Impregnando la madera con pintura de la peor

No seas truscolán y empieza a leer esto por donde se debe, que no es otro lugar que La buhardilla

Uno de los lugares que más nos preocupaba pintar era el de los paneles de madera bajo la buhardilla, ya que la madera es conocida por su mamonería y las ganas de mamar pintura a destajo. Aunque tratamos la madera previamente, teníamos nuestras dudas y optamos por saciar la sed de la madera y asegurarnos que la cantidad de pintura de la buena, era la justa. Después de pedir cita previa, fui a una de esas tiendas que venden de todo a precios regalados y allí compré pintura de la más barata para madera blanca. La diferencia de precio entre tres cuartos de litro de pintura de esa y la de calidad es escandalosa, así que si los paneles se la querían mamar al completo, mejor que fuera con esta. Pintamos los paneles y cuando acabamos, se veían bien, aunque ya en la foto que viene a continuación se aprecia una diferencia con respecto a las paredes de hormigón.

La foto la hice después de pintar porque al día siguiente, efectivamente, aquello era más bien color madera, con lo que optamos por darle una nueva capa de imprimación, solo que esta vez, el producto tenía donde agarrarse. También decir que todas las otras pinturas que he comprado, las de grupo de “las buenas”, son pinturas “de agua” y no tienen ningún olor y cuando te manchas, es muy fácil quitar las manchas de las manos. La pintura barachuza no era de las de agua y tuvimos que abrir las ventanas al pintar porque el olor era muy intenso y se quedaron abiertas hasta el día siguiente. También, a la hora de lavar las brochas y los rodillos, algo que hacemos cuando vamos a cambiar de color, en este caso tuvimos que usar un disolvente de pintura porque el chorro de agua del grifo como que era incapaz de eliminar la pintura.

Con este interludio nos quedamos a las puertas del descubrimiento del color que complementará al blanco papiro, que es más bien un gris, como quedará demostrado una y otra vez en futuras anotaciones y como se ve clarísimamente la parte que aparece tímidamente al fondo a la izquierda.

Continúa a El día que pintamos los laterales de la buhardilla para seguir esta fastuosa y fabulosa línea argumental

Por sulaco

Maximus Julayus

8 comentarios

  1. Chacho, que también hay pintura de la mala al agua. Tiene mal,olor también, pero no tanto como las de aceite y no tienes que usar disolventes para pintar.

  2. Llama a la tienda y diles que pongan también de esa en sus estanterías, que al parecer la que apesta les sale más barato y la venden por menos de la mitad de lo que valía una entrada de cine.

  3. Ya te digo que depende para que, no te valen pinturas al agua. Por ejemplo, hice un mueble para un lavabo, y al estar en una zona con tanta humedad como un baño, o usas laca (esmalte) o no te dura dos telediarios, cada pintura tiene sus usos.

  4. ¿No te has planteado poner unas cuantas placas solares para abaratar el costo de la luz?
    Aquí se está poniendo de moda, están proliferando las empresas que te lo hacen todo, permisos, te financian todo, y luego te contratan el sobrante de luz a un precio fijo y se la venden a la compañía de la luz, voy a investigar, por si es rentable.
    Te pregunto, porque he visto en varias fotos placas en los tejados, a mi estas cosas me gustan.
    Salud

  5. Chacho! Hasta cuando va a durar la broma, que es una buhardilla y no la SAGRADA FAMILIA. Jojojo como estira el chicle el colega … Me encanta el blanco, ¿ya tienes las nuevas luces? 2700 K ¿no? Vamos, vamos que ya la tienes 🙂

  6. No veas todo lo que falta, que ya he pintado el baño con los restos del gris del dormitorio, las escaleras con otro color, el retrete de la planta baja y la cocina con los restos de la parte que falta por ver del dormitorio, ya he hecho la imprimación del salón y hasta tengo comprada la pintura de esa habitación, la más grande de la casa y que será mi capilla sistina, con casi cincuenta metros cuadrados pintado. Como nos estamos tomando unos días de descanso por circunstancias que en su día aclararé, el ritmo me permitirá estirar esto, sin contar que para cuando continúe, también voy a pintar DIEZ puertas y sus respectivos marcos. Tras eso, diez años de paz.

    Y sí, la lámpara (en singular) está comprada pero no instalada, es una Philips y es del mismo modelo que la que compré para el salón porque cuando la vi me gustó horrores. Usando el interruptor de toda la vida, se puede elegir entre 100 por ciento de luz, la mitad o el diez por ciento, que es la posición en la que está casi siempre. La diferencia entre la del salón y la del dormitorio es que la de arriba tiene el borde negro y la de abajo es totalmente blanca. Estoy hasta considerando en añadir una tercera en la cocina porque dan una burrada de luz. Por tener ya tengo hasta las cortinas, que me las mandó mi madre pero el riel no está instalado.

  7. Jojojo, con la excusa de la buhardilla le vas a dar un lavado de cara a toda la casa, haces bien de aprovechar el tiempo de parao y además ahora es buena época, con algo de fresquito y nada de calor.

  8. Este fin de semana estuve yo también entretenida con una pared, y fui a pedir presupuesto para sustituír tres puertas por correderas, estoy hasta las narices de que las batientes ocupen sitio y molesten innecesariamente. Sí, ya lo sé, con las cosas de la casa no me para la cabeza…

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