Ya llegamos a la denostada semana en la que por segunda vez en el año, nos torturan con un cambio de hora innecesario, que además es doble tortura porque tanto los Países Bajos, Bélgica, Francia y España deberían estar en la hora de Portugal y las Canarias, una hora aún más atrás, que así acabamos todos con un sistema horario que no funciona para nada. La semana pasada, seguimos con fabulosos vídes de buceo y nos tocó ver la inmersión en Farikede Plateau, sexto día, Havihtha Fanno 1, sexto día y Havihtha Fanno 2, sexto día con un fabuloso y asombroso encuentro con un tiburón zorro. En Por fin llegaron tenemos el advenimiento de mi comida favorita, que me paso todo el año esperando que regresen a las estanterías del super para intoxicarme y encochinarme. En La quinta y la anual tenemos el repaso a las últimas adiciones a mi libro de vacunas.
Fui a ver tres películas al Cine y por aquí comenté la misma cantidad, que ya empecé a acaparar pelis para cubrir las cuatro semanas navideñas en Gran Canaria, que allí habrá como mucho dos o tres pelis y con eso no tenemos. Hasta que consiga tener una solida reserva, mantendré el ritmo del fin de semana en tres, aunque en este caso, ha sido un fin de semana espectacular, con el peliculón Sound of Freedom, seguimos con la fabulosa Los asesinos de la luna – Killers of the Flower Moon y acabamos con la divertida Trolls 3: Todos juntos – Trolls Band Together.
Mira tú como son las circunstancias de la vida, que yo hace ahoritita justo siete años fui a ver Trolls y me gustó un montón y la segunda parte no la vi porque fue en plena pandemia podemita y truscolana y se saltaron los cines que estaban cerrados y unos años después, llega la tercera parte y sí que me apunté a ir a verla, sobre todo porque no recordaba haberlo pasado mal, son historias simples, entretenidas y con una cantidad e intensidad de colores en pantalla que es super-hiper-mega flipante. Esta tercera parte se titula Trolls Band Together y en España se ha estrenado esta semana como Trolls 3: Todos juntos.
Unos julays poligoneros han de ir a rescatar a un panoli al que secuestraron en un bote de colonia, sin chimpún.
Ahora resulta que el protagonista de trolls era de pequeñito miembro de una banda de esas de cantantes jóvenes para que las hembras giman y se rompan las uñas cascándose la zambomba. Se entera cuando aparece un hermano suyo y miembro de la banda y le informa que han raptado a otro y así acaban en una aventura de rescate, yendo al sitio en el que tienen encerrado a su hermano en un bote de perfume ello con un diamante, que al parecer es algo irrompible y que solo se puede romper con gemidos de mula de parto o algo así.
Me sorprendió que había un montón de gente en la sala aunque también es cierto que todos los pases anteriores de la peli en versión original eran en TresDé con las putas gafas esa y al parecer, todos decidimos esperar una semana y verla en las DosDé maravillosa, sin gafas ninguna. La historia es simple y bien contada, tenemos algún flashback para explicar lo de la banda del pasado y lo de los hermanos, pero nada mal hecho. Como siempre es un gustazo escuchar las voces de Justin Timberlake y Anna Kendrick, que son los protagonistas. La película tiene algunos números musicales, pero están empotrados perfectamente y funcionan muy bien. Me fascina esta animación con una gama de colores espectaculares y muy brillantes, que es algo que no se ve ya nunca en el cine de animación, que ahora les ha dado por la sobriedad y que se parezcan al mundo real y esta gente tira por el camino contrario. La película dura noventa y dos minutos y se pasa volando.
No te digo yo que los miembros del Clan de los Orcos o los sub-intelectuales con GafaPasta la vayan a ver, que no lo harán, pero algunos, con parrulos pequeños, sí que irán con la excusa de llevar a las bestezuelas y también se divertirán.
Hubo un momento en la historia del universo y del mundo en el que asumí que jamás vería esta película, porque la producen los de la manzana podrida y habían dicho que solo se estrenaría en su platanoforma digital y tal y tal y todos sabemos que yo soy más bien de pantalla gigantesca, abono ilimitado y visitas al templo de las pelis, así que supuse que no vería el telelefilm. Al parecer se dieron cuenta que sin cine, no hay nominaciones ni premios ni interés y recularon y la han estrenado en los cines pese a sus casi tres horas y media de duración, que esto si se te atraganta, puede ser el purgatorio. La película se titula Killers of the Flower Moon y en España se estrenó como Los asesinos de la luna, aunque personalmente, el póster grita más truscoluña no es nación.
Un julay se chinga a una india millonaria y su tío es un pedazo de truscolán y podemita que no veas.
Esto al parecer está basado en hechos reales. Resultó que en tierra india, la de unos que aquí llaman los Osage y que no son los que veíamos en las pelis del Oeste, encontraron petróleo, pero por un tubo y allá por los años veinte del siglo pasado, se convirtieron en la gente más ricachona del mundo, pero como era un país de blancos, para hacer cualquier cosa tenían que tener un guardían blanco o algo así. Un granjero en la zona que no tiene petróleo en su tierra, trae a su sobrino que acaba de regresar de la Primera Guerra Mundial y lo convence para que case con una india para trincar cacho. Al mismo tiempo, el chamo comienza con un plan para ir matando y matando indios a destajo y recuperar para los gringos de verdad el petróleo y su dinero. El sobrino, que es medio acarajotao, como que le sigue el juego al tío y básicamente comienza a matar a su hembra o algo así, hasta que todo el tinglado este se demorona.
Personalmente, creo que le podrían haber quitado una hora a la película sin que sufriera la historia y seguramente por ese exceso de duración, tiene la puntuación que le ha dado. Está clarísimo como la luz de un agujero negro que Martin Scorsese es un maestro y aquí se vuelve a lucir contando la historia maravillosamente. Leonardo DiCaprio probablemente se ha ganado su nominación a los Oscars, aunque la que se lo merece más que ninguno es Lily Gladstone, que está maravillosamente como la india que se enamora y se casa con DiCaprio y que ve como su familia es asesinada, uno por uno, para quedarse con su dinero, sus tierras y su petróleo. La película está dividida en cuatro actos, tenemos una mega-introducción, que no cuenta nada, pero nos centra en el escenario, después tenemos el comienzo de la relación entre los protagonistas, la tercera parte es la sucesión de asesinatos brutal que fue diezmando a los indios y finalmente el juicio. El último capítulo no está a la altura de los dos anteriores pero igual es cosa mía, que a mí las pelis de juicio me aburren que no veas. Robert De Niro está bien, pero vamos, yo diría que hizo el papel que ya ha hecho en varias ocasiones, con lo que no hay nada original en su interpretación.
Esto no lo soporta un miembro del Clan de los Orcos ni jarto a farlopa de la mala. Sí que es obligatoria para los sub-intelectuales con GafaPasta.
Estamos al final de octubre y cuando miro hacia atrás en mi lista y veo las ciento setenta y siete películas que he visto, este es un año mediocre. Sí, hay películas buenas y entretenidas, pero el hecho constatado en esa lista es que en todo el año 2023 solo le he dado la calificación de peliculón a una de ellas porque las otras tres son películas viejas que regresaron al cine. Dicho esto, hoy duplicamos la cantidad de películas en la cima de la clasificación y os sugiero que no seáis bosmongolos y vayáis inmediatamente a un cine a ver esta película, esto es un clásico y también os garantizo que no será nada fácil verla, que la experiencia es muy dura. La película se titula Sound of Freedom y en España se ha estrenado este mes con el mismo título porque les dio pereza traducirlo, que sería truscoluña no es nación.
Un julay picoleto se emputa que no veas y se embarca en una guerra con un montón de chusma y gentuza truscolana y podemita.
Esta es la historia, real, de un agente federal gringo que rescata a un niño de una red de pedófilos, que lo vendían para que asquerosos y repugnantes que merecen el tiro en la nuca se lo follen. El niño le pide al agente que busque y rescate a su hermana, que ambos fueron raptados por la misma red. El agente, viaja a Colombia, acaba abandonando su trabajo y dedicándose a tiempo completo a encontrar a la niña y al mismo tiempo a desarticular una gigantesca red de pederastas que tenían más de cien niños esclavizados y que los vendían a los ricachones que iban allí de vacaciones a follárselos.
Esto no es un plato fácil de consumir. Es durísima. El tema es durísimo. Las imágenes son brutales y creo que es la única película en la que he llorado de rabia y de impotencia ante lo que veía, aunque en las escenas tristes podía oír otra gente llorando en la sala petada del cine. Para llegar a su estreno esta película ha pasado un calvario, tanto cuando la rodaron, como los cinco años que ha pasado sin poder estrenarse porque NINGUNA, repito, NINGUNA distribuidora o productora la querían llevar a los cines, tenían miedo. El dinero para márketing lo consiguieron con una campaña de donaciones y en su primera semana, tumbó la última película de Indiana Jones y le dio un repaso en los cines gringos y desde allí ha saltado al resto del mundo, todavía sin una distribuidora de las grandes, que ven esto como un producto tóxico o quizás muchos de los clientes de esas organizaciones son trabajadores suyos. Volviendo a la historia, el guion es brutal. Vemos a los niños y como los raptaron engañando al padre y convenciéndolo que era para buscar nuevos talentos, vemos la desesperación del padre y la del agente federal, que desde el principio quiere dimitir de su puesto y marcharse a buscar a la niña, como hizo finalmente, inicialmente cubierto por el gobierno federal y después como independiente con un millonario espónsor que le pagaba la operación. Repito, la historia es brutal, los chiquillos, cuando aparecen, te parten el alma y el mensaje es claro, hoy en día da más dinero la prostitución de niños que las drogas y hay miles de niños raptados y prostituidos por todo el mundo en unas redes extremadamente rentables y aquí no pasa nada. Jim Caviezel borda el papel del agente gringo y está ya en mi lista de favoritos al Oscar. Los niños son espectaculares, leí que no les daban guion y hacían las escenas sin saber realmente qué es lo que esaban grabando para evitar traumatizarlos, que si los chiquillos ven el resultado final, es horrendo. La película consigue que no salga del cine una sola persona con indiferencia a lo que ha visto y la mayoría, tardan en salir porque están tratando de recomponerse tras pasar por la experiencia. Esto es la magia y el poder del cine llevado a su máxima expresión.
Obviamente, descartada para los miembros del Clan de los Orcos, aunque muchos de los niños que sufren vienen de su lado. Absolutamente obligatoria para todos los sub-intelectuales con GafaPasta y para cualquiera que quiera ver buen cine.
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