Finding Neverland – Descubriendo Nunca Jamás

?rase una vez un escritor con una gran imaginación. ?rase una vez un universo propio. ?rase una vez, un grupo de niños que perdieron a su padre y encuentran en dicho escritor a un amigo capaz de alegrar su vida y permitirles entrar en su mundo. De eso trata Finding Neverland, de la que desconozco el nombre en español y aún no he podido encontrarlo buscando en internet.

El escritor es J. M. Barrie que puede que por el nombre no os diga nada, pero si os digo que escribió Peter Pan, entonces seguro que sabéis de quien hablo o al menos conocéis su obra. La película narra los meses antes de que escribiera el libro y las circunstancias que fueron su fuente de inspiración. La película es un drama soberbio, que te engancha desde el primer minuto y no te suelta hasta dos días después de acabada la historia. El guión es fantástico, la música esplendorosa, la fotografía magnífica y los actores están todos magistrales. Encabezados por Johnny Depp en el papel de J. M. Barrie, en un papel por el que posiblemente consiga una nominación a los Oscars y acompañado por Kate Winslet que interpreta a la madre de los niños. De entre todos los chiquillos, Peter, interpretado por Freddie Highmore es un descubrimiento fantástico.

También aparecen en papeles secundarios Dustin Hoffman y Julie Christie. Todo esto fue dirigido por Marc Forster, el cual, si hay justicia, también debería ser nominado a los Oscars, aunque me temo que como esos premios solo se dan a los inútiles y a las grandes producciones, no pasarán la criba de las nominaciones.

Cuando vi la película en la sala éramos tres personas. Dos mujeres y yo. Al acabar la proyección estábamos los tres llorando de alegría y felicidad y nos quedamos un rato hablando en la sala. Ha sido mi primera conversación completa en holandés con desconocidos. Aunque se trata de un drama, es uno de esos que te alegran el corazón. J. M. Barrie da rienda suelta a su imaginación y comparte su universo virtual con un grupo de chiquillos que ven su mundo fantástico y le siguen el juego.
De todo el cine que he visto en el año 2004, Finding Neverland va a ser la única película que conseguirá 6 gallifantes y para mí es la mejor película del año que acaba.

Absolutamente recomendada para todo el mundo. Aunque parezca extraño, os sugiero que vayáis en grupos pequeños o en solitario y sobre todo, no vayáis con uno de esos gilipollas revienta películas que sienten la necesidad de joder cada momento que le toca alguna fibra haciendo un comentario estúpido.
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La música de las navidades

Una de las cosas que más me impactan cuando visito las islas Canarias son los intermedios de Tele 5. Duran más que los programas. Son intermedios eternos. Suelen constar de unos cuantos anuncios seguidos de videos musicales que Tele 5 repite machaconamente una y otra vez. No puedo comentar nada de Antena 3 porque no suelo verla.

Bueno, a lo que íbamos. Tele 5 forma parte de una conspiración judeo-masónica para acarajotar al pueblo canario. Ahora que ya no se lee, ahora que los jóvenes pasan por el sistema educativo y salen tan limpios como entraron, la educación se adquiere por la tele y esto es lo que aprenden:

  • La Guerra – Aventura. Un cuarteto de panolis en plan versión rebajas de los Back Street Boys salen dando grititos y luciendo caretos impresentables. Música para jinameñas y lobas desesperadas por figurar en el olimpo de los desechos.
  • Luny Tunes ? La trayectoria. Parece ser que son lo más entre los grupos de ese nuevo estilo llamado reggaeton, que se basa en la ausencia de vocalización, la iteración de un ritmo soberanamente aburrido y los lamentos del tarado de turno porque su loba no se la sorbe. Me temo que con esta música, que aparentemente triunfa en las Canarias, se hace oficial el desdoblamiento de nuestro idioma en alto y bajo español. El primero es el que hablamos los ancestros, los antiguos y el bajo español es ese idioma inteligible que hablan las nuevas hornadas. Lo paradójico es que si alguno de ellos trata de leer esta bitácora, sufrirá la misma frustración que yo padezco cuando trato de entender la letra de las canciones de este grupo.
  • Tego Calderón ? El abayarde. Más del dichoso reggaeton. En este caso es un pelucas a lo Jackson Five que tengo el presentimiento que canta en bajo español. O eso, o quizás en esperanto. El pobre parece un adefesio. Siento auténtica lástima por los piojos que caen presos de su pelucón porque una vez se entra en ese lugar, no hay forma de salir. Es el Alcatraz de los piojos.
  • Edwin rivera ? sólo tú y tu amor. Este me ha dejado estupefacto. Me faltan palabras para expresar la indefensión que he sentido al ver contaminado el televisor de mi casa con imágenes de este chancho que gemía contando sus dolores amorosos. Esta claro que el día que los cinco jinetes del Apocalipsis cabalguen por la tierra, lo harán escuchando la música de este iletrado.
  • Pasión norteña ? vete de mi lado. Como en botica, aquí hay para todos. Este es un grupúsculo verbenero en el que un friki con acordeón y vestido de vaquero americano insulta a la pedorra con la que ya no quiere fornicar y la conmina a dejarlo en paz. Me parece increíble que grupos como este reciban la promoción que reciben y otros infinitamente mejores no tengan acceso a los medios. Si alguno ha comprado / compra / planea comprar música de esta gente, por favor ahorradme la vergüenza ajena y mantenedme en la inopia.
  • Christian Castro ? te buscaría. Un clónico degradado de Luis Miguel. Lo mejor es el traje de funeraria con el que sale en el vídeo, que posiblemente sea el uniforme del trabajo con el que se gana el sustento. Dicho vídeo es absolutamente antológico, con el hombre apoyado en el alfeizar de una casa que da más lástima que pena. Os juro por Dios que lo intenté, pero no pude soportar las arcadas y tuve que marcharme al baño a vomitar.
  • Hector y Tito ? La Historia. Sin comentarios. Otra parejita que alcanzará el limbo del olvido más pronto que tarde. Música de verbenera. Es imposible escuchar esto sin haber consumido al menos dos litros de cerveza. Estoy convencido que las lobas se saben sus letras y quedarán extasiadas con los cánticos de este terrorífico dúo.
  • Los Gofiones ? aprende a bailar el chipi chipi. Lo único que vale la pena entre tanto grupo penoso. Este grupo de música Grancanario, sigue sacando discos año tras año. En su búsqueda de los sonidos latinoamericanos han venido a dar con algo que yo descubrí hace un tiempillo y por lo que he sido muy criticado por los colegas: el chipi chipi. Uno de mis amigos consultó con el oráculo y su madre le confirmó que el chipi chipi era un baile muy popular cuando ella era joven.

Así está el patio. Me dejo atrás otros grupos que he visto en los intermedios, pero es que la selección la he sacado de dos intermedios consecutivos. Os garantizo que estos los repiten machaconamente. No esperéis a última hora y corred a comprarlos.

2046

En mi afán por disfrutar de cine alternativo, de vez en cuando me pego unos batacazos de cuidado. Es lo que me ha sucedido con 2046, un engendro chino que espero olvidar lo antes posible. A mí me gustaría contaros el tema de la película, pero no consigo recordarlo. He tratado de concretar y sintetizar mis pensamientos sobre la película, pero no sé si lo he conseguido:
… 1 hora más tarde. Aún no recuerdo la trama pero creo que la película era en color y repetían una canción todo el tiempo.
… 10 horas más tarde. Dicen que las mujeres chinas son las más guarras del mundo y que las fluctuaciones de la bolsa se deben al ciclo menstrual de la novia del heredero al trono británico.
… 100 horas más tarde. En un pueblo italiano allende las montañas vive nuestro amigo Marcos, en una humilde morada. Un tren corre por inexistentes vías sin origen ni destino.
… 1.000 horas más tarde. Hay mujeres que follan por vicio y otras por negocio. Algunas cobran por ello y otras pagan. El café de Colombia es exquisito y deja un suave regusto amargo en el paladar.
… 10.000 horas más tarde. Hay tantos chinos en China y tan pocos mejicanos. Hay mujeres que nunca tienen bastante y otras a las que incluso no darles nada les parece suficiente. Y esa música que sigue sonando, siempre la misma canción, siempre interpretada por la misma cantante.
… 100.000 horas más tarde. La lluvia en Sevilla es una pura maravilla. The rain in Spain falls mainly in the plain. Paga tú la cena que yo me abro de piernas. No me compres un peine que yo no quiero peinarme.
… 1.000.000 horas más tarde. Luces en la planta de los pies porque soy un robot que busca el amor entre ovejas eléctricas. Luceros de paz alumbran el camino de los dioses. Los sellos transportan nuestros sueños de un punto a otro.

Si no habéis entendido nada, ya sabéis lo que os espera si osáis ir a ver 2046. No es mala, es que sobra casi todo. El director Kar Wai Wong se ha creído que es un artista y se dedica a juntar historias inconexas que orbitan alrededor de un panoli, adornándolas con una fotografía místico-religiosa, muchos planos cortados y no enfocados, unos diálogos absurdos e increíbles y nada más. Es como una de esas muñecas rusas que al abrirlas nos descubre otra y otra y otra más hasta el infinito. No perdáis vuestro tiempo y mucho menos vuestro dinero.
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Lobos cuaternarios

Después de unos días en España, esa España mía, esa España nuestra, aaaah, creo que va siendo hora de empezar a plasmar las terroríficas impresiones que en tan corto periodo de tiempo he tenido a bien de sufrir.
Hace ya tantos años que ni me acuerdo de cuando comenzamos con la tradicional salida de Nochebuena en los alrededores de la Plaza de Santa Ana. En los comienzos, solíamos llevar cada uno una botella de Cava Catalán y nos cogíamos una melopea del quince. Ahora en nuestra madurez, pagamos las copas en los bares, en mi caso LA CERVEZA puesto que como conductor irresponsable no pude beber más y ya no hacemos cola para entrar en los locales. El gorila que bloquea los lugares de moda es capaz de oler el dinero y un ?Ábrete Sésamo?? suele ser suficiente para obrar el milagro. De la observación exhaustiva de la flora y fauna nocturna, me he quedado impactado por como están las coyotes. Tenemos las exageradas que se ponen guantes y bufanda con diecisiete grados de temperatura y las que por falta de tela, van con el potorro al aire. Sigo creyendo que se realizan experimentos bio-nucleares en este barrio, porque esas hembras gordas como cochinas y con tan poca vergüenza no son normales. Algunas hacen parecer al muñeco Michelín anoréxico. Pero ahí están, medio desnudas, cargadas de Airbag laterales y a grito pelado por la calle, mostrando su (falta de) educación.

Fui testigo primerísimo del auge de los pseudo-metrosexuales, esa banda de subnormales y tarados que se afeitan de forma exótica y creen pertenecer al club de David Beckham y similares. Esos infrahumanos pululan por doquier, paseando su falta de clase y estilo que parece atraer tanto a las coyotes canarias, las mismas que han marcado un nuevo record en incultura y falta de educación durante este año. El año que viene seguirán otra moda, estoy seguro. Por ahora, gracias a su incapacidad para la lectura, desconocen que vuelve el hombre con pelo. Si compraran el Muy Interesante, por ejemplo, verían que todos los anuncios de colonia vienen con modelos ?osito??. Nuestros metro-in-sexuales, en su ignorancia supina, van afeitados al máximo: brazos, pecho y todas las áreas a la vista. A mí me dan arcadas cuando los oigo hablar. No vocalizan y su vocabulario es muy limitado. Ni soñéis con complejas estructuras gramaticales. Ellos se limitan a: ¡Ven pa?quí! ¡Mira! ¡T?voy a meter un?hostia! ¡Chacho! ¡Surnormal! ¡?ooos!

Redundando en el metrosexualismo de mierda ese, tuve el privilegio de departir con uno de ellos por unos minutos. Se autodefinía metrosexual, aunque yo lo clasificaría más como cacho de carne de cañón apropiado para primera línea de batalla en el frente. El susodicho lucía delicadas líneas en su barba que le daban una pinta entre amariconado y bujarrón del quince. Hablamos con él en la calle, pero tengo clarísimo que nunca me quedaría a solas en una habitación con un individuo con esa barba. Ese te coge en las duchas del gimnasio y a poco que te descuides te hace un ocho donde tú sabes.

Una preocupación que tanto mi amigo anormal como yo compartimos es la degradación cívica del entorno del Multicines Monopol. La plaza de las Ranas y alrededores es territorio de metrosexuales y mariquitas del coño. Nosotros, como intelectuales incultos, preferimos ir a dicho cine para incrementar los puntos de cultura de nuestros personajes de rol. Así nos va, que ayer vimos 2046 y aún me tiemblan las piernas. Próximamente contaré las verdades sobre dicha película. La fauna que acude a dicho multicines es muy variada. Señoras entre 45 y 60 años, enjoyadas y enlacadas al máximo, además de lucir con garbo y desvergüenza esos trajes con estampados floreales que en algunos países son constitutivos de delito. Nosotros nos dejamos ver y las rondamos, porque tenemos la firme convicción de que nuestro futuro está en el matrimonio con señora mayor adinerada. Somos lobos cuaternarios rondando la manada, buscando presa con cuenta bancaria saneada a la que atarnos por unos años y sablearlas hasta el infinito y más allá. Es vox populi que con la edad que tienen han de ser unas viciosillas de cuidado y seguro que no le hacen ascos a nada, permitiéndonos saciar nuestros más sucios instintos, que misioneros ya hay bastantes en África. [Nota del traductor: buscad los diversos sentidos de la frase]

Aparte de esas damas de alta cuna y baja estatura, el cine estaba lleno de unidades con pérdida máxima de aceite, o dicho de una forma más poética, hombres que hacen de su culo un florero. Esos no le quitaban ojo al colega anormal. Diga lo que diga Rodolfo, la ceja única de anormal les produce un morbo bestial y les atrae como la miel a las moscas. Las mías fracasan rotundamente con el colectivo y no consigo levantar siquiera una de sus pestañas. Dejémoslo estar así. Ayer era el día de la pareja en el cine y mira por donde, nos tomaron como pareja de desecho y la entrada nos costó más barata. Anormal, que en circunstancias distintas hubiera obligado a la taquillera a cobrarnos la diferencia, se alegró del ahorro conseguido aún a costa de nuestro deshonor. Es lo que tiene la pela, que amansa las fieras.