De los puentes que cruzan sobre el Danubio en Bratislava, el que más me gustó fue el Starý most o Puente Viejo (pero no Ancestral, como otros ….). El puente actual no es el original, aunque ambos tienen un tamaño de cuatrocientos sesenta metros de largo. A lo largo de este milenio, el puente se cerró primero al tráfico de reconocidos y desconocidos culocochistas, después se prohibió el paso a las guaguas y finalmente lo cerraron, desmontaron el viejuno y pusieron el que vemos en la foto, que usan peatones, bicicletas y tranvías.
LLegamos al final de lo que comenzó en Sobre Brujas y Rotterdam y continuó en Sobrevolando el sur del Randstad y solo algún Dios borrachuzo sabe si algún día harán vacunas para que los aviones regresen a los aires petados de turistas y uno pueda saltar de ciudad europea en ciudad europea como cabra en el monte o los culocochistas en carreteras llenas de baches. Lo de hoy es simple y en otro universo paralelo al nuestro y sin truscolanes, podemitas ni pandemias, esto habrían sido los últimos veinte segundos de un vídeo único y veríamos el aterrizaje, que para mí es la parte más tonta de un vuelo, a toda velocidad. La acción comienza exactamente en donde se quedó el vídeo anterior y ya estamos con las pezuñas del avión bajadas, los alerones todos cambaos bajo las alas para poder sustentarse volando a menos velocidad y con los meneos habituales de estos eventos. Es de noche, así que afuera el mundo se ve un pelín diferente. La música es la versión instrumental de la canción Blue Monday que se puede escuchar en el trailer de la película Wonder Woman 1984 interpretada por Sebastian Böhm, que casualmente hizo también el tema instrumental de otro vídeo que hemos visto esta semana. Hay dos momentos en los que durante unos poquísimos segundos aceleré la velocidad de reproducción para darle más dramatismo al vídeo y para que acabara junto con la canción, pero esos instantes son irrelevantes en la duración total.
En mi selección de fotos inicial, creo que había unas quince fotos de esta iglesia, pero he descartado doce y esta será la última que veremos. La iglesia sorprende en su interior por lo alegre de su paleta de colores, esa pintura celeste en los bancos y en las paredes es fantástica. Esta foto debe ser de la tercera vez que fui por allí y por fin pude entrar a hacer fotos. No sé si es porque la iglesia es tan bonita o porque allí el catolicismo está en alza, pero cada vez que el presunto (también conocido como curilla) tenía una gala, se petaba que no veas.
Ayer veíamos en Patinando sobre el hielo en Veluwemeer un documento estremecedor y hoy tenemos otro que hice al día siguiente. En principio, el sábado quería ir a patinar al Merwerdekanaal, que Genín se conoce de sobra porque cuando hice la serie de casas-barco en Utrecht, casi todas las que vimos estaban en el susodicho. Es también el canal por el que está la ruta para bicicletas que uso para ir al cine. Por la mañana, después de ir al Toko, que es el nombre que le dan por aquí a los supermercados chinos, decidí dar un pequeño rodeo de regreso a mi casa para ver que tal estaba el hielo en el Merwerdekanaal y me convenció bastante. Después visité otro canal más cercano a mi casa. Estaba por decidirme entre ambos cuando algo desatascó mis neuras neuronales y recordé que cuando fui a correr por la mañana, que uno es un atleta y ONCE grados bajo cero no van a impedirme ir a correr, pues cuando pasé por la zona me dio la impresión que había un chamo que quería patinar en el Plas Laagraven, el lago que está a trescientos metros de la puerta de mi keli y que normalmente es una reserva para pajarracos, que usan para descansar y agruparse cuando se bajan al sur en otoño y para reproducirse en primavera. Cogí los patines y decidí echarle un vistazo, que trescientos metros no es nada y además, con trescientos más, llegaba al otro lugar que ya había revisado en un canal. Resultó que en el Plas Laagraven ya había gente patinando, habían limpiado un recorrido y estaba perfecto y maravilloso así que corrí al borde del lago (o charca), me quité los zapatos y me puse los patines, dejando las botas en una bolsa a la vera del hielo y aquello fue maravilloso, una pista circular de unos ochocientos metros a trescientos metros de mi puerta. Este lago lo hicieron hace unos pocos años, cuando rediseñaron la zona para hacer el parque, el cual se ve con frecuencia en mis pantallazos de mis sesiones de correr porque siempre voy por ahí. El sábado hice más de diez kilómetros, incluso haciendo una videollamada por el güazá a mi madre y mi hermana que hicieron una vuelta entera conmigo, llamando a otros amigos y haciendo fotos y vídeos. Hoy tenemos por aquí otra vuelta entera que grabé con la cámara que normalmente baja debajo del agua y que en esta ocasión estaba sobre el agua. La música que acompaña a este vídeo es la canción Sweet Dreams (Are Made of This) (Eurythmics Epic Cover) de Sebastian Böhm y puedo confirmar y confirmo, que mis sueños están hechos de patinaje sobre hielo. El domingo regresé al lugar por la mañana y me hice diez kilómetros más, con lo que calculo que mi total, entre los tres días, debe rondar los cuarenta kilómetros. Entre eso y que fui a correr el miércoles, el jueves y el sábado, creo que he hecho una cantidad dantesca de ejercicio la semana pasada. Este lugar, ahora que sé que el agua se congela bien (aunque recuerdo que en la vez anterior no llegó a congelarse por el gran tamaño que tiene la charca), se convertirá en mi base de operaciones y el sitio al que iré a patinar siempre que no tenga otros planes.
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.AceptarRechazarLeer más
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.