El miércoles estaba laburando desde mi keli y al mediodía aproveché para tomarme un cafelito gratis con mis vecinos y cuando estábamos de plática, salió el tema de las vacunas, que yo soy super-fans y les confirmé que la de la gripe me la pusieron, como siempre y hasta la de la pandemia podemita, suciolista y truscolana, aquella en la que los izquierdosos quisieron matar millones de personas del mundo civilizado para llenarlo de miasma y gentuza musulmana sin estudios, que es lo que les gusta para perpetuarse en la mamandurria y las corruptelas. También en la conversación salió el tema del presupuesto anual para vacunas que tengo en mi seguro médico, que no uso mucho porque es que no tengo necesidad de ninguna vacuna que ya no tenga. Al regresar a mi keli se me ocurrió coger mi libro de vacunas, el geleboek o el libraco amarillo, que es el nombre científico por el que se le conoce porque aquí, cuando se trata de las vacunas, seguimos en la Edad Media y por razones que se me escapan a la comprensión, no hay un control de las mismas muy escrupuloso y puedes ir a ponerte una, no llevar tu libro y repetir al año que viene y ni se enteran. Lo que descubrí es que el sábado de la semana pasada se me caducaba la vacuna de las fiebres tifoideas, una que es crítica porque yo vuelo mucho entre las Canarias y los Países Bajos y voy a las Maldivas y puede suceder que un avión tenga que hacer un aterrizaje de emergencia en truscoluña, que no es nación, y sin esa vacuna te arriesgas a morir por culpa de la miasma y la gentuza troglodita que vive en esa zona del mundo que hay que cancelar pero-que-ya. Instantáneamente, comencé una búsqueda de los diferentes centros que ponen vacunas para viajeros, que es el grupo en el que se encuentra la de las fiebres tifoideas y encontré una consulta médica en el centro de Utrecht y que me la podían poner el mismo viernes uno de mayo, solo tenían una cita disponible, así que la cogí. El viernes me acerqué al lugar, el médico habló conmigo para justificar el pastizal que hay que pagar y me la puso, como quedó registrado en mi geleboek, del cual dejo constancia de la página actual, en la que está la anterior vacuna de las fiebres tifoideas y las vacunas de la pandemia podemita, suciolista y truscolana de los años 2023 y 2025, que en el 2024 no me la pusieron.

Una cosa que yo no entiendo y nadie ha sabido explicarme es la razón por la que las vacunas de la gripe, que yo me las llevo poniendo desde que llegué a los Países Bajos, no las apuntan en tu libro de vacunas. Otra cosa fascinante es que el médico de la consulta a la que fui la semana pasada tiene en su sistema esa vacuna mía, pero no las demás. Mi médico de cabecera tiene las de la pandemia podemita, suciolista y truscolana, pero solo porque yo marco una casilla para que le informen, que si no la marcas, no le dicen nada.




