
De siempre he reconocido que yo soy fans de la ciencia ficción y en este caso, había escuchado el audiolibro, que adoré y esperaba como agua de mayo la película y he visto todos y cada uno de los tráileres que han ido poniendo en el último año y he flipado en colores con ellos. Me estoy saltando el orden porque me sale de los mondogos y puedo confirmar y confirmo que entre el domingo de la semana pasada y hoy he visto la peli que voy a comentar tres veces. Se titula Project Hail Mary y en España se ha estrenado este fin de semana con el fastuoso título de Proyecto Salvación, definitivamente sin el gancho de un truscoluña no es nación.
Un julay tiene que salvar el planeta de una plaga truscolana, podemita y suciolista, sin chimpún.
Cuando se descubre que hay una especie de lefa que está oscureciendo el sol y por culpa de la cual moriremos todos, los científicos hacen sus cientificadas y se organiza un plan para mandar una nave a once años luz a investigar y encontrar una solución para el problema. El pavo que envían no se acuerda de nada y allí se encuentra con el cuñado de E.T. el extraterrestre y entre los dos tendrán que resolver el problema, salvar a la humanidad, exceptuando truscoluña y salvar también a los del planeta del bicho raro. En la aventura esos dos se acaban haciendo amigos.
Esto es un clásico. Desde el primer segundo de la película, cuando Ryan Gosling se despierta en una nave espacial sin recordar nada, entramos en una historia fabulosa y contada maravillosamente. La película tiene a Ryan Gosling en prácticamente todas las escenas, siempre está en pantalla y está fabuloso, derrochando carisma y haciendo que todos estemos de su parte. La banda sonora es épica, las canciones que ponen en la peli son fantásticas, el alien es lo más adorable que se ha hecho desde los tiempos de E.T. El extraterrestre – E.T. the Extra-Terrestrial y la historia está narrada maravillosamente. No le sobra ni un instante de las más de dos horas y media, lo cuentan todo tomándose su tiempo y dejando que los espectadores nos empapemos de un cuento precioso. Hay varios momentos que son muy emotivos y en los que de repente se te mojan los ojos y hay otros en los que quieres saltar de la butaca y siempre, siempre, siempre, hay humor, te ríes continuamente con las polladas de esos dos desgraciados en el espacio. Pese a la grandeza de la película y de las imágenes, la historia es muy íntima.
Todos sabemos que de ninguna manera un miembro del Clan de los Orcos aguantará casi tres horas en un cine sin que se estampe un coche o una guarrindonga enseñe el potorro, así que esos mejor se la saltan, pero los sub-intelectuales con GafaPasta deberían ir al cine y admirar el regreso de la ciencia ficción. Repito, un clásico. La primera película original del 2026 en conseguir esta puntuación. Intentaré mantener el ritmo e ir a verla dos o tres veces por semana mientras esté en cartelera.



