Regresando a Málaga en agosto

No tengo el cabezón como para recalentarlo pensando algo para escribir esta noche y lo tengo relativamente fácil porque se me están acumulando los vídeos, sobre todo ahora que he descubierto una fuente de vídeos de buceo sin explotar. Aunque sé que el Ancestral prefiere el mundo submarino, hoy vamos a subir a los cielos y tenemos el despegue desde el aeropuerto de Schiphol de hace algo más de una semana, cuando visité Málaga y a mi amigo Sergio e incluso a Evelyne, que también pasé por su keli. Aquí nos centramos en el despegue en el aeropuerto de la capital neerlandesa. Volaba co la aerolínea de costo bajísimo Isillé, que al parecer cambió su política de equipaje de mano en febrero de este año y ahora solo te permiten llevar un bolsito minúsculo a menos que pagues por llevar otro mayor, más o menos lo mismo que hacen los rastreros de raianer. El aeropuerto de Schiphol tiene, escondida y oculta, una terminal de bajo costo que son una serie de hangares en los que no hay asientos y desde los que se corre al avión, que aparca delante. Así fue como entramos en el aparato. Por suerte yo tenía asiento de ventanilla y tenemos el vídeo que viene a continuación del despegue desde la periférica y odiada Polderbaan, una pista que está a kilómetros. Con técnicas mágicas y obscurantistas he acelerado todo ese recorrido en tierra para que no se haga eterno. La música que acompaña a el vídeo es un milagro, una nueva canción del grupo ABBA, que después de siglos y milenios han sacado esta semana contenido nuevo, que yo no viví sus lanzamientos originales por ser tan joven pero Genín y Virtuditas seguro que nos pueden contar sus batallitas de aquellas épocas tan lejanas. La canción se titula Don’t Shut Me Down, que se puede traducir como truscoluña no es nación o también como no me apagues que me aplatano tó pa’l coño.

Esto es simple, salimos de la terminal de bajo costo y corremos y corremos hasta que estamos lejísimos del aeropuerto y después despegamos. Por delante de nosotros hay dos aviones que siguen la misma ruta aunque justo antes del despegue se la metemos doblada al piloto de la segunda y lo adelantamos por una chicane y despegamos antes. La campiña holandesa se ve verdísima gracias a los baldes y barreños de agua que nos han caído.

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. A mi me dio la impresión de que si hubiera semáforos, se los saltó todos en rojo… 🙂
    Tenia ganas de escuchar esa canción nueva de los suecos, pero ya no… 🙁
    Salud

  2. sulaco, tendrás tú más información que yo, porque te recuerdo que soy unos cuantos años más joven que tú…. que te habrás plantado en los 27 pero tu carnet no dirá lo mismo, sorry.

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