Bratislava es una de esas ciudades que jamás habría visitado si no existiesen las líneas aéreas de bajo costo, ya que es un sitio perfecto para un fin de semana largo, pero no tiene nada lo suficientemente conocido o indispensable para que acudan las masas. Eso la hace también una ciudad en la que no te topas con los cienes y cienes de millones de personas que hay en Roma, París o Londres, por nombrar otras. En este álbum tenemos todas las fotos que hemos visto de esa ciudad y de la excursión al cercano castillo de Devín.
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Un puñado de cotorras
Hace ahorita mismo un mes que en Por la boca muere el pez constatábamos la desidia de los comentaristas del mejor blog sin premios en castellano, la cual fue la continuación de la anotación Ellos nunca lo harían pero ya lo hicieron y un mes más tarde, resulta interesante el otear en las estadísticas y ver si esto se va a pique o los desafíos previamente hechos se mantienen y en particular por doverinto, que comenzó muy fuerte y después se apagó en febrero. Virtuditas al contrario parece que este año se lo está tomando más en serio que el año de vacaciones del 2020, en el que con el cuento del encierro, al parecer se le engordaron los dedos y no podía teclear. También comienzo a tener claro que la mudanza al norte del Ancestral ha supuesto que lo metan en el congelador unas cuantas horas al día y ya no comenta como en el pasado. Durante el mes de marzo, el Ancestral se mantuvo en cabeza pero se le está acercando peligrosamente Virtuditas, que parece haber pisado el acelerador y duplica el número de comentarios de doverinto, que queda en cuarta posición ya que aunque no aparezco, el Elegido está en tercera posición.
Comentarista Número de comentarios Genín 63 Virtuditas 44 doverinto 22 Montse 7 Luis 1 Corsaria 1 Montse es la que mantiene una cadencia más estable y eso que este mes no le he puesto vídeos fuera del llutuve para que no deje comentarios quejándose. En el acumulado anual, pudo suceder y sucedió que tras la primera posición de Genín está il Scelto, que parece que quedo segundo aunque seguido muy de cerca por Virtuditas, que prácticamente triplica en comentarios a doverinto, que parece que quiere pero no puede. Más abajo en la lista están el resto de comentaristas casuales:
Comentarista Número de comentarios Genín 160 Virtuditas 83 doverinto 30 Montse 13 Luis 7 Evelyne 2 corsaria 2 César 1 Inés 1 Marco 1 Todo un trimestre que ha terminado y por ahora, el primer puesto parece bastante seguro y yo diría que el segundo también, que Virtuditas lleva comentando la tira de años y si no se ahitó antes, es poco probable que le vaya a pasar ahora, incluso si me pinto toda la casa de amarillo canario y pongo regaderas verdes en todas las habitaciones para darles un toque de color. Está clarísimo que la instalación de la buhardilla en marzo y los proyectos posteriores, aún en curso, desataron el comentarismo y eso que no he dicho ni pío de las entrevistas de trabajo que he hecho y de las que no hablaré hasta que alguna quede atada y bien atada.
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Artisteo en el castillo de Devín

Esta última foto del castillo de Devín es la típica de artisteo del istagrame, que haces porque te parece curiosa, te ve alguien cuando la haces y quince minutos más tarde hay una cola de influencers que da la vuelta a la esquina todos esperando su turno para tener exactamente la misma imagen e influenciar a los pollabobas que los siguen. La foto está tomada en la zona de acceso al castillo desde el poblacho que está junto al río.
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El estucado del techo y la buhardilla
No seas truscolán y empieza a leer esto por donde se debe, que no es otro lugar que La buhardilla
Ayer, los lenguarazas negacionistas ya comenzaron a ver como sus teorías se iban a tomar por culo cuesta abajo y sin frenos. Hoy llegamos a la culminación de este nuevo proyecto, o al primer acabado, ya que habrá otros. Tras panelar la buhardilla, los laterales y el techo y poner una especie de malla como gallumbos de travelo en los huecos entre paneles, llegó el momento del estucado, que debe ser una de las cosas que más tierra añade al medioambiente de tu casa cuando sucede, que en el caso de esta única habitación, además de los kilos de polvo que se recogieron del suelo, llené otra bolsa de la aspiradora, que ya van dos desde la instalación de la buhardilla y ya he reaprovisionado y he comprado cinco más porque parece que abuso de ellas demasiado. El trabajo tomó desde las nueve de la mañana hasta las dos y media de la tarde e hubieran empezado quince minutos antes de haberme dicho que llegarían antes de las nueve, que los chamos me dijeron que estarían en mi casa de nueve a nueve y cuarto y yo me fui a correr, que no quiero ser obeso mórbido como algunos comentaristas que no vamos a nombrar y volví a mi casa a las nueve menos cinco, que en los Países Bajos, cuando se dice una hora, se dice de verdad y no es un momento tentativo en el tiempo que igual sucede o igual no.

Como sé que aquí no abunda la comprensión en la lectura, retrocedemos en el tiempo al día que instalaron la buhardilla y miramos al techo en el lugar en el que la susodicha se conectó con mi keli. La estructura de la buhardilla, que tiene ese panel de madera tratada que se ve de color verde y que despertó tantas fantasías entre el puñado de ignorantones que no mentaremos, está a un par de centrímetros por DEBAJO del resto del techo, que es de paneles de hormigón de veintipico centímetros de gruesos. Ya dije ayer que hay gente que arregla la nueva parte y deja el desnivel con el otro lado y me parece muy bien si te gusta así, pero yo quería un techo nivelado de punta a punta. Regresamos al presente para ver más o menos esta misma imagen tras el estucado:

Habrá alguno que dirá que le gustaba más de verde y tiene muchísima suerte porque estamos encerrados por culpa del virus truscolán y podemita y no me puedo acercar a partirle todos los dientes. Aquí tenemos el resultado del panelado y posterior estucado y el cambio del punto de iluminación para ubicarlo en la zona central de la habitación. El estucado, según dijeron los expertos que lo pusieron, tarda en secarse cinco días, aunque hoy, en un acto del que todavía no sabéis nada porque es una fase posterior del proyecto, cuando fui a la mega-ferretería a comprar material con mi vecino, por supuesto ambos con cita previa a la misma hora, allí nos dijeron que para que la cosa quede muchísimo mejor y no haya que dar diecisiete manos, tengo que dejar secar el estucado durante CUATRO semanas y como la segunda vez que fueron a retocarlo, lijarlo y prepararlo fue la semana pasada, aún me quedan tres semanas de espera.

La otra zona en la que hubo mucho trabajo de estucado fue bajo el techo verde de la buhardilla, que está panelado, como vimos ayer y en los laterales, que ahora están perfectamente cerrados y estucados. Ya sé que aquí todos son grandes expertos y cada uno tiene sus ideas y yo me las paso por el forro de los pelos del culo, pero para que puedan mantener sus teorías macabras, habrá dos colores, elegidos por mi y que no se discuten o negocian. Todo lo que estaba de amarillo precioso y maravilloso cambiará a uno de los colores y los laterales de la buhardilla y la zona debajo de la ventana, que estará cerrada, tendrá otro color. De esa forma, quien entra en la habitación ve uno y quien me espía desde la calle verá otro. He estado pensando en poner un vinilo grande en la pared que diga:
POLLARDÓN …
… TRUSCOLUÑA NO ES NACIÓN
El Elegido dixitPara que la gente lo pueda leer desde la calle al mirar a través de esos ventanales. Mi vecino y mi amigo el Turco están convencidos que las dos lesbos de mi calle toman el sol con las domingas expuestas y me están pidiendo que ponga una güebcam apuntando a su jardín que se pueda controlar remotamente y con zoom para ellos controlar a esas dos como a animales de zoológico. Yo lo siento pero soy parado y si aquí nadie pone dinero de por medio, va a ser que no, pero con dinero podemos sentarnos a discutirlo. Decir, que se verá en la próxima tanda, que por debajo de la ventana habrá una pequeña encimera, pequeña en mi caso que no estoy por la labor de poner dieciséis macetones en la susodicha, que si no fuera por la luz del sol, en la buhardilla que se ve a la derecha de la última foto se pueden ver un montón de macetas en ese lugar.
Continúa a El poyo y los paneles de madera bajo el mismo para seguir esta fastuosa y fabulosa línea argumental

























































