Expediente Warren: Obligado por el demonio – The Conjuring: The Devil Made Me Do It

Creo que una de las mejores sagas de películas de terror son las de Expediente Warren, aunque yo las conozco como The Conjuring porque soy así de fabuloso. Tanto la primera, Expediente Warren – The Conjuring como la segunda, Expediente Warren: El caso Enfield – The Conjuring 2, consiguieron la máxima puntuación en mi particular sistema y en el mejor blog sin premios en castellano están consideradas como PELICULONES, así que ni una infestación de truscolanes y podemitas infectados de su virus asqueroso y zarrapastroso me habría impedido ir a ver The Conjuring: The Devil Made Me Do It, que en España se estrenó como Expediente Warren: Obligado por el demonio – The Conjuring: The Devil Made Me Do It.

Una pareja de julays por fin conocen a la familia del Güaca y las pasan putas

Esto empieza como muy casual, con el exorcismo de un niño requete poseído por un demonio o así, que en el cine de terror los demonios le tienen una tirria de que te cagas a los niños, al contrario que los curas, que los ven más bien como objetos para presuntos tocamientos. Bueno, el exorcismo acaba raro porque el demonio se salta del niño a un pavo joven, que resulta ser el novio de la hermana del chaval y al principio parece que todo va bien hasta que le sale un ramalazo truscolán que no veas y hasta amenaza con irse a güaterlú, como otros mierdas cobardes que no vale la pena mentar pero que les da tanto asco su raza que follan rumanas y las colocan en teles locales. Bueno, pues a partir de ahí, los exorcistas empiezan a investigar y aquello es una maldición truscolana pero de las peores y tendrán que hacer lo imposible para pararla porque el objetivo en este caso es matar a varios julays.

Yo sigo cagándome por patas con esta serie. Las escenas de miedo están gloriosamente conseguidas y la tensión se sufre y se vive con la misma pasión que una semana Santa. En este caso hubo muchísimo menos miedo que en las dos anteriores y de alguna manera, hasta fui capaz de barruntar por donde vendrían los malos, pero aún así, después de seis meses sin poder ir al cine, la disfruté como un bellaco y grité en el cine en los momentos adecuados y después tuve la risa boba esa para ocultar tu vergüenza. La historia en sí es muy amena y hasta me han dado ganas de buscar si es cierta en la güiquipedia e incluso mirar si hay algún libro y leérmelo, porque tiene toda la pinta de ser una movida flipante. Las partes del juicio como que fueron las más aburridas, bueno, esas y las movidas de la familia en el jardín de su keli.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, sabes que es vital que vayas a ver todas las películas de terror y que lleves a tu hembra para que la magrees de gratis en el cine cuando se te cuelgue de la tranca, que puede suceder y sucede. Esto no tiene pinta de ser el producto de calidad que buscan los sub-intelectuales con GafaPasta.

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Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

4 comentarios

  1. Probablemente él lo llevaría incluso mejor que yo, están curtidos con los videojuegos cargados de terror y sangre… a veces de refilón veo alguna escena de alguno que está jugando y flipo…

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