Para esta segunda anotación del 2011 relacionada con las bicicletas (y mira que llevamos tiempo con este asunto) me quedo con uno de mis accesorios favoritos. Cuando llueve yo suelo llevar unos pantalones chubasquero que me protegen perfectamente. El problema es cuando la lluvia te pilla a medio camino y has de pararte y ponerte los pantalones. Es una maniobra algo complicada y que toma su tiempo y en muchos casos, los rainlegs me salvan de ese engorro. En la foto lo veis recogido. Se ajusta como un cinturón sobre tus pantalones y con eso pedaleas tan tranquilamente. Si en un momento determinado te pilla la lluvia, lo despliegas y con este ingenioso invento cubres la parte superior de tus piernas (hasta las rodillas), con lo cual te salvas de mojarte la parte más expuesta a la lluvia de los pantalones. Los rainlegs valen veintipico euros y creedme, después de usarlos una sola vez y salvaros de la lluvia ya han merecido la pena. Como no te cubren el pantalón completamente no sudas tanto como con algunos chubasqueros.
En el Álbum de fotos de bicicletas encontrarás un montón de bicis que he ido fotografiando a lo largo de los años













