Con la chica esa salvaje


Ayer volví a ver La chica salvaje – Where the Crawdads Sing, película que me gustó mucho y que como no hay estrenos, aproveché para disfrutar de nuevo y esta vez, la sala estaba mucho más llena que hace una semana, aunque igual es porque los cines se han convertido en centros de acogida de refugiados de la caló, que allí con su airito acondicionado a veinte grados, se está de fábula y de puro lujo Merillein. Mientras veía la película me di cuenta que de haber estado yo en la sala de los guionistas, con un par de cambios en el guion esto podría haber sido una obra maestra, aunque igual se habría alejado algo del libro en el que se supone que está basada.

Mi primer cambio viene con la relación entre Kya y Tate, el primer macho del que se encoña. Resulta que estos dos se conocen desde niños y el siempre la ha tenido en su punto de mira como esa hembra a la que se la puedo jincar. En un momento determinado, ella vive sola, es una adolescente y claro, como no hay agua corriente en su keli ni termo, huele a hembra que no veas. Él le regala unas plumas que encontró y que a ella la ponen caliente como una mula y le deja una nota escrita, aunque en un encuentro entre ambos, ella le dice que gracias por la nota, pero como no sabe leer, como que no tiene ni idea de lo que le quiso decir. Esa escena habría quedado más descriptiva si ella le dice que la nota solo le sirve pa’ limpiarse el orto después de jiñar, que ni siquiera se la puede poner de compresa porque se la escribió en un papel que no absorbe mucha sangre. Un rato después, él la ha enseñado a leer y escribir y en todo ese tiempo, la trata con un respeto que no veas, no le insinúa nada ni la roza. Ella que empieza a frustrarse le dice que le agradece que la haya enseñado pero que qué es lo que quiere y al final acaban de morreo. Esa escena habría estado mucho mejor si vemos a ella preparándose para el encuentro y quitándose las bragas en su keli y comentando como de pasada que «hoy ya voy a follar» y después, cuando le da las gracias, se tira al suelo, sube las patas y le grita que se la empete hasta que le raspe las amígdalas y le provoque arcadas. La escena habría sido mucho más intensa cinematográficamente hablando. En la peli nos quedamos con la versión sosa y mojigata en la que después hay un viento que crea un remolino y el le da un besito flojo, que ni siquiera le intentó meter la lengua hasta la campanilla y tocársela como si fueran los cuartos de las campanas de fin de año.

Tras la traición y la gran decepción con Tate, que no la llegó a chingar, ella inmediatamente se encoña con Chase, que no tiene pelo rubio y que yo creo que ella ya asumió que los rubios son mojigatos y acarajotaos. Este la invita a un picnic y según se sientan, le pone la pierna encima pa’que no levante cabeza y ella lo para en seco. La escena habría sido más fluida si ella le dice que ese día lleva bragas y por eso no puede follar. El la corteja y la camela y finalmente, se la lleva a un viaje de pseudo-negocios y en la peli, entran en el motel y en cuestión de milisegundos, se aflojan la ropa y se quitan algunas piezas de la susodicha, se tiran en la cama y chingan. No hay cortes en la escena y el tío empujó SEIS VECES y en las dos últimas ya se estaba corriendo. Por Dios, que esa primera vez de esta pobre tuvo que ser con el puto campeón del mundo de la eyaculación hiper-mega precoz. De nuevo, la escena habría ganado muchísimo más si ella grita y gira la cabeza trescientos sesenta grados como la niña del exorcista y se ve la forma de la polla subiendo y bajando por la garganta, habría sido algo épico y legendario y bueno, que el chamo le dure un poco más y cuando la chinga, ella abre la boca para gemir y que le salga un chorro de lefa. A esa versión de la película yo le habría puesto un diez. Al final nos tuvimos que conformar con el polvo más corto de la historia del cine, con los dos vestidos, que yo no estoy ni seguro que él la llegó a meter en caliente y que quince segundos más tarde, cuando acabó, es que ya tenía hasta la bragueta subida y ella la falda baja.

En el tramo final de la peli, cuando estamos en eso que sería el epílogo, supuestamente hay sexo pero nos lo roban, solo vemos que se quitan la ropa pero más nada. Ya se lo podían haber currado y haber hecho algo más visual.

En fin, que son unas meras sugerencias con las que la película ganaría mucho, pero bueno, que tal y como la dejaron también está bien, pero se tendrán que conformar con el ocho que le puse.


2 respuestas a “Con la chica esa salvaje”

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