Un fin de semana maravilloso

Amanecer helado en Kinderdijk

Decir que mi regreso a Holanda después de las vacaciones navideñas ha sido el mejor de todos estos años es quedarse corto. Encontrarme el país helado y tener la oportunidad de patinar en los canales ha sido algo maravilloso, por encima de todas mis expectativas. No me he cansado de repetírselo a todos mis amigos y conocidos: esta ha sido una de las mejores semanas de toda mi vida, he disfrutado tanto como un niño chico y la he aprovechado hasta tal punto que casi no he dormido durante cuatro días seguidos.

Patinando en Kinderdijk

El viernes salí de trabajar al mediodía y me fui a casa de mi amigo el Rubio, el cual me esperaba incrédulo para ir a patinar. Tanto él como yo sabíamos que de aquello podía salir cualquier cosa porque en toda mi vida había patinado sobre hielo con patines de velocidad en cuatro ocasiones (incluyendo el día anterior). Salimos de Kamerik a las dos y media y volvimos a las cuatro y media. En total hicimos 14 kilómetros, llegando hasta Woerdense Verlaat, parando a comer, descansar y charlar con la gente por el camino. Llegué agotado pero tan feliz que temía despertarme del sueño. Me quedé a cenar y dormir en casa de mi amigo y estuve jugando con sus hijos en el hielo. Por la mañana volvimos a patinar y me hice algo más de cinco kilómetros. Lo curioso es que no me he caído en ningún momento. Todo el mundo da por sentado que acabaré en el suelo y al parecer lo de patinar sobre hielo lo llevo en la sangre.

Patinando junto a los molinos de Kinderdijk

Después de dejar a mis amigos me apunté en un nuevo curso de holandés que seguiré durante los próximos tres meses y tras recoger la cámara en mi casa, estuve haciendo fotos por Woerden. Nunca, en mis casi nueve años de estancia en los Países Bajos había visto a la gente tan feliz, todo el mundo alegre y comunicativo, disfrutando del momento. Llegué a mi casa de noche y casi sin dormir me levanté muy temprano para ir a Kinderdijk a hacer fotos con otro amigo. Llegamos allí al poco de salir el sol y estuvimos casi tres horas. Las imágenes que acompañan esta anotación son algunas de las que hice allí. Aún sigo procesándolas y estoy seleccionando unas cuantas para ir poniendo en la bitácora.

Molino de viento en canal helado

En Kinderdijk había miles de personas y no hay palabras para describir la belleza del lugar estando helado. Cuando nos marchamos pasamos cerca de Kamerik en donde hicimos algunas fotos de unos buzos que practicaban la inmersión bajo el hielo. Luego de tomarnos un café en casa del Rubio, seguimos para Woerden para almorzar y volver al hielo en una nueva sesión fotográfica. Más tarde, al llegar a mi casa, dejé las cosas, cogí los patines y me acerqué a los canales de Lunetten para patinar.

Como aún no he terminado de procesar las fotos de Kinderdijk supongo que la selección irá cambiando. He aprovechado las excelentes condiciones para probar un montón de técnicas y trucos que he estado leyendo en un par de libros. Como siempre, mi problema es lo doloroso que resulta elegir las mejores entre las cuatrocientas sesenta y tres fotos que hice en Kinderdijk, pero ese será mi problema.

3 opiniones en “Un fin de semana maravilloso”

  1. Te entiendo. He visto a gente hasta en bici por los canales y lagos helados. Esto empieza a derretirse, una pena! Hay que aprovechar la ocasión, no sabes cuánto va a durar.

    La naturaleza es abrumante por preciosa. El sábado llevabamos a mi madre al aeropuerto de regreso en Alemania. Ella lo grababa todo desde su teléfono, praderas blancas, árboles escarchados, una puesta de sol perfecta, redondo y anaranjado que despedía el día; al otro lado más arriba una luna blanca que acompañaba a la nieve, igual de perfecta, igual de redonda.

    Me alegro que se te haya dado también el patinaje.

  2. ale, tengo fotos de gente en bici en los canales, con carritos de niños, en sillas de rueda y de mil y una formas distintas.

    El sábado yo también aluciné con el tamaño de la luna al surgir en el horizonte. Creo que nunca la había visto tan grande. He hecho fotos pero no sé que tal quedarán.

    Este invierno no creo que lo haga pero en octubre creo que me dedicaré a ir al circuito que hay en Utrecht para aprender mejor y adquirir la teoría de una forma más consistente.

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