De Koh Samui a Bangkok y algo de turismo

El relato del viaje a Birmania y Tailandia del 2011 comenzó en la anotación De Utrecht a Bangkok pasando por Hilversum y Amsterdam

Todo lo que comienza tiene un final y mis vacaciones en Asia en este 2011 ya llegaban a su fin y tenia que regresar a Bangkok para dar el gran salto de regreso a Utrecht. Mi penúltimo día comenzó con el desayuno de los campeones, con café, zumo de naranja, dos tostadas, un poco de brioche, dos huevos revueltos con queso y beicon y dos panqueques americanos con miel y mermelada de fresa, además de un scone y algo de fruta fresca. Esto lo pongo porque por aquí hay extendida la idea de que no como y aunque solo haga desayuno y cena, ambas son unas comidas completas. Después preparé mi mochila y arreglé cuentas con el dueño del Pandora Samui Hotel, el lugar en el que pasé cinco días fantásticos y que recomiendo a todo el mundo. El dueño es francés pero su madre es española, así que habla el idioma universal. Ellos me llevaban hasta el aeropuerto boutique de Koh Samui y a las diez y media estaba en la extensa cola de facturación. Cuando me llegó el turno la chica me dijo que había overbooking (¿sobreventa?) de billetes y que si me ofrecía voluntario a salir dos horas más tarde, me daban el equivalente a cuarenta leuros. Le dije que por desgracia yo si no son cien leuros y ella me come el rabo hasta que vomite el Jugo de la Vida y me den asiento en clase Business y me lleven a mi hotel en Bangkok, pues iba a ser que no y como por supuesto no están dispuestos a esto, me confirmaron mi plaza inmediatamente que es lo que yo quería, aunque estoy convencido que a ella la parte del Jugo de la Vida le habría encantado.

Como Air Bangkok van de chachis, en la sala de embarque (la cual es una cabaña abierta como el resto del aeropuerto) tienen bebidas y aperitivos gratis así que repuse el agua que perdí sudando como un cochino. A la hora de ir al avión nos recogieron con los cochitos como de jugar al golf que tienen y lo han organizado muy bien, dividiendo a la gente en dos grupos que llevan a la puerta correspondiente del avión (un Airbus A-319) y con lo que consiguieron que el embarque se hiciera en pocos minutos y según nos sentamos, cerraron las puertas y salimos.

En el vuelo de 50 minutos nos dieron un pequeño almuerzo y al llegar recogí mi mochila y me fui al Airport Link, el tren que une el aeropuerto con la ciudad. Me acerqué a un empleado para preguntarle por la hora de salida del tren expreso pero debía formar parte de la cuota de totorotas con CaraCuloLibro que no saben ni limpiarse el culo después de cagar y tras un par de intentos fallidos de comunicación en el que su único interés era que usara el expreso, me fui al otro que salía en tres minutos mientras que por el expreso tenia que esperar treinta y un minutos. Al llegar a Makkasan, en lugar de caminar y coger el metro opté por el taxi y fue un gran error. El taxista hizo un rodeo de 25 minutos, eligiendo a propósito las calles más congestionadas. Me cagué en la puta que lo jiñó y me juré a mí mismo no subir nunca más a un taxi en Bangkok. Ya en el hotel, me dieron la misma habitación que la vez anterior, ya que volví al Silq Hotel en el que comenzó el periplo y tras poner las cosas en la caja fuerte de la habitación y transformar mis pantalones largos en cortos, salí a la calle.

Eran las tres así que sin perder tiempo cogí el Skytrain en Asoke y fui hasta el Estadio Nacional, ya que por allí está la casa de Jim Thompson, la cual quería visitar después de que me la recomendara la brasileña. Compré mi entrada y me pusieron en la visita de las 15:35 ya que solo se puede ver con visita guiada. La casa de este hombre es muy interesante ya que es de estilo tailandés y está muy bien conservada, además de tener estatuas y tapices muy antiguos que fue coleccionado hasta que desapareció en Cameron Highlands en 1967 (en Malasia y ese lugar también lo he visitado y hay incluso un álbum de fotos en ésta la mejor bitácora sin premios en castellano). Al salir fui hacia el Wat Traimit en el que hay un Buda de tres metros de alto y cinco mil quinientos kilos de oro pero llegué justo a las cinco y si hay algo que no son los monjes budistas es trabajadores así que no pude entrar. Desde allí me fui a perderme por Chinatown visitando los mercados y viendo cosas increíbles y torturando mi olfato con olores únicos. Cuando me cansé, me acerqué a la estación de metro de Hualamphong y después de un par de paradas transbordé al Skytrain para ir a los mega centros comerciales, por los que paseé observando la fauna. Como ya era de noche, cené una auténtica barbaridad de comida y me recogí a dormir ya que al día siguiente comenzaba el gran Regreso a Holanda.

Tendré que volver a Bangkok para ver el resto pero no es una ciudad que me atraiga particularmente. Tiene demasiado trafico, demasiada gente y la sensación de inseguridad es constante.

El relato continúa en De Bangkok a Utrecht pasando por Viena

4 opiniones en “De Koh Samui a Bangkok y algo de turismo”

  1. Espero que al tener similar costumbre que yo de que la cena sea mi mas importante comida del día, des tiempo suficiente, mejor de sobra, para hacer la digestión antes de acostarte, que ya se sabe que no es nada bueno acostarse sin hacerla, generalmente yo dejo pasar mas de cinco horas…
    Salud

  2. Genín, yo soy de los que cenan a las seis de la tarde (a la holandesa) y se acuestan después de las doce, con lo que hay tiempo suficiente para procesar el ágape. Y esa cena es la comida principal del día y la disfruto enormemente, tanto en la preparación como en la parte de comerla.

  3. Yo ceno sobre las 22,30, pero no me acuesto antes de las 5 con lo que tengo tiempo de sobra para la digestión, eso si, no desayuno, almuerzo al levantarme al mediodía, pero poca cosa, fruta y yogures naturales principalmente, como ves, soy un noctámbulo empedernido.
    Salud

  4. POr Dios, si yo me levanto a las seis y veinte pa ir al curro, si me acostara a las cinco, me moriría, Genin.

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