Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • Noventa kilómetros

    1 de junio de 2020

    Yo cuando mi madre me pregunta que quiero ser de mayor siempre le digo que lo que no quiero ser es culocochista como dos que no vamos a nombrar porque es un tema muy sensible en sus posaderas. Por eso, cuando llegó el encierro en marzo, lo primerísimo fue tener el congelador siempre petado de comida congelada y comenzar a hace ejercicio físico diario y volver a cogerle el ritmo a lo de correr. Lo del ejercicio físico diario puedo confirmar y confirmo que no he fallado una sola vez, que tengo un programa en mi aiPá con un chamo que me va haciendo un programa de ejercicios y allá en aquellos días estaba en el nivel uno y acababa tirado en el suelo boqueando y ahora estoy en el máximo nivel, el cinco y cuando tengo que dar mi puntuación al final de los mismos, después de tres series de doce ejercicios cada una con cinco segundos de recuperación entre cada ejercicio, pues llevo cuatro días seleccionando que fue algo difícil, pero vamos, que acabo sudado pero bien y ya hago flexiones como los grandes campeones del universo. Sobre esta base, no antes, siempre justo después, salía a correr y fui aumentando la distancia primero para llevarla a los seis kilómetros y después la frecuencia, para alcanzar la deseada, que en mi caso era una vez cada cuarenta y ocho horas o eso que en Canarias se llaman dos días.

    En el mes de abril, ya se pudo ver en Catorce veces que poco a poco iba progresando hacia el objetivo e incluso como fui pasando de cuatro a seis kilómetros por sesión y tratando de alcanzar la regularidad. Mayo ha sido una experiencia de precisión matemática, como se puede ver en el siguiente pantallazo:

    Quince sesiones de correr al aire libre y todas y cada una de ellas con un pelín más de seis kilómetros y tuve hasta que echar el freno porque empecé a enralarme y tuve una racha de cinco salidas seguidas por debajo de los veintiocho minutos y lo que quiero es constancia, no empezar a forzarme más y más y bajar el tiempo hasta los veinticinco minutos, que seguro que puedo, pero que no quiero porque al final pasa lo que pasa y lo tengo que dejar por unos meses y esto es solo una parte del esfuerzo para mantenerme en forma en estos tiempos tan extraños. Durante el mes de junio, al haber comenzado el ciclo el día uno, es probable que vuelva a hacer noventa kilómetros. La única regla para cancelar una salida es que ese día esté lloviendo, que yo llevo muy mal lo de correr con lluvia y procuro cambiar el horario para hacerlo coincidir con un momento sin lluvia. También me estoy revelando como un corredor mañanero, de mi rato del descanso en el trabajo, que adelanto los días que voy a correr y así, cuando todos mis compañeros están en su hora del almuerzo encochinándose y sin dar un puto palo al agua, yo trabajo sin que nadie me moleste.

  • La semana pasada en Distorsiones

    1 de junio de 2020

    Somos animales de costumbres y nos adaptamos a todo, así que la llamada nueva realidad es ahora lo normal y uno encuentra que también tiene sus cosas buenas, como conté en Aquello y eso otro. Seguimos con los cambios en el jardín y esta semana tenemos la Segunda fase del paisajeo del este del reino y la Segunda fase del paisajeo del oeste del reino. De entre las chorradas que hice y vi en Chiang Mai, me quedo con La pirámide Chang. La semana que acaba de terminar se supone que debía suponer el final de un ciclo, como conté, de nuevo, en Más largo que el parto de la burra, así que toca seguir esperando.

    En Chiang Mai vimos El lago en el templo Wat Umong y de allí saltamos al Wat Suan Dok y La estupa del Wat Suan Dok y nos quedamos con los Budas en el Wat Suan Dok.

    Las series de la semana fueron dos obras maestras, Westworld, que todavía sigue activa y la añorada True Blood (Sangre fresca) – True Blood.

    La comida de la semana, sin fotos nuevas, fue la siguiente:

    • Rollitos de canela
    • Salmón cocido con gambas y cuscús
    • Magdalenas del carajo, mi receta
    • Pannenkoeken
    • Quesadillas con carne de vaca

    Y así transcurrió la semana.

  • True Blood (Sangre fresca) – True Blood

    31 de mayo de 2020

    En mi etapa de vampiros, en la que me escuché una cantidad ingente de audiolibros relacionados con el género que me convirtió, sin lugar a ninguna duda, en uno de los grandes expertos universales, por supuesto que escuché la saga de Sookie Stackhouse escrita por Charlaine Harris, aunque mirando hoy, creo que la chama ha añadido como diez libros a la saga desde que avancé hacia los mundos distópicos camino de los apocalipsis de zombies y los eventos que acaban con el mundo. De la saga de libros se hizo una serie que básicamente cogió los personajes y después se pasó las historias de los libros por el trasero. Se trata de True Blood y en España se vio como True Blood (Sangre fresca), aunque pensaron en llamarla truscoluña no es nación.

    Resulta que la beba de la Sookie trabaja de camarera en un bar y a la vez, puede leer mentes y en el mundo hay vampiros y todos lo sabemos y desde que se inventó la True Blood, que es un producto que sirve para substituir la sangre, los vampiros se han salido del armario y andan por ahí. La Sookie conoce al vampiro Bill y a partir de ahí su vida nunca será la misma. O algo así.

    Esta serie nos trajo a los vampiros como chamos conocidos que la gente respeta y odia pero que viven entre nosotros, por supuesto escondiéndose por el día y haciendo vida social por la noche y a una mujer que se acaba encoñando de uno, con los problemas que eso trae pero después se encoña de otro, que era el jefillo del primero y la cosa se sale de madre. Por supuesto los vampiros prefieren la sangre auténtica pero cuando no les queda más remedio y nadie les quiere dar un sorbete, se apañan con el producto ese comercial que substituye la sangre fresca y que viene a ser como la leche en polvo millac que era tan popular en Canarias cuando yo era niño y que en realidad no era leche, sino un preparado lácteo como la leche fresca y ojito a la palabra marcada porque ahí está el intríngulis de la coña. La serie se extendió durante siete temporadas, cada una épica y legendaria, con asesinatos, muertes, conversiones en vampiros, con hombres lobos y con otros que se transforman en otros animales, con hadas madrinas, con elfos y con todo lo que te puedas imaginar, que aquello termina siendo un lugar en el que prácticamente lo que no hay son humanos hechos y derechos. Está ambientada en el sur de los Estados Unidos y el acento es como para ponértela morcillona, tienen una musiquilla cuando hablan que te emociona hasta las lágrimas. La protagonista es Anna Paquin pero de esta serie al que todos recordamos y adoramos es a Alexander Skarsgård, que poco a poco les fue robando el protagonismo a todos los demás y haciéndose con el mismo porque el colega tenía un carisma brutal. En la última temporada, las tramas ya eran hilarantes, totalmente disparatadas porque habían ido subiendo los envites cada temporada anterior y aquello ya era como un multiverso de seres paranormales y similares.

    Si te molan los vampiros y quieres verlos más desenfadados, más calenturientos y salidos y más cachondos, esta es tu serie.

  • Westworld

    30 de mayo de 2020

    Cuando se acabó True Blood, de la que creo que hablaré mañana porque no sé ni como se me había podido olvidar, todos mirábamos desconsolados a la HBO porque se nos iba uno de los mejores productos televisivos de la historia del universo. Por suerte tenían algo muy especial preparado, toda una serie basada en el libro del fabuloso y añorado Michael Crichton llamado Westworld y yo fui de los que desde el primer día me enganché a ver esa serie que tanto aquí como en España se ha titulado Westworld, aunque al parecer en España cambian la frase del free will is not free por la más sencilla y directa de truscoluña no es nación.

    En algún momento del futuro no especificado, los julays más avanzados han creado un parque temático del lejano oeste con androides igualitos, igualitos que cualquier hijo de julay en el que la gente va para tener espectaculares aventuras o echar un kiki, solo que las cosas se empiezan a complicar y retorcer cuando los androides se dan cuenta que los resetean cada rato y empiezan a buscar su propia libertad, o algo así.

    Llevamos cuatro temporadas y ya hemos dejado muy atrás la historia del libro de Michael Crichton y en la versión de serie televisiva, la hemos superado mil millones de veces y quizás alguna más. En la serie, durante las cuatro temporadas que hemos visto hasta ahora, se tratan temas muy serios y con mucha profundidad, como la definición de persona, lo que nos hace humanos, la forma en la que nuestros instintos siempre sacan lo peor de todos nosotros. La serie no es para esos que buscan entretenimiento sencillo, te obliga a pensar, a atar cabos, a tomar partido, te fuerza a identificarte con unos protagonistas y a odiar a otros y en la cuarta temporada, la guerra, porque lo que tenemos es una guerra entre humanos y androides que quieren ser libres, escapa del parque y llega a nuestro mundo en el futuro y será cruenta y espectacular. Esta serie es una joya, sigue siempre su ritmo, sus temporadas son cortas y muy intensas y hay que prestar mucha atención para no perderse nada. Hay, sobre todo en la primera temporada, una cantidad considerable de desnudos, algo a lo que en la serie no se le da mucha importancia porque los androides no saben nada del concepto de pudor. Entre los protagonistas tenemos a un maravilloso Anthony Hopkins y a un fabuloso Ed Harris, uno como humano y el otro como androide.

    Esta no es una serie para descerebrados y gente que ha perdido la capacidad de razonar ni para podemitas, que son escoria de la peor y prefieren más el verdulerismo y mariconeo zafio de Telajinco.

←Página anterior
1 … 914 915 916 917 918 … 3.764
Página siguiente→
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Es increible la cantidad de gente pendej…
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Pes esperaremos los videos que yo creía …
  • Genín
    en El Perchel (Mogán) 1
    Pasando… 🙂 Salud
  • Genín
    en Batik, Beats & Bumbu
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Carolina Caroline
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Toy Story 5
    No me hace mucho tilín, pero si se me cr…
  • Genín
    en La chica que saltaba a través del tiempo – Toki o kakeru shôjo
    La verdad es que no me interesa demasiad…
  • Genín
    en Playa de Tufia 2 – 3
    Pasando de baños Maria… 🙂 Salud

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR