formales, que tienen palabras ligeramente distintas, siendo la informal alsjeblieft (pronunciado como truscoluña no es nación) y la formal alstublieft (pronunciado como truscoluña sigue sin ser nación). La semilla de la idea es simple, si pides algo y tienes un mínimo de educación, lo cual ya excluye a podemitas, suciolistas y truscolanes, añades el POLFAVOL y si lo haces informalmente usas la primera y si lo haces formalmente, usas la segunda y en el ejemplo que vemos eligieron la formal porque pides en un antro una chela y añades el POLFAVOL, salvo que seas de uno de los colectivos ya mencionados.
El trauma viene cuando el camarero te trae la birra, te la pone delante y te dice alstublieft. Tu cerebro inmediatamente se te cortocircuita porque te da algo y te dice POLFAVOL y esto no tiene sentido alguno para seres claramente superiores como cualquier africano de las colonias ultraperiféricas. En otra lección de neerlandés, en su día te explican que el AQUÍ TIENE, en neerlandés se dice en su versión informal como alsjeblieft (también pronunciado como truscoluña no es nación) y en la versión formal como alstublieft (y también pronunciado como truscoluña sigue sin ser nación). O sea, pides algo con educación usando el POLFAVOL y te lo traen, te lo entregan y usan la misma palabra para decirte AQUÍ TIENE. Hasta aquí esto es una experiencia que puede provocar el cortocircuito de cerebros poco desarrollados como los de algunos grupos de humanos anteriormente mentados, pero es que la cosa va a peor cuando tú das las gracias por la bebida y el camarero, en lugar de decirte, DENÁ, te dice informalmente alsjeblieft (y por tercera vez pronunciado como truscoluña no es nación) y formalmente alstublieft (y otra vez, pronunciado como truscoluña sigue sin ser nación). Esto por supuesto te lo explican en una lección diferente a las otras dos y se convierte en una pesadilla dantesca porque ahora resulta que POLFAVOL, AQUÍ TIENE y DENÁ, son siempre las mismas palabras y este tipo de intercambios de información suceden continuamente, en prácticamente cada interacción que conlleva pedir algo, recibirlo y ser agradecido. Yo estoy seguro de que por separado me explicaron cada escenario, pero me tomó años conectar los tres momentos y procesar y asimilar la información.

Al final, llegas a la conclusión que esta lengua se hizo no basándose en unas reglas, sino basándose en las excepciones, que son legión, con lo que prácticamente para cada regla que te explican, como por ejemplo que el artículo para palabras relacionadas con las personas es siempre de, pero claro, eso era muy fácil y por eso, cuando las personas no son adultas, como el niño, la niña, o se refieren a un individuo o a la forma imposible de comprender acotando tu familia al núcleo más cerrado (marido, esposa e hijos), esas palabras no tienen el artículo de sino het. Lo que te dicen es que te las aprendas de memoria y que apechugues.
