Uno de los días de la semana pasada se produjo una conjunción tan grande en la fuerza que se sintió en todo mi universo conocido. Dio la casualidad que por la mañana iba en el tren en dirección a Hilversum haciendo ejercicios de italiano para españoles y practicaba el gerundio, ese tiempo verbal tan conveniente porque permite enfatizar, por ejemplo, que estás jiñando, o lefando o similares. En ese mismo viaje continué con ejercicios de inglés para holandeses y casualmente, también estaba en el modulo del gerundio, que en inglés es con el sufijo -ing, con lo que en inglés sería como jiñanding o lefanding. En el tren de regreso cambié para practicar holandés para ingleses y casi me caigo muerto cuando me tocaban ejercicios sobre el gerundio, o como este es un idioma tan peculiar, un presente continuo y en el caso de estos bárbaros, lo componen con aan het + infinitivo, con lo que siguiendo con el ejemplo tendríamos que estás aan het jiñar o aan het lefar. Después por la noche fui al cine y cambié al italiano para ingleses y cágate y méate toa Merillein, otra vez me tocó el gerundio, que básicamente es como el español o parecido, con lo que cerramos este círculo de tanta mierda jiñando y lefando. En los cienes y cienes de años que llevo con el tema, creo que estas es la primera vez que por circunstancias de la vida, coincide en el mismo día el mismo tema gramatical. También fue un día particularmente prolífico, ya que normalmente como mucho hago prácticas en uno o máximo dos idiomas.
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Isla de Malpandon
Yo no me canso de las miles y miles de islas e islotes que hay en las Filipinas y buceando estuve cerca de la isla de malpandon, que tiene una playita que se puede ver por la izquierda que prometía mucho. Creo que la isla no está habitada. Esto es más bien un islote hormonado pero está junto a una isla de verdad y por eso la dejan tranquila. Tampoco, vista la orografía, sería fácil construir algún complejo turístico en la misma, aunque si les damos una o dos décadas, llegará su hora. Del otro lado de la isla hay más playa, pero en marea baja no se ve muy apetecible.
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Reclusión involuntaria y jardín
Este domingo en la ciudad de Utrecht teníamos una reclusión forzada por una maratón que organizan cada año en la ciudad por estas fechas y que yo nunca padezco porque me pilla en Asia. Al salir tan entrado el mes de mayo, resulta que por primera vez en eones me ha pillado y casi me ha obligado a permanecer en mi casa hasta las dos de la tarde. En realidad son cuatro maratones, ya que los circuitos son diferentes dependiendo de las distancias, que creo que eran tres y después había una cuarta infantil. Montar una ruta de cuarenta kilómetros en la ciudad, otra de veinte, otra de diez y una cuarta de kilómetro y medio o así hace que no sea posible acudir al centro a menos que estés dispuesto a dar unos rodeos que te pueden llevar hasta una hora en bicicleta. Comenzaban a las nueve de la mañana y en la zona en la que está la estación de tren que yo uso aparte de calles y puentes totalmente cortados teníamos que la estación en sí misma se convirtió en una isla separada del resto de la ciudad. En las paradas de guagua los paneles señalaban la cifra mágica de setenta y cinco minutos hasta la llegada de la siguiente guagua, pero el número no cambiaba, con lo que ese debe ser el valor máximo que permite el sistema. Cada ruta tenía unos carteles de un color para que los corredores la siguieran más fácilmente pero al parecer alguien metió la gamba hasta el fondo o la cagó de manera épica y la ruta de diez kilómetros no estaba correctamente señalizada, la gente se perdió y en realidad corrieron dieciocho kilómetros, por calles que no estaban en el trayecto y por las que se había desviado el tráfico y parte del transporte público, con lo que el caos alcanzó proporciones épicas. En mi plan original, iba a ir al cine esa mañana pero mirando los horarios de cierres de calle, me era imposible llegar al mismo a menos que fuera en bicicleta hacia la siguiente ciudad, al sur de Utrecht y saliera desde allí en tren, algo que no estaba en mis planes. En su lugar, opté por ir por la tarde en la ciudad de Amersfoort, en donde ponían la misma película y además podía aprovechar y caminar un rato, que con sol y cielo azul es un lugar libre de turistas y muy bonito.
El sábado y para que me digan a mi que no hay cambio climático, mis zarzamoras, que en años anteriores viven el despiporre en algún momento entre julio y agosto, las tuve que podar porque aquello parece la selva y cortándolas en pedazos pequeños para poder llenar con mayor cantidad el contenedor, que creo que tiene una capacidad de unos ochenta litros y que con esta vez, ya es la segunda ocasión este año que lo he petado con unos sesenta kilos o más de zarzamoras. Por uno de los lados las plantas se han ido varios metros en dirección a otra casa y me costó un güevo y parte del otro acabar con esa intrusión en territorio enemigo. En el lado más positivo, el césped que planté parece que finalmente ha salido y ya he podido quitar el plástico con el que lo cubrí. Esta semana, justo antes de irme de vacaciones, haré una última redada en el jardín y llenaré un tercer contenedor y supongo que cuando vuelva el césped estará enorme y las zarzamoras habrán invadido mi casa.
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La semana pasada en Distorsiones
Estamos en el carrerón final antes de comenzar las vacaciones y tengo hasta pesadillas con todo lo que estoy escribiendo para dejar programado, que aquí parece que el mejor blog sin premios en castellano se hace meneando un poco la punta del nabo pero no, hay que currárselo. Por eso, por la planificación del futuro, el presente se resiente un poco ya que hasta mi cerebro, que mora en un pedazo de cabezón como un papagüevo, se queda sin ideas. Así que éste es el penúltimo resumen antes del apagón. La semana pasada hablé un poco del 4 y 5 de mayo en los Países Bajos en Recordar, honrar y celebrar. Mi gran dilema es si ¿Llevo tres o cuatro? camisetas cuando me pire para Asia, para complementar el uni-gallumbo que me servirá para un montón de días y que es posible que alcance la rigidez del acero. Todo el mundo sabe que yo soy casi tan falso como truscoluña, que no es nación y para explicarlo tenemos el Sulacoverso y lo dejamos con que éste Debe ser un país de cagones.
Llegó el primer resumen de Cine del año con las pelis que puedo ver con Cien leuros de cine y lo he alterado un poco ahora que los posters de las películas están también hospedados en el blog.

La playa de Malcapuya desde el sur con la isla de Corón a la derecha 
Islas Bulog Dos y Cauayan 
Islote de Cauayan y la playa que conecta con Bulog Dos 
El complejo de lujo en la isla de Bulalacao
En Corón, comenzamos viendo La playa de Malcapuya desde el sur con la isla de Corón a la derecha y seguimos por las Islas Bulog Dos y Cauayan y seguimos con el Islote de Cauayan y la playa que conecta con Bulog Dos y lo dejamos con El complejo de lujo en la isla de Bulalacao. Esta semana y durante mis vacaciones seguiremos con Corón, esta semana acabo con las fotos de mi primera visita y después vendrá otra tanda con las fotos de la segunda, o sea, más de lo mismo, con mucho mar, playas y todo lo demás.
Fui a ver seis películas al Cine y por aquí comenté cuatro ya que más o menos está todo bajo control y tengo al menos tres películas para cada uno de los próximos fines de semana. Comenzamos con la entretenida comedia Pequeño gran problema – Little, seguimos con el documental bélico They Shall Not Grow Old, que técnicamente es fabuloso pero que acabó aburriéndome. Después seguimos con la excelente Hotel Mumbai y acabamos con el masque de After: Aquí empieza todo – After.
Y cerramos con parte de la comida:

Pollo con beicon y puerro 
Beignets al estilo del Café du Monde 
After: Aquí empieza todo – After 
Mantecados de Gran Canaria 
Guisantes con salchichas 
Magdalenas del carajo, mi receta 
Salmón cocido con gambas y cuscús 
Lacitos de hojaldre 
Judiones con salsa de tomate a la griega 
Pan de suero de mantequilla 
Quesadillas con carne de vaca 
Mermelada de moras 
Brownie
Y así transcurrió la semana






