La semana pasada en Distorsiones

El arbitrario e injusto sistema que sigo para determinar el contenido de mi bitácora es motivo de debate continuamente. Los bandazos en distintas direcciones siguen desconocidos designios que no hay manera de comprender. Al final esta es La tierra donde nada es lo que parece y un servidor la moldea a su gusto con el derecho que le da el ser el creador de la misma. Esta semana aproveché para mirarme el ombligo de nuevo y ya puestos, dejar clara la relación entre El cine y Yo.

El regreso de la semana de vacaciones en Gran Canaria quedó relatado en Un final de vacaciones tranquilo y la semana tenía un evento muy importante que la marcará en el calendario: El Madonna – Sticky & Sweet Tour, mi tercer concierto de Madonna y del que lo conté todo en Sticky & Sweet Tour – ¡VIVA MADONNA!.

Una de las cosas fascinantes del Club de las 500 es lo variado que puede ser. En la misma semana visitamos la Gran mezquita del Sultán Qaboos en Omán, después saltamos a la Playa de Amadores en Gran Canaria, continuamos en Berlín con la Hauptbahnhof y terminamos viendo Un sapo real que descubrí en una visita al Keukenhof hace unos años.

En Turbulencias tenéis una nueva Historias veraniegas en la que seguimos dándole vueltas a un tema recurrente este verano.

Por último llegamos al Cine y aquí tuvimos la película española Los girasoles ciegos, una comedia para adolescentes llamada Wild Child – Megapetarda con la que me entretuve bastante y Una palabra tuya, un drama español que merece una visita al cine.

Eso fue todo durante la semana.