Expediente X – The X Files

Hasta que se me ocurrió usar el buscador para comprobarlo, yo he vivido tan feliz pensando que ya había hablado de una de mis series favoritas de todos los tiempos, pero resultó que por aquí solo he comentado una película que hicieron hace quince años. Esta serie me trae recuerdos de las visitas a mi amigo Sergio, la veíamos juntos (en las primeras temporadas) y yo iba por su casa a cenar, ver la serie y siempre me marchaba con un gran regalo, una preciosa bolsa de basura para poner en la calle, que en aquella época no había contenedores y la basura se ponía en las puertas por la noche y después pasaban unos camiones de madrugada que hacían un montón de ruidos y que llevaban a unos julays que se aseguraban de hablar a gritos para despertar a todo el mundo. Se trata de The X Files, aunque para nosotros era Expediente X.

Una pareja de julays picoletos del FBI en lugar de investigar como el resto, asesinatos, terrorismo y esas movidas, a ellos los ponen a investigar las cosas raras, los eventos esos como las visitas a Carlos-Jesús desde Raticulín y similares y poco a poco, van descubriendo las cloacas de una verdad, que por más que dicen que está ahí afuera, no hay manera de dar con ella.

Yo adoraba tanto a Gillian Anderson como a David Duchovny, actores de televisión que jamás dieron el salto a la pantalla de cine o al menos, cada vez que lo intentaban se estampaban contra algo. La serie funcionaba por la química entre ellos, esa relación que siempre parecía a punto de acabar en un catre con los güevos de uno golpeando los bajos de la otra. La química entre ellos seguramente fue algo colateral que cuando la descubrieron, la usaron y abusaron a destajo. Durante un montón de temporadas, la serie se fue complicando más y más y muchísimo más con un elenco de actores secundarios que siempre estaban tramando algo y seguramente esa fue su perdición, aunque tiene mérito que hicieran once temporadas y las dos últimas fueron catorce años después de las anteriores, aunque si soy honesto, para mí las cinco primeras temporadas fueron maravillosas y a partir de ahí la serie se asfixió en su propia leyenda. Me costó un montón ver las dos últimas temporadas porque eran simplemente aburridas y apilaba los episodios en mi ordenador y siempre encontraba un buen montón de excusas para no verlos. Pese a esa decepción, las primeras temporadas fueron tan espectaculares que para mi esta sigue siendo una de las grandes series de la historia de la tele.

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Categorizado como Series TV

Por sulaco

Maximus Julayus

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