El año 1962 fue terrible para la ciudad de Utrecht porque fue cuando se condenó el canal que rodeaba completamente el centro de la ciudad y que se llama Stadsbuitengracht, que algunos estudiosos traducen como truscoluña no es nación pero que literalmente es el canal fuera de la ciudad. Ese canal o foso estaba en el lugar desde el siglo XII (equis-palito-palito) y fue sacrificado en parte para que los culocochistas, como ciertos comentaristas de por aquí, pudiesen llegar con sus vehículos hasta el centro de la ciudad con carreteras de muchos carriles. Para rectificar esa aberración de los culocochistas, hubo un referéndum en la ciudad que ganamos los que queríamos que se condenara a los coches a la periferia y se restaurara el centro, proyecto que aún está desarrollándose. En el año 2016 se recuperó este tramo del canal y renació del asfalto el Daalsesingel y al fondo, si observáis bien, veréis el hotel de la foto del viernes pasado. Justo al lado del mismo y por debajo del centro comercial está el único tramo que falta por restaurar y que está previsto terminar el año que viene. En esta zona los puentes no son levadizos, con lo que los barcos grandes no podrán recorrerlo y el tráfico de peatones y autobuses hacia el centro histórico no se verá afectado. Lo que sí que habrá seguro dentro de un año es barcos que darán la vuelta a la ciudad de Utrecht por el Stadsbuitengracht.
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La semana pasada en Distorsiones
La semana pasada comenzó saltando De receta en receta con múltiples fracasos, que no todo lo que uno cocina acaba resultando épico y casi-legendario. De pura casualidad me tropecé con un vehículo eléctrico similar a otro que vimos la semana pasada, o básicamente el mismo pero con distinto uso y lo vimos en Recogiendo el correo con vehículos eléctricos. Cambiamos de tema con Las semillas y mis intentos para producir pimientos de Padrón por aquí arriba. Con otro cambio de tema acabamos analizando La conexión musical. Llegamos al fin de semana con un vídeo de un Puente levadizo cerrándose en Utrecht.
Seguimos viendo fotos de Utrecht y durante la semana vimos la Via peatonal por fuera de la estación Utrecht Centraal y seguimos con Utrecht Centraal y Stadskantoor y después vimos La nueva entrada de Utrecht Centraal desde el centro y cerramos la semana con el Catharijnesingel, el hotel nuevo y el centro comercial.
Fui a ver cuatro películas al Cine aunque dos de ellas fueron repeticiones. Una es Con amor, Simon – Love, Simon y la otra Deadpool 2. De las que comenté comenzamos con la mierda de documental El Mar Nos Mira De Lejos, seguimos con la comedia Thi Mai, rumbo a Vietnam, mejoramos un poco con la comedia La muerte de Stalin – The Death of Stalin y acabamos con No te preocupes, no llegará lejos a pie – Don’t Worry, He Won’t Get Far On Foot.
Estuve el fin de semana en Málaga así que el resumen de la comida es más compacto:
Y así transcurrió la semana.
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No te preocupes, no llegará lejos a pie – Don’t Worry, He Won’t Get Far On Foot
Después de volver de las vacaciones me costó un poco coger el ritmo a la película sorpresa de los martes, aunque la razón fue en las lluvias que caían ese día, que combinadas con la película que ya sabía que ponían me hacían abandonar la empresa y no ir al cine. La de hoy estuve a punto de dejarla pasar porque el trailer, cuando lo vi, no me pareció gran cosa y pese a que no llovía me daba pereza ir al cine a las nueve de la noche en bici, ver la película y volver a casa a las once y pico. Tras dudarlo, finalmente decidí apechugar e ir a ver Don’t Worry, He Won’t Get Far on Foot, película que se estrena en España en un par de semanas con el título de No te preocupes, no llegará lejos a pie. Un julay las pasa putas y canutas
Un chamo borrachuzo que no veas, de esos que pueden confirmar y confirman que tienen un problema con la bebida, tiene un accidente de tráfico mientras su coche lo llevaba otro borrachuzo y acaba cuadrapléjico o algo así. El tío como que sigue alcoholizado y en silla de ruedas y en cierto momento se apunta a un grupo de borrachuzos anónimos y el que lo lleva en el proceso es un mariquita desbocado pero adorable. En estas que descubre que puede hacer viñetas y que su humor negro y cínico mola a un periódico y acaba colaborando con el mismo y a la vez, comiéndole el potorro a una azafata que se chifla toda cada vez que le lamen los bajos.
Una de esas películas basadas en la vida de alguien que no conocíamos hasta ese momento. La dirige Gus Van Sant, uno de esos directores que de cuando en cuando reaparece con una historia interesante y aquí la tiene. Para mi el principal inconveniente es Joaquin Phoenix, que siempre tuve la sensación que estaba sobre-actuando. Exagera demasiado borracho y exagera aún más cuando está en la silla de ruedas y eso le hace perder credibilidad. Pese a él, la película funciona por los personajes secundarios y sobre todo por Jonah Hill, que borda su papel de ex-alcohólico y mariquita rico y le roba todas y cada una de las escenas en la que aparece al protagonista. La película tiene momentos cómicos que funcionan muy bien pero en las escenas dramáticas pierde un poco el ritmo y cansa. Probablemente si hubiesen usado la tijera y eliminado unos veinte minutos, estaríamos ante un peliculón.
Esto es un cine demasiado serio para gustar a los miembros del Clan de los Orcos pero sí que puede llamar la atención de los sub-intelectuales con GafaPasta.
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La muerte de Stalin – The Death of Stalin
Llegamos a otra de esas películas que aparecen en la filmoteca y cuando la descubres, flipas porque jamás habías oído hablar de ella. En este caso es una comedia, con lo que ya me tenían ganado y además, basada en un personaje real y aunque supongo que todo lo demás es inventado, ya tenía puntos suficiente para colarla en mi programación y así fue como llegué a The Death of Stalin, película que se estrenó en marzo de este año en España con el título de La muerte de Stalin. Un joputa julay la diña y se monta un pitote que no veas
En Rusia, en pleno despiporre sádico y asesino de Stalin, el chamo tiene una hemorragia cerebral y entre sus amigos se monta una competición para demostrar que ellos son mejores comunistas que el resto y agenciarse el control del partido y del país. En esa carrera frenética toman parte también los dos hijos tontos de Stalin. Cuando finalmente el dictador muere,la cosa se vuelve aún más surrealista con intentos constantes de unos y otros por anular al resto y tomar el poder.
La película empieza con una escena épica de un concierto de música clásica que están transmitiendo por la radio. Termina y la radio recibe una llamada de Stalin pidiendo que le manden la grabación. Resultó que no lo habían grabado así que encierran a todo el mundo en el lugar y vuelven a tocar el concierto para poder grabarlo y mandárselo al dictador. Con ese arranque, el resto de escenas son surrealistas y usan la crueldad y el sadismo de esa gente para crear escenas cómicas que funcionan en algunos casos muy bien y en otros no terminan de disparar la risa. Toda la historia se basa en personajes extremos, allí no hay ninguno normal y lo que parecen tener en común es que con tal de sobrevivir, todos están dispuestos a hacer cualquier cosa, salvo por el hijo de Stalin, ese directamente está loco y como su padre es el puto amo, se la suda. La película va añadiendo niveles de paranoia según avanza y nos movemos hacia el funeral pero en el tramo final pincha, se vuelve demasiado seria y eso no sentó bien a la historia. Los mejores momentos son los de humor negro y negrísimo del comienzo, sobre todo los relativos al tipo que torturaba y mataba a la gente según las listas que le preparaba Stalin cada día. Al final tenemos una comedia que iba bien y descarriló en su tramo final.
No es el tipo de cine que puede gustar a los miembros del Clan de los Orcos, pese a que tiene violencia porque se basa también en escuchar los diálogos y en ver las reacciones de los protagonistas en sus interacciones. Sí que puede gustar a los sub-intelectuales con GafaPasta, aunque me da la impresión que incluso entre ellos no levantará grandes pasiones.






















