Con lo del teleletrabajo africano, como no tengo mi ordenador y la única manera de escribir en el mejor blog sin premios en castellano cuando estoy por allí es con mi tableta usando un programa que hacen los de WordPress y que permite únicamente algunas cosas, dejo abandonadas todas estas anotaciones para cerrar un viaje alrededor del sol y comenzar la siguiente hasta que vuelvo a los Países Bajos. Una de las tradiciones del mejor blog sin premios en castellano, y además de las más antiguas, que la hoja de ruta la comencé a hacer en el segundo año y hoy llegamos a la vigesimosegunda iteración y si alguno no me cree, que todo es posible, las pueden leer haciendo clic en los enlaces de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025, con lo que toma pan y moja que esto lo he hecho durante veintipico años.
Esto no hace falta ni decirlo, el mejor blog sin premios en castellano va a continuar porque es mi diario y me da pereza abandonarlo y no solo pereza, esto es rutina y todos odiamos los cambios, así que no pienso tocarlo, aunque en ocasiones siento la tentación porque escribir y al mismo tiempo bucear, ir al cine, salir, ir a correr, todo eso toma tiempo y a veces me da la impresión que estoy en una especie de rutina militar autoimpuesta y la mierda de las inteligencias artificiales siguen sin ser capaces de escribirme esto y liberar tiempo para otras cosas. Este año y visto el pedazo de retraso que llevo con los vídeos de buceo, seguiremos con tres vídeos por semana, dos días para escribir sobre otras cosas y los fines de semana, dependiendo de las veces que haya ido al Cine, hasta cuatro anotaciones de películas por fin de semana.
Tengo varias recetas nuevas en rotación, pero no he sentido la tentación de ponerlas por aquí, en mi pequeño libro de recetas de cocina, aunque eso puede cambiar en cualquier momento.
Mi chamba aportará contenido, siempre tenemos visitas de los amarillos que dejan historias y este año van a reformar la fábrica y literalmente nos echan de allí hasta que acaben las obras. También tenemos algunas guerras iniciadas con otros departamentos que pueden traer algo de contenido. Ya llevo casi tres años y medio y mi leyenda continúa creciendo y ni me sorprendo cuando algún panoli contacta conmigo porque ha oído que decían que la manera más rápida de conseguir que se solucione su problema es hablar conmigo.
Tengo programados un montón de viajes, en marzo a Gran Canaria, en mayo dos semanas a las Maldivas, en junio a Gran Canaria, igual que al final de agosto, y me falta colocar un viaje más a las Maldivas u otro sitio para bucear y posiblemente alguna visita a Málaga. Por ahora seguiré macerando la idea de ir a México a bucear, pero con la gentuza que tienen de vecino del norte, el cambio climático que dicho vecino niega y los huracanes y tormentas, por más que quiera, me da cierta cosa ir para allá.
En lo relativo al cine, mi hábito rutinario me fuerza a volver a ir a ver doscientas películas al año, que parece sencillo pero no lo es, con semanas con muy pocos estrenos y otras en las que hay un montón. También lo está complicando el hecho de ser más cuidadoso y evitar las pelis que sé de sobra que son malísimas.
Abandoné el Duolingo y aunque estoy usando dos programillas en el telefonino, no soy muy regular.
Por desgracia para YO NUNCA, seguirá siendo el perdedor, se quedó en la tercera temporada y me da una pereza terrible volver a montar episodios, que requieren un montón de tiempo que puedo usar para otras cosas.
Todos los años digo que quiero escribir un libro y ningún año lo hago, así que lo dejo caer por aquí por tradición, pero el blog es el libro y no parece que lo vaya a acabar por ahora.
Otra rutina que sigue es la de correr, con el objetivo de hacerlo seis veces por semana, y el año pasado llegué a correr doscientas setenta veces, con lo que me da la impresión que estoy más cerca de las cinco veces a la semana que de las seis. Este año es probable que empiece a correr todos los días en algunas ocasiones, que lo de descansar el domingo no tiene sentido cuando la rutina funciona tan bien. Es un hábito maduro y que hago casi sin pensar. Lo mismo sucede con el buceo, el 2025 fue un año fabuloso con 73 inmersiones y será difícil superarlo. En el blog estamos todavía viendo los vídeos de noviembre del 2024, que resulta difícil de creer.
Y ya no se me ocurren más cosas que dejar en esta lista, que está bien nutrida de asuntos que probablemente ignoraré.