Dentro del conjunto de templos que conocemos como la Pagoda Perfumada tenemos la Thien Tru, que obviamente todos sabemos que se traduce como la cocina del cielo o la Pagoda exterior y hasta se la ha llegado a llamar truscoluña no es nación en algunos lares. En esta pagoda hay un chamo enterrado que al parecer tuvo que ver con la reconstrucción del siglo XVIII (equis-uve-palito-palito-palito). La falta de gente en la imagen no quiere decir que allí no hubiera nadie sino que el sol y el calor eran tan intensos que la basca se refugiaba en las sombras.
-
Las dos semanas pasadas en Distorsiones
Después de dos semanas de parón en el resumen semanal lo vuelvo a retomar en el día que doy la mano a ciento y pico personas por la manía holandesa del Beste Wensen con la que te saludan el primer día que se topan contigo tras el año nuevo. En este tiempo que ha pasado, estuve en Gran Canaria y regresé y entre las cosillas que se pudieron ver en el blog tenemos que completé Mi segundo árbol de italiano en Duolingo y algo más. Lo dejé todo más o menos preparado y solo hubo dos anotaciones que surgieron desde Gran Canaria, siendo una de ellas El regreso a España en Navidades, anotación que tendré que volver a revisar para buscar los errores ortográficos que el programa de WordPress para iPad no corrige. También regresaremos a ese viaje algún día de esta o la semana que viene para ver los increíbles y fabulosos vídeos que hice. La otra anotación que habrá que revisar se titula Incuajable.
Por supuesto, tuvimos las clásicas anotaciones que llegan en estos días, comenzando por la tradicional Feliz Navidad y terminando con el ¡Feliz Año 2016!.
Durante las dos semanas vimos un montón de fotos de los alrededores de Hanói que comenzaron con El templo con la serpiente sobre la montaña, después vimos un Arrozal y torre cárstica en Tam Coc, vimos El río entre las torres cársticas, vimos una Familia en canoa en el río Ngo Dong. Flipamos con el Fotógrafo remando con los pies en el río Ngo Dong y seguimos con Barcas con turistas en el río Day y un Hombre recogiendo almejas en el río Day, al cual vimos cuando íbamos de camino a la Pagoda perfumada, de la que vimos la Entrada de la Pagoda perfumada y después Uno de los edificios en la Pagoda Perfumada
También tuvimos alguna bicicleta como la Bicicleta malamente escoñada en Pisa y una Lavadora en bicicleta y como estoy que no paro, ya las he añadido al Álbum de fotos de bicicletas.
Otra de las series eternas que regresó fue la de las Cervezas y en ella descubrimos la Grimbergen Blonde y también las he añadido al Álbum de fotos de cervezas
Fui a ver seis películas al Cine durante estas dos semanas, aunque tres de esas ocasiones fue para ver nuevamente Star Wars: El despertar de la fuerza – Star Wars: The Force Awakens y no serán las últimas. En la bitácora, comenté Un paseo por el bosque – A Walk In The Woods, película que me gustó bastante, igual que la comedia holandesa Bon Bini Holland y la racha acabó con el aburrido drama de bolleras Carol. Comenzamos el año con la aburrida y mala Frente al mar – By The Sea y regresamos al buen rollo y las películas buenas con las dos películas españolas que vi en Gran Canaria, Ocho apellidos catalanes y Palmeras en la nieve. Acabé el año 2015 con DOSCIENTAS TRECE películas, nuevo récord y un ritmo de una película cada CUARENTA Y UNA horas. Por supuesto, esta semana tendremos los épicos resúmenes del semestre y del año.
Por razones obvias me salto el resumen de la comida y lo dejamos para la semana que viene y os puedo asegurar y hasta os aseguro que será ÉPICO. Hasta entonces, podéis aprovechar para haceros un DosDedos, la dieta legendaria popularizada por cierta princesa y así soltar lastre, aunque siempre es más aconsejable el jiñote para estos menesteres.
Y así transcurrieron las dos semanas pasadas.
-
Palmeras en la nieve
Aunque vivo en el extraperlo, sigo las noticias cinematográficas españolas un poquillo y siempre que vuelvo al terruño busco la manera de pasarme por los cines a ver todo los productos locales que estén en la cartelera. El comienzo del año me pilló yendo a la playa a pasar el día y por la tarde yendo al cine a ver Palmeras en la nieve, película que además, fue rodada mayormente en la isla de GRAN CANARIA. Un julay se encoña de una pava pero resulta que es de color y él de blanco y negro y no hay compatibilidad
En Guinea Ecuatorial, un chamo llega a trabajar y descubre un lugar increíble. La vida allí es totalmente diferente a la que hay en España y pronto se enamora de una negra que se la pone morcillona y a la que cogerá siempre que puede. Entre el trabajo y las movidas de la independencia de la colonia, su vida se irá complicando, aunque sin dejar de chingarse a la pava y como todo lo bueno se acaba, al final tendrá que marcharse pa’ España y dejar a la chama atrás.
Dígamos lo más duro. Para ser una película de más de dos horas y media, es jodidamente entretenida. Es una especie de Falcon Crest en las colonias y con un tipo que al contrario que su hermano, que prefiere mojarla en toda almeja que pille, el protagonista se centra en una y le da candela siempre que puede. Pese a la diferencia de raza entre ambos, se quieren más o menos de verdad. Guinea Ecuatorial, pese a lo que pretenden cuatro descerebrados e hijos de zorra zarrapastrosa, fue la última de las colonias españolas ya que como sabemos, truscoluña NO ES NACIÓN. La vida allí era muy dura para los locales, que estaban siempre sometidos al abuso de los colonizadores. Vemos que hay gente buena entre ellos y otra muy mala y penca, sobre todo el grupillo de tíos que sale los viernes a emborracharse y chingar a la que pillen por el camino. La película se atasca en ocasiones, como si se hubieran saltado trozos completos del libro y otras historias que comienzan, las dejan a medias. Mario Casas es un guaperas pero aquí se ve algo desbordado y cuando tiene que mostrar algún tipo de emoción compleja en la cara, no puede, no puede, él lo intenta pero de cada tres cartuchos, dos son de gofio y no los puede disparar. Eso sí, el colega corre como un galgo por los bosques de Gran Canaria. Por suerte, hay un montón de actores y actrices que hacen su trabajo bien y ayudan a que la película no se descarrile. Imagino que han cortado otras tres o cuatro horas y quizás si hacen una miniserie con todo el metraje, logran una obra maestra. Pese a las cosillas negativas, la película está bien y merece la pena verla.
Esto no es cine para los miembros del Clan de los Orcos, es demasiado sofisticada para ellos que ni siquiera saben que Guinea Ecuatorial no fue hasta hace mucho parte de España. Puede interesar a los más atrevidos de los sub-intelectuales de GafaPasta.
-
Ocho apellidos catalanes
Esperaba como agua de sequía, que no de mayo, porque en Holanda y gracias al cambio climático, llueve sin parar trece de los doce meses del año y en más de la mitad, no es lluvia, son baldes que te tiran sin parar a la cara. Decía que esperaba con ansia que aguantara en la cartelera de cine española cierta película que es una segunda parte y de la que no se habló en su momento porque no coincidió con una visita a los cines españoles, aunque de tapadillo y sin que jamás lo reconozca diré que es posible y probable que haya hecho una excepción y la hubiera o hubiese podido ver. Hoy voy a comentar Ocho apellidos catalanes. JULAYS, truscoluña NO ES NACIÓN
La pava de la primera película que no vi ya no está con el andaluz y se ha encoñado de un truscolán que organiza una boda falsa redecorando el centro del poblacho en el que vive para que parezca truscoluña de verdad y darle una alegría a su abuela, la ricachona del pueblo y la que recibe el tres por ciento de todos los demás. El andaluz se va con el padre de la vasca a la boda y allí se volverán a encender los fuegos uterinos del amor.
Fui a ver esta película con un amigo que entraba al cine prácticamente obligado porque le habían dicho que habían oído que no es tan buena como la primera. Quizás no lo sea, pero es una comedia del copón y te ríes una jartá. Tiene sus momentos en los que flaquea, sobre todo en algunas de las pomposas escenas de la nación truscolana pero en los momentos en los que la cámara se acerca a dos o tres personajes, la película recupera el ritmo, los golpes de humor se reproducen y te ríes sin parar. Dani Rovira siempre me ha parecido un actor raro, como que lo fuerzan a ser galán cuando a él lo que le va es la comedia. Sabe como moverse en el género y su don de lenguas es la envidia de todos los que llevamos más de cuatrocientos días de constancia en el duolingo. Su dúo con Karra Elejalde es fabuloso, hay química entre ellos y sus escenas juntos son las mejores. El momentazo en Madrid es épico. Carmen Machi en esta ocasión está un poco apagada y repetida pero da igual cuando tenemos a Rosa María Sardá desatada como una truscolana de pro. Finalmente decir que Berto Romero para mí fue el más flojo de todos, su recargado personaje truscolán es demasiado excesivo y acaba por cansar. La historia es simple, directa y no busca el humor sub-intelectual sino el más marrullero que nos gusta a los demás. Pese a las caídas de ritmo y a que algunas escenas las estiraron demasiado, vale la pena.
Esto es cine obligatorio para todos y cada uno de los miembros del Clan de los Orcos, que además harán bien en llevar a sus hembras y hasta a sus hijos si ya los han destetado. Puede afectar negativamente a las funciones cerebrales, si las hubieran, de los sub-intelectuales de GafaPasta, que harían bien en mantenerse alejados de los cines en los que la estén poniendo.

















