Chamos vestidos en la poceta

Antes de seguir hacia el último lugar que visitaremos alrededor de Kanchanaburi, una foto de un lugar que estaba entre la tercera y la cuarta cascada y en el que dos chamos tailandeses vestidos se bañaban. Esta gente está muy necesitada de teléfonos móviles que se puedan meter en el agua para así poder vivir sus vidas plenamente. Para llegar al lugar y bañarte había que caminar por las piedras esas que resbalan un montón y aunque la tenían para ellos solos, no merecía la pena el darte una hostia para bañarte teniendo tantas alternativas en el lugar.

Otra foto de la cascada Lai Kun Rang

En la bajada hice unas cuantas fotos más de la primera cascada y se puede ver la cabeza de un julay que estaba en su piscina. Aunque la piscina es profunda, para llegar hay que hacer unos cuantos ejercicios de malabarismo y lo más fácil es entrar por la derecha, por la zona del pedrolo que se ve en primer plano. Esta cascada, en época de lluvias, tiene que ser espectacular.

La ropa de los fantasmas tailandeses

Cuando vas subiendo a las diferentes cascadas del parque nacional de Erawan, de cuando en cuando te topas con un árbol recubierto de ropas y trapos y hasta con maniquíes. Yo lo primero que pensé fue que como doverinto comenta poco, debe ser porque ha montado unos cuantos chiringuitos de venta de ropa en plan gitano por allí (obviamente, ahora que se cancela a todo el mundo, debería haber escrito en plan truscolán y podemita, que es más aceptable porque al fin y al cabo, a todos nos da asco esa chusma y gentuza de la peor). Cuando vi al guía le pregunté si hay que pedir licencia o simplemente trincas un árbol y ya tienes el negocio y me dijo que no, que esto era más bien el acondicionamiento del escenario en plan película de terror por si a Virtuditas le daba por pasar por allí, que yo no la veo subiendo a la cuarta cascada porque con lo mórbida que es, ni de coña trepa el kilómetro que la separa de la tercera. No, estos trapos y ropas los dejan los tailandeses para mostrar su respeto por los fantasmas y los espíritus tailandeses que se esconden en sus bosques esperando que les faltes el respeto para atacarte y hacértelo pasar mal o peor. Claro, eso tiene mucho más sentido que lo del chiringuito gitano (digoooooo truscolán-podemita). O sea, que en ese país, los fantasmas y los espíritus están en los bosques y como el país es un bosque gigantesco, básicamente es como la Interné de los fantasmas, están en todos lados porque en todos lados en Tailandia hay bosques. Al parecer a los fantasmas les gusta la ropa en colores brillantes, como a las hembras de Vecindario, capital de Mórdor, solo que a esas, que moran en Gran Canaria, el material de la tela solo puede ser la lycra, que se fabrica en todo el mundo y se exporta a Vecindario en rollos de miles y miles de metros porque hay mucha chicha en cada uno de esos muslos y las lorzas son del tamaño de rinocerontes y para taparlas, hace falta mucha lycra. Así que aquí tenemos una curiosidad terrorífica de los bosques tailandeses. Esto me recuerda a la Rosaura de mi hermana, que después de perder sus dos minutos de gloria, acabó en la keli de mis padres en el campo, en donde pasaba los días sola en una habitación en la que habían nacido y muerto un montón de gente y poco a poco se fue llenando de un moho verde en media cara que yo estoy convencido que era los fluidos que le impregnaban los espíritus malignos. En un fin de semana que fui con mis amigos la puse en una cuna (que no veas lo que cuesta meter a la Rosaura en una cuna, que era casi tan grande como Torrebruno) y una amiga la descubrió junto a su cama y le dio un ataque de histeria y a nosotros un ataque de risa. Esto me lo voy a apuntar que seguro que lo puedo usar en ese lugar conocido como YO NUNCA.

Lai Kun Rang, la primera cascada

Y finalmente llegamos a la primera cascada, llamada Lai Kun Rang. Veremos dos fotos similares. Esta fue en la subida y todavía no había gente en el lugar, pero es que en la segunda tampoco había nadie, aunque estando la segunda y la tercera tan cerca y con mejores piscinas, no tiene mucho senetido el bañarse aquí, que la zona esa que se ve con piedras resbala que no veas, aunque lleves unas playeras calamar y en la parte de la izquierda, ya se pueden ver en el agua los adorables pececillos que te arrancan cachos del cuerpo.