Photokina 2018, ¿la última?

En la historia del universo de las bitácoras o de los blogs, que es lo mismo y es igual solo que dependiendo de lo pijo y pendenciero que seas, usas una u otra palabra, se dice que no hace falta ni contar con los dedos de una mano las bitácoras que crean contenido original todos los días y solo hace falta un dedo para señalar la única que cada dos años, desde el 2008, ha acudido puntualmente al PHOTOKINA, el mayor evento fotográfico del universo conocido y por conocer. Por si eres lerdo, bosmongolo o truscolán, se trata del mejor blog sin premios en castellano, este mismito en el que estás, ese que mima el Elegido, il Scelto, de Uitverkorene, the Chosen One, que son algunos de los nombres por los que me llaman en la intimidad cuando no me dicen gilipollas, que es más fácil de recordar. Este año ha sido la sexta visita en los últimos diez años y puedo que sea la última. A lo largo del siglo hemos ido viendo como la fotografía ha ido de capa caída por culpa de los teléfonos móviles y para sobrevivir, a partir del año que viene quieren que sea un evento anual, en mayo y tocando un montón de terrenos que me sudan-la-polla, como si dijéramos en la Isleta. Por eso, aunque mi amigo el Moreno se niega a reconocerlo, yo creo que como mucho iremos una vez más, dentro de dos años, para llevarnos el disgusto y no volver, pero para ir, se tienen que dar un montón de circunstancias de la vida, ya que mayo es un mes en el que yo puedo estar aquí o allí, por ejemplo en Asia, que fue lo que sucedió en el 2018, cuyo mes de mayo pasé mayormente entre Malasia, Tailandia e Indonesia y casi siempre debajo del agua del mar mirando el fondo y sus habitantes. Centrándonos en el presente, esta anotación forma parte de una saga ciertamente épica y legendaria que comenzó en la anotación Photokina 2008 y un mes más tarde hicimos Un paseo fotográfico por el Photokina 2008, y a partir de ahí vivimos con pasíon La visita al Photokina 2010, la del Photokina 2012, el inicio de la decadencia en la Photokina 2014 y la constatación de la misma en Photokina 2016. En las cinco visitas anteriores el medio de transporte elegido fue el tren, concretamente el ICE que va desde los Países Bajos hacia Frankfurt pero si te acuerdas como si fuera hoy mismo de lo que escribí en el 2016, el regreso fue dramático y nos juramos que no volveríamos en tren y como la memoria del MOreno es mucho mejor que la mía, cuando yo ya estaba por ponerme a comprar los billetes me dijo que iríamos en coche, conduciendo él, obviamente, que a mi los volantes me dan un asco de que te cagas y tengo pesadillas pensando que me puedo convertir en un CuloCoche como Virtuditas o Genín. No ganamos nada de tiempo, tuve que salir igual de mi casa a las seis y media de la mañana, que fue cuando me recogió el colega porque de aquí allá, con coche, se tarda como dos horas y medias y a poco que haya retraso, mucho más, así que calculamos con algo de margen para tomarnos un cafelito antes de entrar. El resumen, como siempre, es mayormente visual e irónico (o no) y tiene una sucesión significativa de fotos, creo que la mayor hasta la fecha porque últimamente, estoy en una fase de frenesí fotográfico con el Androitotorota, mi Honor 6x que costó menos que el protege-pantallas del aifone de la Virtuditas y hace de todo menos de comer. Habrán tres vídeos en este resumen, o al menos habrá tres supuestos vídeos, ya que yo lo indicaré pero a menos que hagáis clic en la foto que aparece no llegaréis al lugar en el que se encuentran, ya que flickr ha elegido ese sistema barriobajero para inflar sus estadísticas pero no indica que es un vídeo en la imagen, así que yo lo digo y los más retardados miraran con saña a la pantalla durante eones y nada se moverá y como yo no estudié medicina ni hice el juramento de Chapapotes, no tengo obligación ninguna para salvaros de ese drama. El último de los tres vídeos en realidad es una recopilación en la que quité el audio. Los otros, eran tan estremecedores que les dejé el que tenían. Comenzamos.

SIGMA en el Photokina 2018

Al ir en coche como la gente rica y Virtuditas, acabamos en uno de los aparcamientos de la feria y entramos a la misma por otro lado, no por la entrada principal sino por una secundaria y por eso, en lugar de seguir el orden natural de las cosas y visitar los pabellones in crescendo, lo hicimos a lo Lolailo y resultó que por donde entramos estaba SIGMA, compañía que a ambos de siempre nos ha gustado e incluso tenemos objetivos de ellos, así que mientras al Moreno un empleado le comía el tarro con explicaciones, yo hice la foto.

Canon en el Photokina 2018

Como dice el refranero, todos los caminos llevan a Canon y por eso, aunque no fuimos directamente, los encontramos y en esta primera y no última pasada nos limitamos a admirar el operativo que desplegaron en la feria. Estuvimos jugando con el nuevo 600 mm y flipando y como siempre, aquello estaba petado. De siempre se ha dicho que en la Biblia está claramente indicado en el Génesis que Dios, en el séptimo día, aprovechó para hacerse un selfie con la primera Canon y si eres de las otras marcas inferiores y te duele, pues chico, usa lubricante para que te duela menos.

Busca la chocha entre tanta reflexión

La anterior es un buen ejemplo de la sociedad del 2018. Antes ponían tías en tetas o en pelotas y tú ibas allí a la feria fotográfica y te ponías tibio y morcilloso, que jamás se ha visto a una hembra con una cámara DSLR en la mano porque les dan miedo los miembros tan grandes. Ahora, en la sociedad de la corrección, la moderación y el tedio y las mentiras de esas que acusan a tíos y después resulta que ellas mismas follan niños (que honestamente, yo creo que el niño estaba encantado de la vida y era la estrella de su instituto), pues en esta sociedad, lo que te ponen es una pava maquillada como para prostituirse en barriada portuaria, con un exceso de maquillaje que probablemente provoque cáncer y la colocaron en una especie de hiper-mega-prisma en el que hay miles y miles de veces de la misma pava, vamos, que se le puede ver el pantalón ese horrendo que tapa el culo que queríamos ver desde todos los ángulos.

Chocha meneando el pandero

Y pasó el primer vídeo, así que vuelve a la foto y haz lo que debes hacer. Esa pava estaba cerca de la del espejo pero para que la gente le haga también fotos. Había un chino grabando vídeos con su teléfono que estaba clarísimo que estaba ampliando su repertorio de carnaza de la buena para el pajerismo y la miraba con una gula que daba miedo. Otros se limitaban a hacer fotos de este despliegue estremecedoramente artístico.

Con el chocho al aire

Yo siempre se lo digo a Marilola la Tetúa y a cualquiera que no me quiera oír, la humanidad es grande y siempre nos apañamos para saltarnos las limitaciones y por eso, como ya no se puede exhibir los coños al sol, pues a alguien se le ocurrió poner fotos de algún coño al aire y cuando vi a los viciosillos allí mirando la foto como si fueran las piedras originales que compró Moisés en un chiringuito con los mandamientos, le hice la foto anterior que sirve para la nostalgia y recordar aquellos hermosos tiempos en los que había gente a la que pagaban por exhibir su cuerpo sin pudor alguno. Ahora ese dinero se lo quedan los Podemitas para hacerse Villasmeonas, como la Coletas y la pelleja a la que se chingó.

Empresas exhibiendo sus productos en el Photokina 2018

El Photokina es sobre todo un lugar para descubrir productos que ni sabías que necesitabas, para encontrar soluciones innovadoras a problemas que tienes y para pasártelo bien y en la foto anterior vemos cualquier rincón de esos en los que compañías venden o muestran sus productos y la gente fascinada los escucha y hasta les hace caso, que eso no siempre sucede con los vendedores y si no, que se lo digan a los que tocan mi timbre todos los días y no les abro porque no me sale de dónde tú te estás imaginando.

Salchichote alemán

Por supuesto que hicimos parada técnica para jincarnos una salchicha alemana, un salchichón de esos gordos que ni te caben en la boca, que la comida alemana no se distingue por la presentación de los platos y las cantidades escasas.

Artisteo con la luz

Como cualquier día me paran en la puerta de la filmoteca y me obligan a demostrar que soy un sub-intelectual con GafaPasta, hice la foto anterior que les digo que es como muy abstracta y metafísica y que conecta nuestras chacras más interiores con los nervios más profundos de Raticulín y seguro que me dejan pasar al cine. Se supone que eso se usa para iluminar pero a mí no me quedó muy claro.

El fantasma de Kodak en el Photokina 2018

Cuando alguien dice que árboles más grandes han caído no se refieren a Puerkagón y el día aquel en el que salió corriendo como maricona vieja casada con putita rumana para Bélgica escondido en el portabultos de un coche, no, se refieren más bien a que compañías de toda la vida que se supone que eran eternas, como la Kodak, se han ido, literalmente, a tomar por culo. El pabellón lo encontramos en un sótano escondido entre koreanos, chinos y taiwaneses, que yo creo que también son chinos pero seguramente de una variación de amarillo distinta.

El chino Kudeiro baila como Locomía

Y acabamos de superar el segundo vídeo y que pena tan grande que no lo hayáis visto, que es flipante. Yo creo que eran kabezudos-koreanos-de-mielda pero igual son de algún país cercano. Están como haciendo un baile de Locomía o algo así pero se les olvidaron los abanicos en casa y cogieron unas especies de dildos que espero que hayan lavado bien antes de usarlos.

Pellejas sin más

Para que las pellejas no me acusen de discriminar, me crucé con las tres de la foto anterior y las retraté. Obviamente, les pagan por pasearse así o lo suyo es muy serio y deberían buscar marido ofreciéndose en páginas web como casi todas las demas, a ser posible enseñando las tetas y no con esas pintas tan horripilantes, que aún tengo pesadillas con las orejas de la de la izquierda , que espero que la sanidad alemana le cure esa deformación por su propio bien y la del medio, como no cambie el tampón por un termo bien lleno, lo va a pasar fatal con el frío que ya ha llegado.

Medallones de cerdo o algo así en el Früh am Dom

Este año, en plena decadencia, el Photokina tenía muchísimo menos contenido que en ocasiones anteriores y pese a que estuvimos en un par de exposiciones de conocidos fotógrafos y postureamos por allí, acabamos temprano y nos fuimos a la ciudad, en donde dimos un gran garbeo antes de terminar en el Früh am Dom, el sitio al que hemos ido casi siempre a cenar. La foto es de una especie de medallones de cerdo, aunque con la oscuridad del local y la presentación, más bien parecen sobras de alguna otra comida.

Catedral de Colonia y dirigible

Por supuesto, aproveché para hacerle una fotillo a la gloriosa Catedral de Colonia y tuve tantísima suerte que pillé un dirigible sobre ella, como a punto de bombardearla, que uno puede pensar que los josdeputa-terroristas-musulmanes estaban allí al quite y querían darnos algo de esa maldad tan grande que maceran en su interior sin límite. Por suerte no encontraron la forma de tirar el regalo.

Puente Hohenzollern

Cuando volvíamos al aparcamiento del coche le hice la foto al Puente Hohenzollern con el río Rín y por supuesto, entre los julays y las vías de tren esa pared creada con candados por mongólicos y retardados que confunden las ganas de fornicar con algo que definen como amor.

Photokina 2018

Llegamos al tercer vídeo y al punto y final. Este es un recopilatorio de otros tres con una canción instrumental de un clásico cinematográfico y si no reconoces la música, por favor mándame el formulario ya relleno para solicitar la paga de retardado que yo firmo como testigo porque está clarísimo que lo eres. Hay tres segmentos, uno de una cosa con muchos colores y que se mueve y que estaba por el expositor de Canon, después hay uno de dos julays haciendo cosas con una pelota, no con sus pelotas, no seais malpensados y acabamos con la vista del puente y el río, pero en formato vídeo y meneando la cámara para provocaros el vómito.

Y aquí termina el resumen del que quizás haya sido mi último Photokina, el punto y final de una gran feria mundial. Siempre nos quedarán los seis épicos resúmenes que hice ….

Recogiendo el correo con vehículos eléctricos

Stint BSO para el correo

La semana pasada escribía sobre el Transporte de niños en Holanda y en esa anotación conocíamos el vehículo BSO de la marca Stint. Por casualidades de la vida difíciles de prescribir y aún más de asimilar, el lunes iba al centro de la ciudad para ir al cine cuando delante de mi, paralelo al Oudegracht, va un vehículo de correos que está construido sobre la misma coña que la de los niños. No era un cartero repartiendo el correo, era un cartero VACIANDO los buzones de correo, tarea sagrada y que en Holanda se hace a partir de las cinco de la tarde todos los días de lunes a viernes. En un despiste del tipo lo conseguí adelantar, llegué al cine, aparqué mi bicicleta y como iba sobradísimo de tiempo, me fui al centro comercial para buscar un par de cosas que necesitaba. Atajando de vuelta al cine en mi ruta me volví a tropezar con aquel vehículo tan maravilloso que estaba aparcado delante de unos buzones y el cartero había entrado en las oficinas lindantes a recoger el correo, así que aproveché y le hice la foto que está por encima. En ella vemos que la idea el vehículo eléctrico de transporte se lleva a otro nivel y ahora tenemos una solución para que los carteros realicen su tarea en zonas de la ciudad con problemas de tráfico y calles estrechas. Por lo que he leído, los están usando en Amsterdam y en Utrecht.

En la foto también vemos un buzón pintado con cutre-grafitti, que son de color naranja, el mismo de la compañía y que siempre, siempre, siempre tienen dos zonas para introducir la carta. Una de ellas, la de la derecha, corresponde siempre al conjunto de códigos postales de una región, que en este país están muy bien estructurados y el buzón de la izquierda es para el resto de códigos postales o para el correo internacional. En el caso del buzón en la imagen, la región cubre los códigos postales desde el 3400 hasta el 4299, sin mencionar las letras, ya que los códigos postales holandeses tienen cuatro números y les siguen dos letras, que cambián cada cierto número de casas. La región de este rango se Utrecht-Zuid/Rivierenland y cubre tres provincias, la de Utrecht, la de Gelderland y la de Zuid-Holland. Esta es una de las zonas postales más grandes de los Países Bajos. Gracias al minúsculo tamaño de los Países Bajos, cualquier carta enviada en el día (antes del vaciado de los buzones) se entrega al día siguiente, con lo que las felicitaciones de cumpleaños, por ejemplo, se pueden mandar el día antes, salvo cuando cae con el fin de semana de por medio.

Transporte de niños en Holanda

Transporte de niños en Holanda

Hace casi una década veíamos en A casa en el bicibus como las bicicletas también servían para llevar a los niños a casa desde la guardería y aunque creo que no he puesto otras fotos, me cruzaba continuamente con este tipo de solución para algunos padres, los más gandules, ya que en los Países Bajos, los padres suelen ir a recoger a sus hijos a la guardería o el colegio y no hay reparto en autobuses, algo impensable ya que la idea de mandar a tu hijo a kilómetros de donde vives se considera absurda y más propia del tercer o cuarto mundo. El tiempo ha pasado, la tecnología también ha invadido ese terreno y hoy vemos uno de los vehículos que me cruzo algunos días al mediodía. Se trata de una cesta grande para llevar a diez niños con sus cinturones de seguridad y ahora como la gente es más gandula y la obesidad y el culocochismo están en alza, el repartidor pilota estas máquinas eléctricas que están matriculadas y que creo que tienen la misma consideración que las motocicletas. El cacharro lo fabrica una compañía llamada Stint y el de la foto, que es el modelo BSO puede llevar hasta trescientos kilos de carga y la persona obesa que lo pilota no puede tener más de ciento cincuenta kilos. El trasto tiene una velocidad máxima de diecisiete kilómetros por hora y su radio de alcance es de veinticinco kilómetros con una batería. Lo pilotan los profesores, maestros, pedagogos o como los queráis llamar que están en las guarderías y que en algunas de ellas ofrecen este reparto casero, algo bastante raro y que en Hilversum veo con frecuencia porque hay una cerca de mi oficina pero que en Utrecht jamás he visto una de estas. El chisme tiene una capota por si llueve pero que no protege al que la lleva. Aunque lo vemos aparcado en la acera, este vehículo tiene que circular por carretera o carril bicicleta.

Mira que tienes un carro rarito

La exposición de la Guarra de las Falacias

Con el paso del tiempo, yo he involucionado muchísimo, como un cangrejo que no se cansa de retroceder. En aquellos pasados tan lejanos y ciertamente peores, yo era uno de esos que se declaraba fans de un montón de cosas y las seguía pies juntillas. Al final, las cosas se han ido atemperando y aclarando y he acabado en que me gusta el cine, me gusta escuchar audiolibros, me gusta ver algunas series, pero no tengo apegos dramáticos a ninguna de estas aficiones. Cuando por la ciudad de Utrecht y más concretamente por el cine Cinemec Utrecht pasó la exposición de Harry ChapaPotter, estuvo allí como nueve meses, pasé por el cine probablemente más de OCHENTA veces y jamás tuve el más mínimo interés por comprar la entrada y ver la exposición. Me gustaron un montón las películas y los libros pero ver los jaiques que dicen que se ponían en la película no despierta en mi interior ni morbo ni interés e incluso en alguna ocasión que yo era prácticamente la única persona allí, un sábado a las nueve de la mañana y sabiendo que probablemente los empleados del cine me dejarían pasar, que para eso me conocen, ni se me ocurrió.

Después llegó la Star Wars Identities, con morralla y maquetas de la Guarra de las Falacias y me sucedió lo mismo. Le hice la foto a la maqueta que pusieron a la entrada del cine y mi vida siguió. Las películas no me van a dejar de gustar o lo harán en mayor medida por ver objetos que salieron en las mismas. En mi cerebro no hay ningún tipo de relación entre lo uno y lo otro, yo voy a una sala obscura a ver una película, la disfruto o la odio y cuando salgo sé que atrás, en aquel recinto, queda el cine. Afuera está la vida y no flipo ni me emociono con objetos que no significan nada. Si eso, al ver la maqueta lo primero que pensé es en lo maravillosos que son los efectos especiales y el montaje, porque vista la maqueta, se ve más falsa que truscoluña, que no es nación por más que tenga un criminal y delincuente huido de la justicia y que se dice exiliado.