Una de las peores cosas que sucedió con el coronavirus fue el cierre de los cines y cuando reabrieron, desaparecieron las entradas. Ahora tenemos que usar la APP del cine para identificarnos, algo horrendo y horrible porque yo llevaba más de trece años coleccionando las entradas, todas y cada una de las mismas, que en mi caso son miles, junto con las de cines de otros sitios. Las guardaba en un cacharro enorme en el trabajo, junto a mi monitor, algo que perturbaba enormemente a mis colegas con desórdenes obsesivo-compulsivos, lo cual era una razón adicional para hacerlo. Como me pusieron en la puta calle, cuando fui a recoger mis cosas en realidad me llevé muy poco, mi disco duro portátil con la copia de seguridad de mis fotos, mi bandera española, mi vaso de cerveza bok que usaba para tomar el capuchino y me traje el cacharro con las entradas. Antes de tirarlas, que las pondré en el contenedor de papel, quería hacerles una foto histórica, en un mega-bol que tengo para cuando tengo que amasar cantidades importantes. Aquí las tenemos, un número que debe rondar las mil quinientas entradas, todas juntas como si fueran los boletos de alguna lotería. Las que están por encima no son las más recientes, son las que se lo curraron mejor a la hora de posicionarse. En la actualidad el color de las entradas es el amarillo, atrás quedan los tiempos de las azules o las naranjas. En cualquier caso, un bonito recuerdo para callar a todos los que creen que yo no voy al cine.
-
La semana pasada en Distorsiones
Vamos a ver que tal sale este experimento en el que por primera vez y puede que última escribo el resumen de la semana usando el programa de WordPress para iPad. Ya en este primer párrafo he tenido mis tropezones por las tildes, que a veces las pone y a veces no. Hacia la mitad de la semana pasada di un salto de más de tres mil kilómetros y ahora mismo estoy en Gran Cañaría. De entrada decir que hubo una nueva bicicleta, una Cargo Bike Monkeys Radlader que igual añado a cierto álbum algún día que no será hoy. La estrella de la semana fueron tres anotaciones con tres vídeos que hice en la ida y el regreso a Bodrum. Comenzamos con Desde Amsterdam a Estambul, el siguiente fue Desde Estambul a Bodrum y el último vídeo fue Desde Estambul a Amsterdam.
En Sukhothai vimos El Buda sentado en el Wat Mahathat, seguimos con otro Buda sentado con la mano de pedir, de allí pasamos a ver una Vista de algunas de las ruinas del Wat Mahathat y acabamos con una Estupa con cuatro Budas pidiendo. Una cosa está asegurada, cada semana tendremos cuatro fotos de este lugar y los Budas pedigüeños van a florecer por aquí como malas hierbas.
Fui a ver dos películas al Cine y por aquí comenté otras dos, comenzando con la aburrida Unhinged y acabando con el clásico Tiburón – Jaws. Las dos películas que vi fueron las que comenzaron la saga de Harry chapaPotter y las podéis ver por encima de este texto así que no me voy a pasar cinco minutos añadiendo el enlace.
Y aquí acaba el resumen. Simple y directo y seguro que con una ingente purriada de faltas ortográficas que todos sabemos que la Hermione del norte no se cortará un pelo en indicarlas …
-
Tiburón – Jaws
Yo creo que desde que nací he estado esperando la oportunidad para comentar en el mejor blog sin premios en castellano el clásico de hoy pero como la regla es clara y la tengo que ver en un CINE, no en una tele como la mayor parte del populacho, pues ha tenido que venir el virus ese que lo jodió todo para que la pusieran de relleno treinta y cinco años después de estrenarse. La película de hoy se titula Jaws, en España la conocimos como Tiburón pero gana por goleada masiva el título en neerlandés, que fue De zomer van de witte haai y que según los expertos se puede traducir como truscoluña no es nación o el verano del tiburón blanco.
Un montón de julays de barriada periférica las pasan putas por culpa de un alcalde podemita y simplón.
En una isla turística gringa se detecta la presencia de un tiburón blanco al que le mola matar gente pero el alcalde, que es podemita, se niega a cerrar las playas y allí se monta una escabechina que no veas. Cuando finalmente el sheriff se echa a la mar que no echaba de menos y que odiaba para cazar el tiburón junto con un oceanólogo o algo así y un pescador, la batalla entre estos tres y el bicho será épica legendaria.
Steven Spielberg es un maestro del cine y esta peli, en sus inicios, fue su primer gran éxito. Contaba una historia simple, de un tiburón que ataca a la gente de una isla, pero su música, su montaje, sus diálogos la lanzó directamente al olimpo de los clásicos. Aunque muchos la consideran una película de terror, no lo es, es de aventura, acción y angustia, montones de angustia por culpa de esa banda sonora perfecta de John Williams que nos agobia hasta niveles que no creíamos posibles. Tanto Richard Dreyfuss como Roy Scheider están fabulosos, el primero como científico fascinado con los tiburones y el segundo como policía que odia el agua y vive en una isla y se tiene que enfrentar literalmente a su peor pesadilla. La película nos lleva por diferentes fases en el control de masas y cuando todo el mundo está en modo pánico total es cuando mejor funciona, con la gente cometiendo las estupideces habituales en esos momentos. Flipas con lo aceptado y socialmente apropiado que era no solo fumar en hospitales, sino que el médico atendiera a sus pacientes con un cigarro en la boca, es algo que los niños de hoy ni siquiera podrán creer. La peli no tenía demasiado presupuesto y el tiburón lo vemos muy poco, más bien lo intuimos o lo esperamos por culpa de la música. En el tramo final, cuando por fin lo vemos, es una bestia enorme y deleznable que a mí particularmente me recuerda a la Coletas, el líder de los podemitas. Pese a los años transcurridos, la película sigue teniendo un montón de gancho y para mi fue la mejor de la serie, que llega prácticamente hasta nuestros días porque lo de tiburón atacando gente, sobre todo descerebrados jóvenes, se terminó convirtiendo en todo un género cinematográfico. Verla en un cine definitivamente realza la película, esto se hizo para la gran pantalla, cuanto más grande, mejor.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos o un sub-intelectual con GafaPasta, en ambos casos esta película te encantará. Esto es cine de acción de calidad, un clásico.

-
Unhinged
Creo que la que nos han vendido como la primera gran película tras el encierro es la de hoy, supuestamente esto es una peli pensada por y para el cine, con su presupuesto y todo lo demás. Por desgracia conmigo no funcionó y además, me recordó pero que un montón a una vieja de George Lucas y a otra más reciente holandesa que tratan de lo mismo. La película se titula Unhinged y en estos tiempos obscuros es imposible saber cómo y cuando se estrenará en España aunque parece que han elegido ir con el título original porque asumen que todos sabemos que la traducción es truscoluña no es nación.
Una julay bosmongola emputa a un soplapollas que se ensaña con ella para hacerle pupita de la peor.
Resulta que una lerda, porque no se le puede calificar de nada más, tiene que llevar al hijo al colegio y se mete por una ruta con atasco. Cuando en un semáforo un pollaboba se queda parado pese al color verde, la tipa le pita y lo emputa. A partir de ahí el tío la seguirá con su coche y resulta que es un psicópata asesino que acaba de matar a su ex-hembra con su chuloputas y ahora va a por esta y su familia. Secuencia tras secuencia, la lerda demostrará lo nocivo que es para el intelecto chupar las pollas de los deportistas en el instituto, cagándola una y otra vez hasta que te dan ganas a ti mismo de matarla y acabar con la puta película de los cojones.
Lo primero es lo primero, si alguien se pregunta quien se comió la piara de cerdos que no pregunte más, es Russell Crowe y la prueba es que se ha puesto como un cerdo de gordo. Ese tío revienta de infarto antes de que tengamos la vacuna del virus este como no haga algo con su peso. Seguramente el presupuesto de la película es un noventa por ciento para él y el resto para pagar a todos los demás y los costes de producción, porque no se explica que hayan hecho algo tan estúpido y aburrido. Los diálogos de la película son tan estúpidos que te chirrían en los oídos y te pueden provocar sordera, sobre todo cuando es la pava, una tal Caren Pistorius que han debido sacar de alguna serie televisiva o le han pagado algún favor que hizo y le dieron un papel para el que no estaba cualificada y nos deleita con una sucesión de petadas infinitas, con escenas que no bordean la estupidez, se hunden en la misma y con unas reacciones que cualquiera con un dedo de frente le quitaría el carné de conducir inmediatamente y le daría la paga de retrasada, porque lo es. En un momento épico, el asesino le dice que o le lleva a la casa de ella a su hijo pequeño para matarlo o mata al hermano de la pava y ella va al colegio, saca al chiquillo y lo lleva a la keli para que el asesino lo pueda matar. Es que lo que hizo no tiene nombre. La película es repetitiva y aburrida y aparte de reirte de la bosmongola y de imaginartela en el instituto cuando todo el equipo de rugby la hicieron chuparle las pollas diciéndole que eran chupachups y ella lo hizo encantada de la vida, vamos, que esta llega a ministra podemita en España porque el mundo es así con las acarajotadas.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos, la falta de un guión coherente igual te sirve, pero como la pava no enseña las domingas y gime mucho, yo diría que más bien pases. Definitivamente no recomendada para los sub-intelectuales con GafaPasta. Más que probable que en realidad sea un telefilm estirado para llevarlo al cine.










