Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • En el campamento

    5 de junio de 2020

    El final del primer día caminando en la jungla nos llevó hasta la cima de una de las montañas, en la que había una especie de minúsculo poblacho que se puede ver en la foto y en una de las propiedades nos quedamos a dormir, en una cabaña enorme con paredes para separar las habitaciones, pero las paredes eran paneles de madera que no llegaban al techo, con lo que la intimidad era solo visual, que si decías algo o te tirabas un peo, allí se enteraba todo el mundo. La zona se ve super-bonita pero no veas la de tarántulas y serpientes que había. Al siguiente día bajábamos por uno de los barrancos y junto a un riachuelo.

  • Mira que me costó llegar

    4 de junio de 2020

    Después del drama del pasado martes, cuando expliqué mi teoría sobre como Se escoñó una parte muy importante del universo relacionada conmigo, el miércoles por la mañana o eso que conocemos como ayer avisé a mi jefe del drama y como suponía que me dirían que tenía que ir a Hilversum con el ladrillo, me puse e hice mis ejercicios físicos para evitar estar encochinado como ciertos culocochistas y fui a correr mis seis kilómetros. A las nueve y veinte me llegó el correo del julay de ITé diciéndome que me pasara por allí, más o menos cuando yo iba a entrar en la ducha y después de eso salir para Hilversum con la bicicleta. Mirando en GooglEVIL, me proponían una ruta que es una caca porque va al descubierto junto a una carretera y con veintipico grados lo último que quieres es llegar más sudado que el coño de una podemita que está ahí para servir y obedecer al supremo líder, también conocido como la coletas. Por eso busqué una alternativa que seguía sin convencerme porque no era la ruta que yo hacía hace unos años. La mandé al teléfonino, me puse a escuchar unos podcasts y salí de casa. Ya el día anterior me convencí que el sistema para ofrecer rutas para bicicletas de GooglEVIL es una puta mierda del copón y ayer lo requete-confirmé. Iba en paralelo a una calle muy amplia por donde pasa la nueva línea de tranvía de Utrecht, conocida como Uithoflijn o truscoluña no es nación si lo decimos en español. La carretera tiene el tranvía en el medio, después dos carriles para vehículos de culocochistas como ciertos comentaristas por cada lado y en los extremos, dos carriles bici por cada lado. El telefonino en cierto punto me dice que vaya al lado izquierdo de la calle, por supuesto parando para esperar que el semáforo se ponga en verde y cien metros más adelante te dice que te pases al otro lado de la calle y así una y otra vez, hasta que te puedes imaginar a la madre del pollaboba que programó eso mamando pollas de mamarrachos en algún rincón de truscoluña y quedándose preñada seguramente de la escoria más grande del universo o eso que ese gilipollas llama papá. En otros momentos, en los que debería girar, el programa decidía que no era una información relevante y no me avisaba, con lo que acabé parando cada momento para mirar la pantalla del teléfono y en cierto momento, abandoné la ruta que me marcaba y me fui por libre porque en lugar de ir hacia Hilversum, me estaba llevando a kilómetros al este de esa ciudad. Merece la pena mencionar que a veces me decía que girara ligeramente a la izquierda y la carretera era una línea perfectamente recta o había en el lugar un cruce y no te quedaba claro si debía tomar la perpendicular, ya que el concepto de girar ligeramente hacia la izquierda para mí excluye el cruce. Tardé lo que no está escrito e hice casi veinticinco kilómetros. La ruta que seguí fue la azul que vemos a continuación y en algún momento pasado Bilthoven opté por ir por mi cuenta y obligarlo a recalcular. No vale la pena decir nada de la pronunciación en español de las calles neerlandesas, que hace totalmente inútil el sistema de guiado porque no hay similitud entre ambas lenguas.

    El de ITé tardó un montón de horas en preparar uno de los dos portátiles que tiene para dejar cuando hay que reparar el tuyo y tomará uno o más días. Yo lo flipo, ese es su trabajo y en lugar de actualizarlos una vez al mes, espera a que alguien necesite uno y después se pega horas instalando las actualizaciones de güindous, horas y tras eso, el sistema de encriptación del disco duro se niega a reconocerme como usuario de ese equipo y está otras dos horas más luchando con algo que supuestamente hace todos y cada uno de los días laborables de su vida. Maté todas esas horas saludando a los pocos que estaban en la oficina y flipando porque por más que nos la intenten meter doblada, allí no hay la distancia suficiente para mantener la separación de metro y medio entre personas, es sencillamente imposible, con lo que el retorno a la oficina abierta se me antoja una misión imposible. Además, ir al baño requiere abrir cuatro puertas, con tu manita y agarrar virus a destajo y lo de que solo una persona puede usar las escaleras por vez, ya sea subiendo o bajando, no lo respetaban los diez que estaban allí así que imagínate cuando sean noventa. En el edificio de al lado, el de la diosa esa griega que vende ropa para chichones e italianos, ahí no había un solo empleado. Tenía previsto ir al cine por la tarde pero cancelé la reserva porque no iba a llegar a tiempo. Para el regreso decidí seguir la FUERZA, mis instintos y encontré una gran parte de la ruta que seguía hace años, al menos hasta Groenekan, porque allí no me sonaba la zona, decidí hacerle caso de nuevo al GooglEVIL y el joputa me dio un garbeo que no veas. En total, cuarenta y nueve kilómetros en bici y un empute que no veas con el programa ese que te marca las rutas. Como además no tengo el soporte para el teléfono en el volante y la ley holandesa prohíbe que lo tengas en las manos mientras pedaleas o conduces, mirar la ruta era una pesadilla así que ya me he comprado un soporte en la tienda esa de China que espero que llegue antes del año nuevo, pero como solo pagué un leuro y pico incluyendo gastos de envío, tampoco me voy a quejar. Lo que sí hice fue instalar otro programa de navegación, uno de código abierto y que usa mapas de código abierto incluyendo los mapas de rutas de bici de este país, le dije que me calculara la ruta desde mi casa y en un minuto y con dos pequeñas correcciones que le he hecho a la ruta he encontrado el camino que seguía antes, con veintidós kilómetros y mayormente en línea recta. Supongo que lo probaré el día que vaya a devolver el portátil prestado y recoger el mío, asumiendo que ese día llega antes que el de la ejecución.

    Y decir que mi barba fue la sensación, todo el mundo flipa con mi aspecto tan elaborado de terrorista o psicópata que debe tener un sótano lleno de cadáveres. La barba es lo más.

  • Montañas al norte de Chiang Mai

    4 de junio de 2020

    Otra foto de las montañas por las que estábamos andando, aunque nosotros íbamos por un caminito en el que te esperaban cien mil trillones de billones de millones de mosquitos. Yo iba bien cubierto y salvo por la piel del cuello y la cabeza no tenían opción pero los que se pusieron pantalones cortos se acordaron de sus tatarabuelas y de las de los mosquitos. En el valle se puede ver un grupo de casas en el medio de la nada.

  • Los turcos en verde

    3 de junio de 2020

    El lunes fue festivo en los Países Bajos, es el segundo día de Pentecostés o tweede pinksterdag en la lengua bárbara local y que algunos traducen al español como truscoluña no es nación. Como coincidió que nos caían veintisiete grados de temperatura del cielo, quedé con mi amigo el Turco para pasar el día juntos y me dijo que se traía una bici de carreras que le habían prestado porque las mías son muy pesadas (que lo son, pero claro, yo soy un atleta noréxico-bulímico y él prefiere más el estilo rechoncho-encochinado de ciertos culocochistas que mejor no mentamos. La idea, visto el calor, era irnos en bici que cerquita de los ríos se está más fresco y corre el aire. Finalmente conseguí que me hiciera los treinta y siete kilómetros de mi ruta favorita, que ya he comentado por aquí en Entre dos ríos, ya que todos nos leemos de pé a pá el mejor blog sin premios en castellano. Como el viento no era muy fuerte y venía hacia el oeste, elegí para la ida ir más al sur, sobre los diques que delimitan el río Lek, que allí nos da el viento de frente y nos enfría y ya regresar con el viento a la espalda por el Amsterdamrijnkanaal. Yo daba por sentado que el chamo se me rendiría después de un rato como en las otras ocasiones que hemos intentado dar un paseo largo pero esta vez, usando ingeniería española, lo conseguí, ya que cada vez que preguntaba le decía que faltaban cuatro kilómetros, quizás cinco y se me tranquilizaba y se le olvidaba que esa era la misma respuesta de las dieciocho veces anteriores. Después de cruzar el Goyerbrug llegamos a ‘t Goy y paramos en una granja llena de cerezos y en la que su propietario vende helados de cereza y otras maravillas y nos sentamos bajo los cerezos a tomarnos nuestros helados. Coincidió, de pura chiripa, que ambos elegimos el verde para nuestras camisetas de estas de sudar, con lo que parecíamos primos-hermanos segundos o quizás terceros. Como siempre, lo flipo con el bonito color que he cogido a base de tomar el sol en el jardín y esa fastuosa barba que es que la bordo. Por arriba de nosotros, los cerezos. Cuando salíamos de la parcela aprovechamos para jincarnos unas cuantas cerezas directamente desde los árboles.

    Al regresar a mi casa, el Turco por fin consiguió encender la barbacoa en un pispás, esa semana le compré en una de estas tiendas que son similares a los chinos españoles, un chisme para encender el carbón, que es como un cilindro y que me costó la friolera de dos leuros y medio. El trasto funciona que no veas, puso las pastillas debajo, el carbón encima y en quince minutos teníamos unas brasas que ni en las calderas del infierno, esas que alimentan con truscolanes. Yo por la mañana había preparado una ensaladilla rusa, en la versión de mi familia, que seguro que es diferente a otras y adaptada a lo que encuentro por Holanda. Esta vez, usé la olla a presión para hacer las papas y en nada las tenía perfectas, usando la función de vapor y además, cocinadas junto a los güevos duros. Al final nos encochinamos, como siempre y disfrutamos del jardín hasta que por la tarde, llegó la hora de irse.

←Página anterior
1 … 912 913 914 915 916 … 3.764
Página siguiente→
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Es increible la cantidad de gente pendej…
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Pes esperaremos los videos que yo creía …
  • Genín
    en El Perchel (Mogán) 1
    Pasando… 🙂 Salud
  • Genín
    en Batik, Beats & Bumbu
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Carolina Caroline
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Toy Story 5
    No me hace mucho tilín, pero si se me cr…
  • Genín
    en La chica que saltaba a través del tiempo – Toki o kakeru shôjo
    La verdad es que no me interesa demasiad…
  • Genín
    en Playa de Tufia 2 – 3
    Pasando de baños Maria… 🙂 Salud

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR